La gigantesca represa que amenaza con sepultar a 12 municipios en Colombia

Hace 40 años se concibió Hidroituango, la central hidroeléctrica más grande en la historia de Colombia, y la sexta más importante de Latinoamérica. (Foto Andrés Garzón)
Hace 40 años se concibió Hidroituango, la central hidroeléctrica más grande en la historia de Colombia, y la sexta más importante de Latinoamérica. (Foto Andrés Garzón)

La noche del sábado 12 de mayo, más de 500 personas corrían colina arriba cargando las pocas pertenencias que pudieron rescatar de sus hogares, mientras observaban a lo lejos las aguas del río Cauca inundar los municipios de Briceño, Sabanalarga y Toledo, en Antioquia. Esta fue la primera advertencia de la naturaleza sobre la que podría ser la catástrofe más grande en la historia de Colombia. En eso se convertiría el ambicioso proyecto de la Hidroeléctrica de Ituango, que hoy tiene en vilo a más de 120 mil personas por un problema técnico que aún se desconoce.

Hace más de 40 años fue concebido el proyecto de Hidroituango, que construiría la central hidroeléctrica más grande en la historia de Colombia, y la sexta más importante de Latinoamérica. Pero lo que comenzó como un sueño de suministrar el 17% de la demanda energética del territorio nacional, terminó siendo hace poco más de un mes en la peor pesadilla de 12 municipios de cuatro departamentos distintos, que están en riesgo de ser inundados por el caudaloso río Cauca.

Aunque el megaproyecto es motivo de orgullo nacional, desde su concepción ha sido escenario de varias polémicas. Primero por la no autorización de la licencia ambiental por parte de la Autoridad de Licencias Ambientales (Anla). Después por protestas de las comunidades de su zona de influencia, pues más de 400 familias fueron desalojadas forzosamente de las playas del río Cauca para su construcción. Y hasta tuvo problemas de orden público, cuando a finales de 2012 las desmovilizadas FARC atentaron contra las torres de energía, las máquinas y las cuadrillas de trabajo.

Pese a ello, la construcción de la represa no ha parado desde su inicio en 2010, con firmas especializadas que han trabajado en todas sus etapas. El cronograma se venía cumpliendo adaptándose bien a pocos imprevistos, y el proceso de ingeniería seguía el diseño. Pero a finales de abril colapsó un gigantesco túnel de desvío de las aguas, bloqueó su cause y provocó un deslizamiento de tierra en la montaña. Entonces, el agua empezó a presionar la pared de la represa y a subir 20 metros por día.

La crisis inició al tiempo que lo hacía la temporada de lluvias. Si el cauce del río seguía creciendo a esa velocidad y las lluvias no cesaban, sepultaría bajo sus aguas a los 12 municipios y, de paso, al proyecto de infraestructura más grande de Colombia, con sus millonarias inversiones. Llegaron hasta expertos de Noruega y Estados Unidos para verificar lo sucedido, y aun la causa técnica no ha salido a luz en profundidad. Con la confusión, se mantiene todavía el riesgo de inundaciones.

¿Qué pasó?

"La emergencia se originó por una condición geológica imprevisible", dijo Jorge Londoño de la Cuesta, gerente de Empresas Públicas de Medellín -EPM-, entidad que tiene a cargo la construcción de la represa. El anuncio lo hizo el 29 de abril, cuando advertían que hubo una obstrucción parcial en el túnel encargado de la desviación del río Cauca, por un desplazamiento de tierra de la montaña. Este túnel mantenía el nivel del embalse estable, porque los otros dos ya habían sido sellados con una gruesa capa de cemento.

EPM activó un plan de contingencia para que el agua bajara, e hizo un llamado a las comunidades ribereñas a abandonar sus hogares por precaución. El 12 de mayo los miedos de la ciudadanía se hicieron realidad. El túnel colapsado se destrabó naturalmente por la presión del agua y generó un aumento en el caudal del río. Seis municipios fueron evacuados antes de que fueran completamente inundados, las casas destruidas y un daño ambiental incuantificable.

