El entrenador colombiano Juan Carlos Muñoz afirmó que no hay diferencias entre entrenar Futsal para sordos y el convencional

Colombia logró el título Panamericano en San Juan, Argentina, luego de completar una campaña destacada en la que no perdió frente a ninguno de los favoritos del certamen

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Muñoz, que también es entrenador de Antioquia, afirma que no hay mayor diferencia entre uno y otro - crédito Diego Suárez/Infobae Colombia

La histórica consagración de la selección Colombia de fútbol de salón para sordos en el Panamericano disputado en Argentina no solo dejó un título inédito para el país, sino también permitió visibilizar las particularidades de una disciplina que, aunque comparte muchas bases con el futsal convencional, tiene diferencias clave dentro y fuera de la cancha. Así lo explicó Juan Carlos Muñoz Agudelo, entrenador del equipo campeón, que en entrevista con Infobae Colombia reveló cómo cambia la manera de dirigir, entrenar y comunicarse con los jugadores en esta modalidad adaptada.

El técnico, que llevó a Colombia a coronarse campeona tras enfrentar a selecciones como Argentina, Brasil, Uruguay y Perú, aseguró que en lo futbolístico prácticamente no existen diferencias entre el Futsal para sordos y el convencional. Sin embargo, reconoció que la comunicación durante los partidos y la preparación mental de los deportistas terminan siendo determinantes.

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El entrenador de la delegación colombiana afirmó que tiene la intención de hacer una preparación con esas selecciones para el Paralímpico - crédito Diego Suárez/Infobae

En el fútbol sala no cambia nada, es igual. Yo siempre los he tratado como convencionales, como personas oyentes, no como con su discapacidad. El entrenamiento es igual”, explicó Muñoz durante una entrevista posterior al título continental.

El entrenador incluso destacó que varios de sus jugadores participan en competencias tradicionales en Antioquia, algo que les permite mantener el mismo ritmo competitivo y exigencia física que cualquier equipo convencional.

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Colombia logró el título Panamericano en San Juan, Argentina, luego de completar una campaña destacada en la que no perdió frente a ninguno de los favoritos del certamen. El equipo empató con Argentina, remontó un partido complicado contra Brasil y cerró su participación imponiéndose sobre Uruguay para asegurar el campeonato.

Pero más allá de los resultados, Muñoz enfatizó en que la principal diferencia de esta modalidad aparece durante los encuentros. Mientras en el futsal convencional el entrenador puede corregir movimientos constantemente desde el banco con instrucciones verbales, en el fútbol de salón para sordos la comunicación depende casi totalmente de señas y del trabajo táctico previo.

El entrenador de la delegación colombiana que quedó campeona del más reciente panamericano de futsal, cuenta qué significó llegar a la obtención del título - crédito Diego Suárez/Infobae

Ellos no te escuchan. Si vos los gritás o los llamás por su nombre, no lo escuchan”, explicó el técnico.

Por esa razón, el lenguaje corporal y las señales visuales cobran un papel fundamental. Según detalló, cuando los jugadores pasan cerca del banco reciben indicaciones mediante movimientos específicos de las manos que ya han sido trabajados durante los entrenamientos.

“Cuando pasan por el lado de uno se hace una seña de qué salida tienen que hacer o cómo tienen que parar”, señaló.

Esa dificultad para dar instrucciones inmediatas hace que las charlas tácticas antes y durante el descanso sean todavía más importantes que en el futsal convencional. Muñoz explicó que el trabajo previo resulta esencial porque, una vez comienza el partido, hay menos posibilidades de modificar comportamientos colectivos desde el banco. “Aquí lo más importante es la charla antes del primer tiempo y la charla del segundo tiempo”, afirmó.

El técnico reveló que los tiempos muertos son prácticamente sagrados en esta modalidad, ya que representan uno de los pocos momentos donde el cuerpo técnico puede reorganizar al equipo y explicar variantes tácticas con calma.

De hecho, recordó que en el compromiso frente a Brasil, uno de los más difíciles del torneo, pidió tiempo cuando Colombia estaba perdiendo 4-2 y aprovechó ese momento para reorganizar al equipo. La decisión fue clave para concretar la remontada. “Pedí el tiempo y les dije que íbamos a sacar el quinto. Con el quinto le ganamos a Brasil”, contó.

El futsal para sordos es una modalidad dentro de los deportes para personas discapacitadas - crédito Paradeportes
El futsal para sordos es una modalidad dentro de los deportes para personas discapacitadas - crédito Paradeportes

La concentración también se convierte en otro aspecto diferencial dentro del futsal para sordos. Aunque los jugadores no escuchan como un deportista convencional, los ruidos fuertes, vibraciones y el ambiente de los coliseos pueden afectar su enfoque durante los partidos.

Eso ocurrió especialmente frente a Argentina, que jugaba como local y contó con el apoyo masivo de su hinchada. Según Muñoz, el ruido de tambores y el movimiento constante en las tribunas podía provocar desconcentración en sus futbolistas. “Ellos escuchan el ruido de los tambores y se desconcentran mucho. Entonces van mirando para los lados”, concluyó.

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