El plan de austeridad del partido Morena en el Congreso mexicano se transformó ya en el #TupperChallenge.

Martí Batres, presidente de la mesa directiva del Senado y uno de los políticos más cercanos al presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, lanzó ayer el reto de llevar su propia comida en un recipiente plástico como un ejemplo de la austeridad que promueve su partido.

En un video publicado en sus redes sociales, Batres se muestra como ejemplo de austeridad al llevar sus propios alimentos para no cargar sus comidas personales a las cuentas del Senado.

"Traigo aquí unas uvas y mis quesadillas. Así he trabajado, y así lo voy a seguir haciendo (…) Si tengo necesidad de ir a un restaurante, pues pagaré yo mi comida, sin cargárselo al Senado de la República", dice el senador.

Batres también afirma que en ninguna de las reuniones de los integrantes de la mesa directiva ha habido ya desayunos pagados a cuenta del Senado, como ocurría en el pasado.

La ocurrencia no pasó desapercibida entre usuarios de redes sociales que, en tono de mofa, siguieron con el #TupperChallenge.

Recientemente, el Senado mexicano –dominado por el partido Morena– aprobó un plan de austeridad que significó un recorte en gastos de privilegio de los legisladores.

A partir de ese acuerdo, los senadores ya no recibirán autos de lujo a costa del presupuesto ni pagarán cuentas propias de comida, manutención de automóvil y telefonía con recursos públicos, entre otras medidas.

Los senadores también habían acordado cancelar el servicio de snacks durante las sesiones, pero recularon y decidieron mantener una barra de servicio con fruta y verdura. Esto luego del desorden que hubo en una de las sesiones por las constantes salidas de los legisladores para dotarse de agua y café.

El mismo Batres, a pesar de su #TupperChallenge, apareció en una sesión recurriendo a los alimentos provistos en el Senado, lo que motivó uno que otro comentario burlón en redes sociales.

El senador Martí Batres no pudo resistirse al “snack” provisto y pagado por el Senado
El senador Martí Batres no pudo resistirse al “snack” provisto y pagado por el Senado

La Legislatura anterior en el Senado, que concluyó el 31 de agosto, gastó de 2013 al primer semestre de 2018 más de 132 millones de pesos (unos 6 millones de dólares) en alimentos servidos en el pleno, en los órganos de gobierno, en reuniones de bancadas y en comisiones, de acuerdo con reportes oficiales de gastos.

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