Samantha cumplió su sueño: abrió "Vida Alegre", una casa de día para ancianos gay

Samantha Flores cumplió su propósito de abrir un espacio para personas adultas mayores LGBT
Samantha Flores cumplió su propósito de abrir un espacio para personas adultas mayores LGBT

"Vida Alegre" es la primera casa de día para personas adultas mayores gay, que ya abrió sus puertas en la colonia Álamos de la Ciudad de México.

Samantha Flores, una mujer transexual de 86 años, logró su propósito al cabo de un año de recolectar fondos para el lugar, a través de una campaña de crowfounding que lanzó en la plataforma Donadora.

Al principio la había previsto como un asilo, pero los recursos no fueron suficientes y el proyecto quedó como una casa de convivencia de la comunidad LGBT+ en la capital del país.

"La situación del adulto mayor gay es invisible, nadie sabe que existimos. Los pocos amigos que conozco tienen una vida solitaria, aunque vivan con sus familias están excluidos", le dijo Samantha a Infobae en junio de 2017, cuando había arrancado su proyecto.

Hoy ya tiene dispuesto el lugar en una pequeña casa rentada, marcada con el número 144b de avenida Xola, en la delegación Benito Juárez de la Ciudad de México.

Esta es la casa que Samantha renta y donde abrió “Vida Alegre”.
Esta es la casa que Samantha renta y donde abrió “Vida Alegre”.

Apenas tiene dos cuartos: uno con computadora y servicio de internet, y otro con sillas plegables y una pantalla para la exhibición de películas. También hay una pequeña biblioteca con libros que ella donó, y tiene planes de ofrecer clases de yoga los martes.

Por ahora, dice, opera de manera permanente como centro de apoyo psicológico, que ya ofrece terapia a dos personas, los sábados por la mañana, y espera que en el transcurso de los meses se convierta en un centro de reunión de adultos mayores de la comunidad LGBT+, especialmente transexuales.

Samantha está allí todos los martes y jueves para abrir la puerta a quienes solicitan un espacio de estancia: "Todo es gratuito y es para que los adultos mayores de la comunidad LGTB no se sientan solos".

Sin embargo, asegura que en ese espacio nadie será discriminado. "Hemos sufrido tanto el rechazo que nosotros no podemos hacer lo mismo. Tenemos que ser incluyentes", dice.

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