Aglomeraciones en la vía a La Calera: un problema de movilidad, pero también de salud pública

En las noches, son cientos de personas quienes se aglomeran en los alrededores del mirador. Los domingos, es un sinnúmero de personas los que recorren la vía en bicicleta.

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LA CALERA
Ciudadanía denuncia aglomeraciones en la Vía a La Calera, específicamente en el sector del mirador. Además de un riesgo para la salud, por la pandemia, implica trancones en este corredor que comunica el vecino municipio con Bogotá. Foto: Secretaría Distrital de Movilidad.

En la vía a La Calera parece haber inmunidad contra el COVID-19. Así lo puede suponer quien transite por este corredor, que conecta Bogotá con el vecino municipio, entre las 6 de la tarde y la medianoche.

La reactivación económica y el final de la cuarentena, que en Bogotá se enmarca en el plan de ‘cielo abierto’, siguen dejando postales que ponen a prueba la responsabilidad de los bogotanos frente a una pandemia que sigue activa. La música a todo volumen desde los vehículos, motos parqueadas en ambos lados de la vía, jóvenes consumiendo licor en las aceras y más de un centenar de personas —a escasos 50 centímetros de distancia— contemplando la ciudad desde el mirador son escenas que también se vieron en otros sectores de la ciudad durante este fin de semana.

Así lo han manifestado en redes sociales y lo pudo comprobar Infobae en un recorrido por Bogotá: una buena parte de la ciudadanía no está cumpliendo con las medidas sanitarias en este sector aledaño a la capital.

Este aumento en las aglomeraciones además se traduce en el colapso de la movilidad. “Me tardé más de una hora en llegar de la calle 85 con avenida Circunvalar —donde comienza la vía— a Patios, cuando el recorrido suele durar 20 o 25 minutos en carro”, explicó Édgar Medina, quien circula por esta vía para llegar al municipio de Guasca, que limita por el suroccidente con La Calera.

Lo grave, más allá del trancón que parece tornarse eterno durante 6 kilómetros, desde el inicio de la vía hasta el peaje para salir de Bogotá, es que sitios como el mirador, en el barrio San Luis, podrían convertirse en un foco de contagio.

“Vinimos con mis amigos en moto hasta aquí para tomarnos un canelazo y reencontrarnos, porque no salimos de nuestra casa durante la cuarentena, pero no pudimos. Nos dio miedo ver tanta gente aglomerada y con los tapabocas abajo. Nos tocó devolvernos”, comenta Paula Cárdenas, quien se desplazó en moto al icónico mirador.

Ante la problemática, la Secretaría Distrital de Movilidad y la Dirección de Tránsito de la Policía han venido implementando controles para evitar el mal parqueo a lo largo de la vía; no obstante, pese a su presencia y la de la Policía Metropolitana de Bogotá, para evitar que la gente se agrupe en zonas como el mirador, ni el tráfico lento ni las aglomeraciones merman.

“Estos controles se realizan desde el Km 2 al Km 4.6. Además, se realiza canalización con ayuda de material logístico en el eje central de la vía eliminando contravías y giros prohibidos. Se ha recuperado el flujo vehicular y la velocidad promedio es de 19 km/h en el horario de la noche donde era más notorio el problema”, le comunicó la SDM a Infobae.

La problemática, que es de movilidad pero también de salud pública, hace necesarios operativos en los que se castigue a quienes incumplan las medidas de seguridad, como el que se hizo el 28 de agosto en este sector —antes de la entrada en vigencia del aislamiento selectivo—, en el que se sancionó a 55 personas.

Los fines de semana, el problema también es en la mañana

Bogotá es una ciudad de ciclistas y para ciclistas. Entre semana se hacen más de 500.000 viajes en bici, cuando al comienzo de la pandemia eran 360.000, mientras que los domingos, a la tradicional Ciclovía, están saliendo 100.000 personas más. Así lo aseguran SDM y el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD). Este aumento en usuarios de bicicleta está trayendo nuevos desafíos para el gobierno local.

La problemática, según denuncia la ciudadanía, es que en puntos como la vía a La Calera, específicamente en el alto de Patios, y en el Verjón —por la vía a Choachí—, también han incrementado el número de deportistas, y, por ende, las aglomeraciones. Si se suma al hecho de que la mayoría de ellos no usa tapabocas por la incomodidad que provoca en medio de la actividad física, el riesgo aumenta considerablemente.

“A mí me gusta montar bici todos los domingos y me parece genial que cada vez sean más los que salgan a rodar, pero me parece necesario regular la cantidad de ciclistas que suben a Patios y el Verjón. Muchos suben con el tapabocas abajo, y no los juzgo, porque incluso yo siento que me ahogo con él. Por eso es necesario que la alcaldía le preste atención”, explicó Ossman Aldana, ciclista aficionado.

Cabe resaltar que, el sábado 3 de octubre Bogotá fue la ciudad del país que más contagios nuevos por Covid-19 tuvo en el país, con un total de 1.552.