(Foto: Galo Cañas/ Cuartoscuro)
(Foto: Galo Cañas/ Cuartoscuro)

La Guardia Nacional (GN) vive una profunda crisis a sólo cuatro días de haber iniciado el despliegue oficial de más de 70,000 elementos en el país, los cuales están encargados de enfrentar a la delincuencia, al poderío del crimen organizado y lograr la pacificación del país.

La mañana de este miércoles, elementos de la Policía Federal tomaron el Centro de Mando, ubicado en la alcaldía Iztapalapa. La protesta terminó en golpes y enfrentamientos.

Las manifestaciones llegaron al punto de que la coordinadora operativa de la Guardia Nacional, Patricia Rosalinda Trujillo Mariel, quien se encontraba afuera de las instalaciones, fue objeto de las agresiones y sufrió varios golpes.

Todo derivó de la incorporación, sin previo aviso, de policías federales a la Guardia Nacional. Les pidieron su baja voluntaria y, en consecuencia, perdieron sus derechos y prestaciones laborales.

Además, aseguraron que ya no les pagarán el bono que recibían cuando estaban desplegados, lo que significa que les bajarán el sueldo. Pero eso no es todo, el salario que les corresponde como elementos de la Guardia Nacional lo recibirán hasta enero del 2020 y aún no saben la cantidad. Y a los que no aceptan dichas condiciones, se les está pidiendo su liquidación.

Aunado a esta situación, integrantes de la Guardia Nacional enfrentan pésimas circunstancias laborales. En días pasados, fue denunciado en redes sociales las deplorables condiciones en las que se encuentran los cuarteles (durmiendo encima de cartones y amontonados) y vehículos sin blindaje, algunos de los cuales, ni siquiera encienden.

Previo al banderazo del arranque oficial de sus operaciones, los elementos de la Guardia Nacional que estaban presentes en el Campo Militar Marte, recibieron sus uniformes…. pero talla extra grande. Algunos testimonios (recogidos por distintos medios de comunicación) aseguraron que tras recibirlos, sus superiores les dijeron que "ellos tendrán que arreglarlos".

Es en estas condiciones, que los elementos de la Guardia Nacional enfrentarán al poder del narcotráfico, quienes no sólo cuentan con armamento de última tecnología, vehículos altamente equipados y millones de dólares, sino que también reciben entrenamiento de grupos extranjeros de Colombia e Israel.

Tal es el caso del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

(Foto: Archivo)
(Foto: Archivo)

Un estudio publicado por la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), señala el gran poder armamentista que tiene el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), encabezado por Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho".

Actualmente el CJNG es el grupo criminal más peligroso del país. Según los últimos informes de la DEA y las autoridades mexicanas, opera en 22 estados de la República, y mantiene disputas en otros por el control del territorio.

De acuerdo con el estudio "La situación de la violencia relacionada con las drogas en México de 2006 al 2017", realizado por el CMDPDH, en alianza con el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), el cártel que lidera "El Mencho" tiene la capacidad para llevar a cabo operaciones de tipo militar altamente coordinadas mediante tácticas y armas pesadas, a través de lo que parece ser una clara estructura de mando, indica el estudio.

"Esta organización de tráfico de drogas tiene la capacidad para planificar, coordinar y llevar a cabo operaciones militares, como lo demuestra su modus operandi y la escala de sus operaciones, lo que indica que es capaz de definir una estrategia militar unificada".

Aunque las operaciones del Cártel Jalisco Nueva Generación empezaron a partir del 2010, "El Mencho" ha pertenecido a grandes cárteles mexicanos, lo que le dio acceso a armas y equipos militares que le han permitido enfrentar los operativos que el gobierno mexicano ha emprendido en su contra, como la denominada "Operación Jalisco", en la que se ha gastado 7.659 millones de pesos.

La investigación afirma que las autoridades de México tienen conocimiento del tipo de armas que utilizan los miembros del CJNG, las cuales son altamente sofisticadas. Entre su armamento se encuentran ametralladoras, lanzagranadas, incluso un lanzacohetes de fabricación rusa con el que tiraron un helicóptero tipo Black Hawk de la Policía Federal, en mayo del 2015.

De acuerdo con el estudio, "El Mencho" puede adquirir este armamento gracias al poder territorial que ha ido acumulando este cártel, así como a las redes que ha construido con los grupos criminales locales y las organizaciones que le precedieron. Su alcance se extiende más allá de las fronteras mexicanas y cuenta con una de las mayores rutas de transporte de droga.

También advierte que el grado de violencia con el que opera el Cártel Jalisco Nueva Generación, se debe a que recibe adiestramiento de grupos en el extranjero, de países como Israel y Colombia.

El testimonio de "Francisco" uno de los integrantes de las llamadas "escuelas del terror" del CJNG mostró la crudeza de los entrenamientos que reciben. Reveló que un día, el jefe de plaza ordenó traer unos pollos asados, frase que quedó tatuada en su mente.

"Francisco" sostuvo un cuerno de chivo en posición de disparo durante una hora y bajo ninguna circunstancia podía moverse. Luego, le acercaron los restos de los pollos asados a los pies y, al momento, una marabunta de hormigas rojas comenzó a trepar por sus piernas.

Los encargados de hacer respetar la disciplina eran expertos en tácticas militares contratados por "El Mencho".

De acuerdo con "Francisco", eran desertores de fuerzas de seguridad mexicanas y extranjeras. "El alto mando se había comprado a marinos de un grupo de élite. Hay 'navys' de los Estados Unidos, hay fuerzas Delta, hay de todo ahí" (sic).