El amor verdadero sí existe y se vio en una nueva jornada de audiciones a ciegas en ‘La Voz Senior’

Nuevamente toda la ternura, el talento y las historias conmovedoras de los más grandes se apoderaron de todas las miradas y aplausos

No hay televidente de ‘La Voz Senior’ que no se haya conmovido con, al menos, una historia, y el capítulo de este jueves fue el motivo perfecto para emocionarse con el talento y la ternura de cada participante que estuvo en las audiciones a ciegas.

La variedad de géneros fue un detalle muy destacado; el vallenato llegó mediante la voz de don Baltazar, quien interpretó ‘Momentos de amor’, clásico del Binomio de oro y recordado en la voz de Rafael Orozco. Previo a su presentación, el oriundo del Tolima confesó que su abuelo fue la principal fuente de inspiración para cantar, y a pesar de que no fue aceptado por ninguno de los tres jurados, contó cuáles fueron las razones que lo motivaron para llegar a las audiciones a ciegas.

“Es un sueño que siempre tuve. Yo cantaba con mi compadre, mi cuñado, mi hermano del alma en Aruba; duramos cantando allá 12 años y aquí en Barranquilla también. Desafortunadamente él murió hace un año acá en Bogotá y hoy quiero hacerle un homenaje, porque fueron 45 años de estar trajinando por todo el mundo”, mencionando también a su abuelo, describiéndolo como “un hombre bueno, lo máximo con todos nosotros y mi familia”; incluso, mostró al público y a los jueces la cédula de él, impresa en un formato que no se utiliza en Colombia.

Otro ritmo que dijo ‘presente’ fue la música regional cubana a cargo de ‘Lina de Cuba’ interpretando ‘Pedacito de mi vida’ de Celina y Reutilio. Pese a que tampoco fue escogida por los jueces, Natalia destacó su voz y el vestido negro que llevaba puesto. La mujer aprovechó para contar sus orígenes en la música y el amor que tiene por Colombia.

“Empecé por nostalgia porque yo soy artista plástica de muchos años, y cuando me vine para Colombia había acabado de perder a mi papá y entré en una depresión muy grande. Un gran amigo músico, cubano también, me dijo que la mejor terapia es la música, y ya llevo 20 años cantando en Colombia (…) Cuba me parió y Colombia es mi madre adoptiva”, mencionó la señora Lina, quien se retiró del diamante con una sonrisa.

La historia de Arturo Rúa sacó varias lágrimas de muchos televidentes: narró la historia de amor con su esposa y mencionó, además, que ambos guardan las cartas que se regalaban cuando eran novios, todas ellas en un álbum conformado por más de 300 epístolas, y para rematar, cantó ‘Cinco centavitos’ conocida por Julio Jaramillo.

Muchos pensaron que con la historia, su interpretación y hasta su vestimenta, don Arturo podría ser escogido por alguno de los jurados; pero no fue así; sin embargo, los tres artistas resaltaron su elegancia y aprovechó para manifestar su gusto por otros géneros como el vals y los boleros tanto para escuchar como para cantar. Cepeda no desaprovechó la ocasión para contar una anécdota con respecto a la canción que entonó don Arturo.

“Usted me hizo recordar a un artista que le encantaba a mi papá y que quisimos mucho aquí en Colombia que es el ‘Chinche’ Ulloa, que hacía una versión muy bonita de esta canción, y me trajo los mejores recuerdos”, expresó el bogotano, al mismo tiempo que agradeció al participante por cantar dicho éxito.

La ranchera se hizo sentir por cuenta de don Jairo Rivera, de 80 años y quien interpretó ‘Perdón’, muy conocida en las voces de Vicente y Alejandro Fernández; en esta audición tampoco los jurados giraron sus sillas sino hasta el final del canto del nacido en Copacabana, Antioquia. Finalmente, la cuota llanera la puso Rosni, con ‘La potra Zaina’. Su talento sí logró atraer los oídos de todos los jurados, quienes lo llenaron de aplausos al final de su función. También su vestimenta destacó no solo entre los artistas sino también en redes como Twitter, así como las demás presentaciones que fueron motivo de memes.

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