La erupción de 2016 fue considerada la más violenta en más de 100 años (Foto: Cuartoscuro)
La erupción de 2016 fue considerada la más violenta en más de 100 años (Foto: Cuartoscuro)

Académicos y sistemas estatales de protección civil reportaron un incremento significativo en la sismicidad del Volcán de Fuego de Colima, ubicado en los límites de los estados de Jalisco y Colima, por lo que el semáforo volcánico se establece en amarillo.

Tras el análisis colegiado, se acordó incrementar a 8 kilómetros la zona de exclusión para ambos estados. "Con base en lo anterior, se plantean dos escenarios probables a corto plazo: el primero, una explosión moderada, acompañada de un crecimiento de domo; el segundo, el crecimiento de un domo en el cráter y su posterior salida de lava sobre el edificio volcánico".

Se recomienda a la ciudadanía respetar la zona de exclusión y recordar que puede realizar sus actividades normales, pero deberá mantenerse informada del nivel del semáforo y tener presente el procedimiento de evacuación.

El coloso se encuentra entre los estadados de Jalisco y Colima (Foto: Reuters)
El coloso se encuentra entre los estadados de Jalisco y Colima (Foto: Reuters)

La vigilancia de la actividad de este volcán está a cargo del Centro Universitario de Estudios Vulcanológicos de la Universidad de Colima y de la Universidad de Guadalajara.

En los últimos años ha expulsado humo y material incandescente en distintas ocasiones, lo que ha ocasionado la evacuación de personas que viven en las comunidades cercanas, como sucedió en 2015 y 2016.

Con 3,280 metros de altura, en octubre de 2016 registró lo que se considera la erupción más violenta en el último siglo, luego de casi una semana de actividad constante con expulsiones de gases de más de 3 kilómetros y el derrame de lava de medio kilómetro por sus laderas del sur.

Un año antes, el coloso de fuego había registrado una erupción similar, pero menos intensa y prolongada.

La peculiaridad de la última erupción, según informó en su momento el gobierno federal, fue que los minerales de las cenizas eran más contaminantes que los del material que expulsó en 2015, lo que empezó a destruir parte de la vegetación al causar un efecto similar al de los herbicidas.

El volcán está bajo constante vigilancia de científicos y autoridades de distintos niveles de Jalisco y Colima (Foto: Cortesía)
El volcán está bajo constante vigilancia de científicos y autoridades de distintos niveles de Jalisco y Colima (Foto: Cortesía)

Su última gran erupción y que se puede considerar como fatal se registró el siglo pasado, en el año 1913, cuando la explosión destruyó un domo, provocó flujos piroclásticos y formó una columna de ceniza de más de 20 kilómetros de altura que oscureció durante varios días poblados cercanos.