
La NASA anunció que está investigando si un objeto que se estrelló contra una casa en el sudoeste de Florida el mes pasado provino de la Estación Espacial Internacional.
Trabajadores de la agencia espacial recibieron el objeto del propietario de la vivienda en Naples, Florida, la semana pasada y lo llevaron al Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral en ese mismo estado, donde está siendo analizado para determinar su origen, indicó en un email el jueves Josh Finch, portavoz de la NASA.
“Daremos más información una vez sea completado el análisis”, dijo Finch.
Por lo general los escombros espaciales se desintegran cuando entran a la atmósfera terrestre.
El objeto penetró el techo de una vivienda propiedad de Alejandro Otero el 8 de marzo. Otero le dijo a la emisora WINK que él estaba de vacaciones, pero que su hijo le notificó sobre lo sucedido. Regresó temprano a la casa para inspeccionarlo y halló un objeto cilíndrico de unos 0,9 kilos (2 libras) de peso que había entrado por el techo y dañado el piso.
“Estaba temblando. No lo podía creer. ¿Cuáles son las probabilidades de que algo le caiga encima a mi casa con tal fuerza y causando tanto daño?”, expresó Otero. “Estoy super agradecido de que nadie resultó lastimado”.

Millones de objetos de desechos espaciales
La órbita terrestre baja es todo un depósito de basura espacial, la mayor parte de ella procedente de objetos generados por el ser humano, como trozos de naves espaciales, partes de cohetes, satélites que ya no funcionan o explosiones de objetos en órbita que vuelan por el espacio a gran velocidad.
Según los últimos datos de la Agencia Europea del Espacio, alrededor de la Tierra hay unos 35.150 desechos catalogados, con 11.500 toneladas de peso, procedentes de 640 rupturas, explosiones, colisiones o sucesos anómalos que provocaron su fragmentación.
Fuentes de la Agencia Espacial Europea (ESA) indican, no obstante, que “no toda la basura espacial está rastreada y catalogada”: sus estimaciones apuntan a la presencia de más de 131 millones de objetos de desechos espaciales de entre 1 milímetro y 10 centímetros sin utilidad orbitando a una media de 36.000 kilómetros por hora alrededor de la Tierra.
La mayor parte de los restos de basura espacial se mueven muy rápido y puede alcanzar velocidades de casi 29.000 kilómetros por hora, casi siete veces más rápido que una bala.

Riesgos
Debido a la velocidad y al volumen de la basura, los expertos coinciden en que la chatarra espacial supone un riesgo para la seguridad de las personas y los bienes en el espacio y en la Tierra.
La atmósfera es un aliado útil para eliminar la basura espacial, ya que por debajo de los 480 kilómetros sobre la superficie la mayoría de los objetos se desintegran de forma natural en la espesa atmósfera inferior y se queman en menos de 10 años. Sin embargo, por encima de los 100 kilómetros, donde la atmósfera es más fina, ocurre lo contrario y los desechos se pierden en el espacio.
Los expertos en basura espacial coinciden en que “no es responsabilidad de un solo país, sino de todos los países que navegan en el espacio”, y en que su gestión es tanto un reto internacional a resolver como una oportunidad de preservar el entorno espacial para futuras misiones de exploración.
(Con información de AP y EFE)
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