La película El pájaro pintado, adaptación del violento y controvertido libro del mismo nombre publicado por Jerzy Kosinski en 1965 sobre la triste vida de un niño judío que recorre media Europa durante la Segunda Guerra Mundial, horrorizó al público del Festival Internacional de Cine de Venecia por sus escenas de sadismo, pedofilia y violencia, y está ahora haciendo lo mismo en el Festival Internacional de Cine de Toronto.

Con casi tres horas de duración, filmada en 35 mm en blanco y negro y con pocos diálogos, la obra del director checo Vaclav Marhoul compitió por el León de Oro en Venecia, donde tuvo el 3 de septiembre su estreno mundial. La película cuenta la historia de un niño que fue testigo y víctima de múltiples atrocidades en un país no especificado de Europa Oriental, amalgama de Ucrania, Bielorrusia y Polonia, entre otros.

El domingo la película fue exhibida en Toronto, Canadá, donde se incluyó como presentación especial en el Festival Internacional de Cine  (del 5 al 15 de septiembre).

El personaje principal es un niño judío sin nombre que intenta reencontrarse con su familia en algún punto de Europa del Este. Está interpretado por Petr Kotlar, de nueve años y sin experiencia
El personaje principal es un niño judío sin nombre que intenta reencontrarse con su familia en algún punto de Europa del Este. Está interpretado por Petr Kotlar, de nueve años y sin experiencia

En ambas presentaciones numerosos miembros del público sintieron la necesidad de abandonar la sala en medio de la proyección, asqueados por algunas de las escenas.

"El libro de Jerzy Kosinski me conmovió mucho. Pensé que era una historia universal sobre el ser humano, el mal y la crueldad que todos tenemos y la lucha constante contra ello", explicó el realizador durante una rueda de prensa citada por AFP, para luego comparar los años del nazismo con el ensañamiento actual contra los inmigrantes en Europa.

"Pienso en esas personas, en los niños que llegan de Siria, Libia o Afganistán y que tratan como el personaje de mi filme de sobrevivir", dijo. "El odio se está expandiendo. Quizás llegue un mal momento para Europa", lamentó.

El director checo Vaclav Marhoul durante el Festival Internacional de Cine de Venecia (AFP)
El director checo Vaclav Marhoul durante el Festival Internacional de Cine de Venecia (AFP)

La novela de Kosinski, un escritor polaco nacionalizado estadounidense que sufrió en carne propia la persecución nazi en Polonia, ya había causado un enorme revuelo tras su publicación en 1965, y desde entonces se ha convertido en uno de los libros más controversiales sobre el Holocausto, celebrado por su potencia narrativa y criticado a su vez por las escenas surreales y su representación de los polacos durante la Segunda Guerra Mundial.

También, Kosinski fue acusado en numerosas ocasiones de plagio y de sugerir un carácter autobiográfico a la obra que en verdad no tendría.

En este contexto la adaptación cinematográfica de Mahoul, la primera en este medio para la obra, parecía destinada también a generar una controversia similar a la del libro.

El sacerdote católico, interpretado por Harvey Keitel
El sacerdote católico, interpretado por Harvey Keitel

En el centro de la película se encuentra la interpretación de Petr Kotlar, un niño checo y gitano de nueve años sin experiencia como actor, que encarna al personaje principal (sin nombre) en su travesía marcada por escenas de incesto, violación, mutilación y asesinato.

Lo acompañan actores reconocidos en Hollywood, como Harvey Keitel, Stellan Skarsgard y Barry Pepper, así como también intérpretes europeos de prestigio como Udo Kier y Julian Sands.

Pero a pesar del talentoso elenco y la propuesta narrativa y audiovisual que ya está siendo descripta como propia de una "obra maestra", durante su estreno en el Festival de Venecia (29 de agosto al 7 de septiembre) algunos asistentes no pudieron soportar el peso de las escenas y corrieron literalmente a la salida.

Una première difícil

"Algún día harán una película sobre el estreno en Venecia", escribió el crítico de cine Xan Brooks, presente durante el estreno, en The Guardian. "Mostraría a un hombre que cayó por las escaleras mientras intentaba escapar y una mujer muy bien vestida que estaba tan desesperada por salir que golpeó al extraño sentado a su lado", relató.

La película está filmada en 35 mm y en blanco y negro, y tiene tres horas de duración
La película está filmada en 35 mm y en blanco y negro, y tiene tres horas de duración

"Y la escena principal será el momento en el que 12 asistentes corrieron a las puertas sólo para descubrir que la salida estaba bloqueada", agregó.

En el Festival de Toronto, donde los cinéfilos ya parecían alertados y preparados, sólo un puñado de personas abandonó la sala pero la incomodidad general también rodeó a la proyección.

El inicio de la película ya marca el paso, cuando un grupo de campesinos ataca al niño, le arrebata un hurón que cuidaba como mascota para luego quemar vivo al animal frente a sus ojos. Poco después un hombre le arranca los ojos a otro, al que acusa de tener un romance con su mujer, y ofrece los restos como alimento para los animales.

Desde allí, el niño, separado de su familia, comenzará un viaje por momentos surreal, marcado por la violencia y la destrucción sin fin, y la película incluye escenas de violencia, incesto y mutilación en el contexto de los combates en el Frente Oriental durante la Segunda Guerra Mundial. En un momento el personaje principal es incluso entregado por un sacerdote a un pedófilo para que sea abusado.

“Vengan a buscarme”, el mensaje que el personaje principal envía a sus padres
“Vengan a buscarme”, el mensaje que el personaje principal envía a sus padres

Marhoul, un actor prolífico y director de cine de 59 años que había dirigido sólo dos películas antes de El Pájaro Pintado (Mazaný Filip, una comedia basada en la obra de Raymond Chandler, y Tobruk, una película de guerra centrada en el esfuerzo checo en el norte de África durante la Segunda Guerra Mundial) defendió la profunda oscuridad tanto de su adaptación como del material de origen, a pesar de que ambas iteraciones tienen un final optimista.

"Sólo en la oscuridad podemos ver la luz. Brillando a través de todos los horrores están, para mí, la esperanza y el amor", explicó, de acuerdo a AFP.

"Conmovedora" y "monumental"

No todo es controversia, sin embargo. Para el Hollywood Reporter, El pájaro pintado es una película "conmovedora" y una "adaptación ideal para la novela".  Aunque advirtió que la experiencia de verla equivale a "ser golpeado en el estómago durante tres horas".

Mientras que el Brooks destacó el trabajo de Marhoul y celebró a la película como una "obra monumental que estoy muy profundamente satisfecho de haber visto". "También puedo decir que espero no verla nunca más", agregó.

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