
Bruno Dey era miembro de las temidas Schutzstaffel (SS) del régimen nazi y tenía 17 años cuando fue destinado como guarda en el campo de concentración de Stutthof, a 40 kilómetros de la actual ciudad de Gdansk, en Polonia.
En este campo, opacado en escala de la matanza por Auschwitz-Birkenau, Treblinka o Belzec, murieron sin embargo 65.000 personas, entre estas casi 30.000 judíos, de un total de 110.000 allí deportadas entre 1939 y 1945.
El juicio contra Dey, quien tiene ahora 93 años, comenzó este jueves e incluye testimonios de 25 sobrevivientes de Stutthof. En concreto, se acusa al ex guarda de complicidad en la muerte de 5.230 personas entre agosto de 1944 y abril de 1945, al ser parte de la “maquinaria de exterminio masivo del nazismo”: 5.000 de estas personas murieron debido a "condiciones que ponían en riesgo la vida”, 200 fueron asesinados en cámara de gas y 30 por disparos en la nuca.

El trabajo del acusado consistía en “impedir la fuga, la revuelta o la liberación de los presos” del campo y él mismo incluso ha reconocido que estaba al tanto del exterminio de judíos y otras minorías llevada a cabo por los nazis, pero aseguró que no pudo huir, pues corría el riesgo de ser también asesinado.
Stutthof no está entre los campos más tristemente famosos de la Segunda Guerra Mundial, pero no dejó de ser n engranaje importante en la brutal “solución al problema judío" encarada por la dictadura nacionasocialista de Adolf Hitler.
De hecho, fue el primero construido fuera de Alemania, el 2 de septiembre de 1939, es decir un día después de la invasión de Polonia que dio inicio al conflicto. Fue también el último campo en ser liberado por los aliados, el 9 de mayo de 1945, dos días después de que los jerarcas alemanas firmaran la rendición incondicional y casi dos semanas luego del suicidio de Hitler en Berlín.

Sutthof fue inaugurado en las instalaciones preexistentes de un campo de prisioneros de la policía, en las afueras de la entonces Ciudad Libre de Danzig (hoy Gdansk), localidad que fue el foco de las primeras acciones durante la invasión alemana de Polonia. Era una zona recluida, envuelta por el río Vístula, la costa del mar Báltico y un espeso bosque, como explica el Museo del Holocausto de Estados Unidos (USHMM).
En sus inicios bajo administración alemana, fue utilizado para concentrar y masacrar a intelectuales, políticos y líderes religiosos polacos durante la ocupación del país. Para 1941 fue transformado en un campo de trabajos forzados y en 1942 finalmente se lo constituyó como campo de concentración para judíos y otras minorías consideradas indeseables por los nazis.
La prisión inicial tenía una superficie de 120.000 metros cuadrados, pero Stutthof fue creciendo hasta cubrir 1,2 kilómetros cuadrados de territorio, casi tanto como Auschwitz.
En 1943 se construyeron las primeras cámaras de gas, que utilizaban el químico Zyklon B, y los crematorios, y en junio de 1944 se convirtió en campo de exterminio.
Se estima que unas 110.000 personas de 28 nacionalidades pasaron por Stutthof, incluyendo a 28.000 judíos. Entre 63.000 y 65.000 murieron durante el cautiverio, muchos de estos asesinados industrialmente por los nazis, aunque también perecieron por epidemias y falta de atención médica, así como por las duras condiciones de vida y trabajo en diferentes empresas controladas por las SS.
En comparación, cerca de 1.000.000 de personas fueron asesinados o murieron en Auschwitz-Birkenau, 925.000 en Treblinka y 434.000 en Belzec, de acuerdo a datos del USHMM.
Stutthof fue liberado el 9 de mayo de 1945 por las fuerzas de la Unión Soviética, pero allí sólo quedaban 100 personas luego de que las SS hubieran evacuado a marcha forzada a casi todos los prisioneros, causando miles de muertos adicionales en los últimos días de la guerra.
MÁS SOBRE ESTE TEMA:
Últimas Noticias
Agua, fuego y caídas extremas: así se vivió el lanzamiento del HONOR Magic8 Lite en México
Fuego directo, agua a presión y maquinaria pesada, México recibió al HONOR Magic8 Lite con pruebas extremas para demostrar su resistencia

Cirujanos sin anestesia y rituales dolorosos: la cruda realidad de la medicina romana y sus riesgos
Durante siglos, la salud dependió de la suerte y el coraje. Prácticas extremas, procedimientos de alto riesgo y la delgada línea entre expertos y farsantes plantean preguntas inquietantes sobre el pasado romano

Nellie Bly, la joven periodista que desafió a un manicomio: abusos ocultos, diez días de encierro y la revolución de la salud mental
No solo desafió las reglas de su época sino que vivió una experiencia extrema para denunciar la violencia institucional. Su valentía y rigor cambiaron la historia

MTV se despidió para siempre y esto es apenas un poco de todo lo que hay para agradecerle
La histórica señal de televisión dedicada a transmitir videos musicales acaba de apagarse en casi todo el mundo. Dio a conocer a grandes artistas y educó a al menos tres generaciones

Doncella de hierro: la verdadera historia detrás del famoso instrumento de tortura medieval
Según National Geographic, no existen pruebas documentales de su uso en la Edad Media, y su fama se debe a confusiones, relatos macabros y el auge del gusto por lo gótico en el siglo XIX


