La princesa se encontraba involucrada en todos los detalles de la educación de sus hijos (Foto: Archivo)
La princesa se encontraba involucrada en todos los detalles de la educación de sus hijos (Foto: Archivo)

A la familia real no le basta con tener a los medios encima para poder ser testigos del comportamiento inadecuado de Meghan Markle o de las fisuras que ha generado el matrimonio del príncipe Harry con su familia, ahora un nuevo escándalo está por sacudir los intentos por salvaguardar la paz de los integrantes de la realeza británica.

Ha trascendido en los medios que ella compraba a sus hijos menores, William y Harry, revistas para adultos.

En aquél entonces ellos eran aún pequeños y Lady Di, como era conocida, creyó que era la mejor manera de ofrecerles educación sexual, según informó Paul Burrell, quien entonces fungió como su mayordomo.

"Diana me solía pedir que comprara revistas eróticas para sus hijos", mencionó Burrell en el documental Serving the Royals: Inside the Firm, una narración que podrá ser vista a través de la plataforma Amazon Prime.

La familia real previo a la separación de Carlos y Diana (Foto de  Tim Graham/Getty Images)
La familia real previo a la separación de Carlos y Diana (Foto de  Tim Graham/Getty Images)

Según narró el ex empleado de la casa real, lo que buscaba la princesa Diana era que sus hijos tuvieran un acercamiento y conocimiento adecuado sobre dicho tema para que sus pequeños lograran tener una visión abierta y respetuosa sobre la sexualidad.

Quería evitar que sus hijos permanecieran ignorantes por ser miembros de una familia tan prominente en este país, pero sobre todo quería eliminar los prejuicios que imperaban en aquellos años entre los integrantes de la familia real.

Ella pensaba que era bueno que sus hijos vieran a otras damas. Lady Di quería que sus hijos crecieran con una visión positiva del sexo opuesto, motivo por el que normalmente me encargaba ir al kiosco de prensa a realizar este tipo de compras

Para nadie es novedad que Diana de Gales acostumbraba a encargarse de supervisar e intervenir de manera personal en el desarrollo y aprendizaje de sus hijos, por lo que esta declaración no contradice las costumbres de la princesa en vida, por el contrario las refuerza.

A pesar de que esta información ha trascendido en los medios, los príncipes William y Harry han mantenido un silencio sepulcral en todo lo que tiene que ver con su madre y tampoco se ha dado a conocer una posición oficial por parte de la Casa Real Británica.

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