Imágen satelital del incremento del río Cauca que inundó parte de los municipios de Briceño, Sabanalarga y Toledo.
Imágen satelital del incremento del río Cauca que inundó parte de los municipios de Briceño, Sabanalarga y Toledo.

Un ingeniero que trabajó en EPM y que prefirió no dar su nombre explicó que, en una obra de este tipo, la presa se va llenando de agua de manera controlada, porque las aguas arrastran gran material vegetal. Entonces, el error, al parecer, fue haber sellado los otros dos túneles de desviación del río; pues, aunque intentaron romper los 22 metros de concreto con explosivos, no dio resultado.

Mientras tanto, los niveles de agua de la represa -que no ha sido construida en su totalidad- crecían a una velocidad de 20 metros por día, lo que podía ocasionar un desbordamiento y la mayor tragedia. EPM decidió entonces inundar la casa de máquinas donde está el sistema eléctrico, corazón de la operación de la hidroeléctrica, para evitar una catástrofe humanitaria entre la población. Las pérdidas millonarias aun no se han estimado con exactitud.

El corregimiento de Puerto Valdivia quedó como un pueblo fantasma, luego de que más de 2.000 personas lo evacuaran por riesgo de inundación. (Foto Andrés Garzón)
El corregimiento de Puerto Valdivia quedó como un pueblo fantasma, luego de que más de 2.000 personas lo evacuaran por riesgo de inundación. (Foto Andrés Garzón)

Cuatro días después, el 16 de mayo, hubo otra creciente súbita del río porque la casa de máquinas no resistió el peso, destruyendo el túnel y la caverna de alojamiento de los equipos. El hecho lo confirmó el presidente de la Asamblea del departamento de Antioquia, Santiago Manuel Martínez Mendoza. Otras pérdidas millonarias. Y, además, mayor riesgo de inundación de las poblaciones aledañas. Al día siguiente, más de 2.000 personas evacuaron el corregimiento de Puerto Valdivia, para refugiarse en albergues en el coliseo de la cabecera urbana del municipio de Valdivia.

El riesgo latente es que el caudal del río Cauca siga creciendo hasta que se desborde de la represa aun no terminada, o que rompa sus paredes. Si esto sucede, ha dicho el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, se generaría una ola tipo tsunami de unos 26 metros de altura, que arrasaría a su paso con pueblos ribereños e inundaría parcialmente a 12 municipios en cuatro departamentos: Antioquia, Bolívar, Sucre y Córdoba.

Albergue de damnificados en el coliseo del municipio de Valdivia. (Foto Andrés Garzón)
Albergue de damnificados en el coliseo del municipio de Valdivia. (Foto Andrés Garzón)

Las casas de más de 120 mil personas quedarían destruidas con la avalancha, en lo que sería una catástrofe nunca antes vista en Colombia. Y el riesgo aumenta por la temporada de lluvias, pues en el río Cauca desembocan miles de arroyos y quebradas, y unos 100 ríos de proporciones considerables.

Para contener el desastre, cientos de trabajadores se arriesgan en la presa para que logre su altura máxima y el proyecto continúe su curso sin causar estrago. De todas formas, expertos han manifestado que este año no empezaría a funcionar la hidroeléctrica como estaba previsto, y que, con los daños causados en máquinas, se necesitaría otra inversión multimillonaria para finalizarlo en no menos de un año. Mientras tanto, EPM no se ha referido al tema, y tampoco a explicado por qué no se siguió el diseño inicial.

Más de 120 mil personas están en riesgo por la posible inundación de 12 municipios, en cuatro departamentos del país. (Foto Andrés Garzón)
Más de 120 mil personas están en riesgo por la posible inundación de 12 municipios, en cuatro departamentos del país. (Foto Andrés Garzón)

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