Denuncian daños al patrimonio arquitectónico en dos municipios de Santander

Los expertos consideran que estos “adefesios” están dañando la estética de varios lugares turísticos.

Hay polémica en Santander tras conocerse que los alcaldes de los municipios de Confines y Vélez, por medio de las secretarías de Planeación, autorizaron la construcción de distintas obras que estarían afectando el patrimonio histórico y cultural de la región.

El arquitecto e historiador Antonio José Díaz Ardila, delegado de la Sociedad Colombiana de Arquitectos ante el Consejo de Patrimonio Departamental, se pronunció en Blu Radio y aseguró que estos “adefesios” fueron denunciados ante las autoridades correspondientes.

No sabemos cómo autorizaron la construcción de un edificio de cuatro pisos anclado a la iglesia del Páramo que es un sitio declarado como patrimonio arquitectónico, cultural y turístico de Santander

El caso de Confines es grave, pues se construyó un local comercial en pleno parque municipal. Sobre esto, el experto en cultura Antonio José Díaz dijo que, “lamentablemente el alcalde tomó recursos propios para dañar la arquitectura colonial” de una región que es conocida por su arquitectura.

En el periódico Vanguardia, el periodista Víctor Solano denunció las irregularidades que presuntamente se han presentado en las obras que afectan el patrimonio histórico en la iglesia y el parque de Confines.

En su columna titulada “El adefesio en Confines”, el periodista aseguró que la supuesta remodelación “resultó en una aniquilación del paisaje dentro del casco urbano”, pues la iglesia de San Cayetano, que fue declarada en 1977 como un interés de cultural de ámbito nacional quedó opacada por una construcción de un quiosco.

De acuerdo con el periodista, esta construcción es “rampa de acceso que parece puente peatonal de Transmilenio en todo el centro del parque, para cuya construcción se talaron varios árboles clavelinos y unas palmeras” para poder terminar la obra.

Aseguró en su columna que el turismo es una parte vital de la economía del municipio y que la mayoría de las visitantes llegaban al parque a tomarse fotos con la iglesia de fondo, pero que esta construcción dañó el paisaje clásico que atraía turistas todos los años.

“La construcción no solo acabó con el paisaje como el principal activo turístico, sino que luego de un contrato de la gobernación en la administración de Didier Tavera por 2.353 millones de pesos, más otras adiciones, desconoció por completo las lógicas de arquitectura paisajística y su interrelación con el contexto histórico, cultural, social y económico del pueblo” denuncia el comunicador en su columna.

Otra denuncia grave que destapó el periodista es que los materiales que se presentaron en la licitación original son diferentes a los que se usaron para la construcción y que no se llegó a “consultar o siquiera socializar con la comunidad” el cambio.

Otra denuncia en Santander la hizo Lorenzo Lizarazo, periodista y fundador del medio Ecolecuá, quien dijo que en el parque del municipio de Vélez se talaron 47 árboles, entre los que hay una palma de cera, que es considerada un símbolo nacional.

De acuerdo con Lizarazo, la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) autorizó este ‘arboricidio’. Estas obras han tenido una ‘férrea’ oposición desde su aprobación por parte de los expertos y ciudadanos de Santander.

SEGUIR LEYENDO