El ‘monstruo de Guarne’, el peligroso asesino que fue descubierto por los mensajes que recibía al móvil de una de sus víctimas

Las autoridades responsabilizan al sujeto de haber asesinado a unas 18 personas, entre ellas sus dos hijos menores de edad y su esposa

Imagen de procedimiento de captura del "monstruo de Guarne"/CTI
Imagen de procedimiento de captura del "monstruo de Guarne"/CTI

Unos simples mensajes llevaron a la Fiscalía y al Gaula a descubrir en un lugar apartado de Guarne, en el departamento de Antioquia a un peligros asesino, que se ocultaba bajo la máscara de un campesino. Por el terror que genero su historia, al dar a conocer que había asesinado a unas 18 personas, entre esas, sus dos hijos menos de edad y su esposa, Jaime Iván Martínez Betancourt, fue apodado el ‘monstruo de Guarne’.

Todo comenzó con la desaparición de María Gladys Arango, en enero de 2016 en el municipio de Guarne. El tío de la mujer Luis Carlos Cuervo advirtió que algo raro sucedía cuando no la encontró en su casa, pues no era usual que esto sucediera.

Por lo que Cuervo emprendió un amplia búsqueda para encontrar a su sobrina, recorrió calles y empapelo paredes y postes, hasta que esta dio resultado arrojando la primera pista, según la emisora Candela.

Un poblador le dijo que había visto a María Gladys el mismo día de su desaparición, ese día la mujer iba acompañada de Jaime Iván Martínez Betancur, que se hacía pasar por mayordomo de una finca en el municipio. El tío de la mujer desaparecida fue a buscar información pero no encontró a Martínez.

Mientras la búsqueda avanzaba Cuervo noto que el celular de sus sobrina recibía mensajes de texto, pese a que no los contestaba. Pasados los dos meses, recibió por fin una respuesta donde la mujer manifestaba que se había ido del lugar por una oferta laboral.

En ese momento, Luis Carlos decidió dar aviso a las autoridades pues sospechaba que ese mensaje no había sido enviado por sus sobrina y que algo no estaba bien.

Con las pistas y la posibilidad de rastrea el celular que estaba prendido, las autoridades comenzaron ha buscar el lugar de donde salían los mensajes, la pista ratificó lo que hasta entonces solo era una sospecha, el móvil estaba siendo usado en la vereda Hojas Anchas, justamente en el lugar donde trabajaba Martínez.

Al tener las pruebas necesarias un juez le dio orden de captura, en el momento que se ejecuto el sujeto confeso los crímenes que había cometido. Que no había sido sólo el asesinato de Gladys, sino un promedio de 18 delitos más.

Al ser capturado, fríamente, Martínez Betancur confesó que había, además, acabado con la vida de su esposa y sus dos hijos de 7 y 4 años, y que tenía, por lo menos, otros 16 casos de mujeres desaparecidas encima”, señalaron las autoridades en el momento de su captura, que se dio en el 2016.

Según un medio regional llamado, Las chivas del llano, el ente investigador comentó que las víctimas fueron asfixias con hilo de nylon y que el sindicado enfrentaría por la presunta autoría, 60 años de cárcel la pena máxima en Colombia. Además, se determino que la mayoría de las víctimas del presunto asesino en serie serían mujeres y que Martínez coleccionaba elementos personales de ellas, como prendas femeninas, celulares, SIM Cards, zapatos, relojes, anillos y otras joyas.

Días después de la captura del asesino, en medio de la búsqueda del cuerpo de Gladys, los investigadores del CTI junto a los perros de rastreo encontraron en medio de un campo verde y con muchos arboles alrededor lo que parecía ser un terreno irregular. Al escavar encontraron el cuerpo de la mujer de 51 años, que según el asesino fue su victima debido a que no quería dejar cabos sueltos pues ella sospechaba que el sujeto había asesinado a su familia.

Búsqueda de los cuerpo/CTI
Búsqueda de los cuerpo/CTI

Pero eso no fue todo, las autoridades hallaron tres cuerpos más enterrados junto al de María Gladys. Según se pudo determinar, pertenecían a Natalia García Gil, la novia de Martínez y con quien convivía. Los otros dos eran de sus hijos, de 8 y 5 años de acuerdo con El Tiempo.

Pese a que al comienzo de su captura el hombre se atribuyo el asesinato de más personas, finalmente se retracto y señaló que los únicos crímenes que había cometido eran los de Gladys y su familia.

“¿Quieren escuchar la verdad? La verdad, yo maté a mi compañera, a mis dos hijastros y a la amiga de mi compañera. Ella le hacía los cuartos y me llené de ira y los maté. Aparte de esos cuatro crímenes no tengo ningún otro encima”, aseguró a los medios de comunicación el asesino.

De acuerdo con El Tiempo, el 20 de enero de 2017, un año después de la desaparición de María Gladys, el sujeto fue sentenciado a 42 años de prisión, por los delitos de homicidio agravado y desaparición forzada agravada.


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