El primer foro en el que participaron los cinco precandidatos a la presidencia por parte del Centro Democrático

Los precandidatos coincidieron en someter el acuerdo de paz a algún tipo de modificación, y recordaron el “robo directo” a quienes votaron No en el plebiscito de 2016

Centro Democrático
Centro Democrático

El Hotel Tequendama fue el escenario del primer foro entre los cinco precandidatos a la presidencia por parte del partido político Centro Democrático. Durante el sábado 2 de octubre, Paloma Valencia, María Fernanda Cabal, Rafael Nieto, Óscar Iván Zuluaga y Alirio Barrera expusieron, ante la audiencia presente, sus opiniones respecto a temas coyunturales del país.

El acuerdo de paz y el quinto aniversario del plebiscito, el uso de glifosato, la educación, la salud, entre otros factores, hicieron parte de la conversación pública que dejó ver la posición de los políticos que pretenden suceder a Iván Duque en su puesto en la Casa de Nariño.

En sus redes sociales los cinco precandidatos compartieron fragmentos de lo que fueron sus intervenciones en el evento. Paloma Valencia mantuvo su posición frente a su inmenso desacuerdo con la implementación de los acuerdos de paz aún y cuando la consulta popular había dejado en claro que la mayoría de los colombianos no estaba de acuerdo con ello. Literalmente, aseguró Valencia, los colombianos fueron víctimas de un robo. “Nos robaron los resultados, pero hoy 5 años después, quiero decirles a los colombianos que estamos firmes en la defensa de la libertad y la democracia, en la exigencia de la justicia y de la cárcel para los criminales de lesa humanidad”, argumentó.

La senadora manifestó su interés por, según ella, facilitar la educación para los niños y jóvenes del país, su solución, según expuso, entre otras cosas, recae en la entrega de un bono escolar que le permitiría a los padres y madres de familia de menos recursos económicos escoger el colegio al que quieren que sus hijos asistan, bien sea público o privado.

La lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal será una fuerte bandera en su campaña, pues, según ella, son dos de los flagelos más grandes que arremeten en contra del campo colombiano y de quienes lo trabajan. Por esta misma línea, manifestó que la inseguridad tiene en riesgo a la comunidad colombiana y que, los que se queja, particularmente personas con ideales de izquierda, según ella, se han encargado de desestimar la labores de la fuerza pública.

Por su parte, Rafael Nieto, otro de los interesados para llegar a la jefatura del Estado, hizo un balance negativo respecto a la lucha de drogas que tiene el país en el marco del cumplimiento de los acuerdos de paz. Según comentó, “en 2013 teníamos 48.000 hectáreas de coca y en 2020 el país terminó con más de 143.000 (...) a 2020 habían 4.300 hombres en las disidencias de las FARC, un incumplimiento por parte de la guerrilla y el desconocimiento de la voluntad popular de los colombianos”.

Para Nieto, de acuerdo con lo que manifestó en el foro,se necesita rescatar la erradicación forzada, necesitamos aspersión aérea con glifosato. Solo el 4% se usa contra la coca, el 96% se usan en arroz y azúcar, frutas, hortalizas y café (...) Si no usáramos el glifosato, la crisis alimentaria llegaría (...) hoy nuestros militares y policías están señalados con una jurisdicción que no es imparcial impuesta por los victimarios, la JEP hay que eliminarla o reformarla”.

Rafael Nieto
Rafael Nieto

María Fernanda Cabal, por su parte, atacó múltiples gestiones de los gobiernos anteriores en el país. El acuerdo de paz y el lenguaje inclusivo son para ella algo conflictivo, incluso, calificó esta forma de hablar como ‘fea’. “El acuerdo es un texto político y además tiene un lenguaje inclusivo tan feo, no sé cómo no le pusieron el acuerdo o la acuerda”, manifestó Cabal.

La senadora vallecaucana no dudó en asegurar que las cifras de falsos positivos son mentira, y que no es posible que existan más de 6.000 personas que hayan fallecido en medio del sangriento escándalo de las ejecuciones extrajudiciales ocurridas en el gobierno de Álvaro Uribe Vélez. Para ella, el expresidente, “tuvo un liderazgo muy especial, que es el que hay que rescatar”.

“Yo he tratado de recordar de todas las mentiras que nos dijeron y cómo sacaban publicidad en radio y televisión para financiar su campaña del sí (…) el acuerdo de paz, nos iba a traer paz. No, qué bonita paz. Se acuerdan como nos llamaron a nosotros, los enemigos de la paz. Eso es rotulación inversa, nosotros que trabajamos por un país, terminamos rotulados por el gobierno de Juan Manuel Santos (...) se inventaron 6402 falsos positivos, pero el presidente no publica la lista, para demostrar que es falso ¡publiquen la lista! No deshonren más a los hombres que perdieron sus ojos, sus brazos, sus piernas y su vida por este país”, manifestó Cabal.

El exgobernador de Casanare Alirio Barrera al igual que Paloma Valencia, calificó los resultados del plebiscito por la paz como un robo, e insistió, al igual que Nieto, que no hay nada más beneficioso para la erradicación de la coca como el uso del glifosato. Vale recordad que esta sustancia ha sido calificada como tóxica y dañina para el medio ambiente y para el ser humano por parte de expertos en temas ecológicos.

“Se cumplen 5 años del robo de los votos por el plebiscito, hay más de 9 millones de víctimas esperando ser reparadas y se van a quedar esperando (...) hoy nos salen con el cuentico sé que no se puede fumigar, que la familia que vive al lado, que el medio ambiente, pero con el arroz por qué no pasa, sinvergüenzas (…) con la coca si hace daño y la comida no”, recalcó el precandidato que tampoco dudó en asegurar, respecto a los ciudadanos migrantes venezolanos que, están bienvenidos a Colombia, siempre y cuando, no lleguen al país a hacer el mal. ”Pero todo el que venga a hacer daño a Colombia, debe recibir todo el peso de la ley”, resaltó.

Óscar Iván Zuluaga, que de nuevo postula su nombre en medio de sus aspiraciones para convertirse en presidente, fue menos radical con el acuerdo y aseguró que la idea no es eliminarlo, pues, a pesar de las debilidades que le haya con sus colegas, tiene serios beneficios. Zuluaga propuso modificarlo, para que cada una de las partes se quede con algo justo, al final. Sus cuatro principios, según resaltó, para la política de Seguridad Democrática, 2.0, serán: entender la seguridad como un derecho humano; el binomio inseparable entre seguridad y justicia; la cooperación ciudadana y la prevención, control y rehabilitación.

“Que quienes han cometido delitos atroces y de lesa humanidad, no puedan estar en el congreso de la república, que las FARC cumplan lo que habían prometido para poder reparar a las víctimas”, comentó.


Seguir leyendo:

TE PUEDE INTERESAR