Pelusos negociaban, con el Frente 33 de las disidencias, munición para derribar aeronaves

Las autoridades encontraron una caleta de armamento en zona rural del municipio de Zulia, en el Norte de Santander, con elementos que podrían afectar el transporte aéreo de la Fuerza Pública

En la vereda Pan de Azúcar, del municipio de Zulia en Norte de Santander, fue hallada una caleta subterránea con municiones de largo alcance que presuntamente iba a ser utilizada para atentados contra personal y aeronaves de la Fuerza Pública.

De acuerdo con la Policía Antinarcóticos, un grupo de agentes de esa sección y comandos Jungla, junto a miembros del Escuadrón Móvil de Carabineros, adelantaron la investigación y posterior operativo para descubrir el arsenal oculto bajo tierra en zona rural de la vereda.

En total fueron hallados 905 cartuchos de calibre 50. mm. que se encontraban en bidones de plástico. Los investigadores sostienen que la munición correspondía al grupo armado ‘Los Pelusos’, quienes al parecer estaban negociando su venta al grupo armado residual Frente 33, según Caracol Radio.

El Frente 33, que es considerado una disidencia de las extintas Farc, es, además, el señalado autor material e intelectual de dos recientes atentados en Cúcuta, tanto la explosión de un carro bomba en las instalaciones de la Brigada 30 del Ejército Nacional y el posterior ataque con disparos al helicóptero del presidente Iván Duque, días después cuando visitó la ciudad para evaluar la situación de seguridad.

La Policía Metropolitana de Cúcuta, según citó el diario La Opinión, explicó que la munición incautada es utilizada con fusiles de precisión tipo Barret o en la ametralladora Browing, que se considera que podrían ser utilizadas para disparar a las aeronaves que ejecutan actividades operativas en el Catatumbo.

Uno de los implicados en el atentado a la Brigada 30 es señalado como Aurelio Suárez, quien según las autoridades era un desmovilizado de las Farc y protegido por la UNP. Sin embargo, el partido Comunes que se creó tras los Acuerdos de Paz de La Habana, señaló que el sindicado no hizo parte de los desmovilizados de ese grupo armado y tampoco estaba en proceso de reincorporación, como se ha afirmado.

Tras los atentados, en esa zona del país se han incrementado los operativos de la Fuerza Pública en contra de los grupos armaos que hacen presencia. Al panorama de la violencia donde tradicionalmente dominaba el ELN, se han sumado otros como las disidencias y nuevos grupos narcotraficantes.

En la última semana, un operativo coordinado entre el Ejército, la Fuerza Aérea y la Policía Nacional capturaron a alias ‘Junior’, presunto cabecilla de la Red de Apoyo al Terrorismo del ELN, perteneciente al Frente Juan Fernando Porras Martínez.

De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, alias ‘Junior’ era el encargado de diseñar y ensamblar armamento de lanzamiento de artefactos explosivos para afectar y atacar a la Fuerza Pública en ese departamento, por lo que fue acusado de concierto para delinquir.

Durante el fin de semana también se presentó un hecho delictivo en el departamento de Norte de Santander. En la noche del sábado, en el municipio de Tibú, hombres armados lanzaron bombas incendiarias contra un parqueadero de vehículos aprehendidos por las autoridades, conocido como “patios”.

Los violentos, al parecer, portaban capuchas, estaban vestidos de negro, y portaban armas con las cuales lograron intimidar al vigilante y lograron generar un incendio que afectó finalmente a siete vehículos que hacían parte de infracciones e investigaciones judiciales; que se encontraban parqueados en ese espacio administrado por la alcaldía municipal.

La Policía, de acuerdo con la emisora W Radio, sostiene dos hipótesis respecto a esa acción violenta, que se basarían en la destrucción de elementos de prueba en investigaciones que adelanta la Fiscalía en el municipio, así como que podría tratarse de un señuelo para agresiones en contra de la Fuerza Pública.

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