
Un grupo de microbiólogos ideó una manera de eliminar los microplásticos del medio ambiente -especialmente del agua- y pretenden valerse de bacterias para hacerlo.
Las bacterias tienden a agruparse y adherirse a las superficies, creando una sustancia adhesiva llamada “biopelícula”. Esta se presenta, por ejemplo, cuando nos cepillamos los dientes y nos deshacemos de la placa dental. Los investigadores de la Universidad Politécnica de Hong Kong (PolyU) quieren utilizar esta propiedad para crear redes de microbios en forma de cinta que puedan capturar microplásticos presentes en el agua y, de esa manera, recolectarlos con facilidad.
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Aunque estos hallazgos, presentados el miércoles en la conferencia anual de la Sociedad de Microbiología, son preliminares, de ser viables podrían allanar el camino para reducir de manera sostenible los niveles de contaminación plástica.
“Es imperativo desarrollar soluciones efectivas que atrapen, recolecten e incluso reciclen estos microplásticos para detener la ‘plastificación’ de nuestros entornos naturales”, dijo Sylvia Lang Liu , investigadora de microbiología en PolyU e investigadora principal de este proyecto a The Guardian.
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Los microplásticos son los fragmentos de plástico, generalmente de menos de 5 mm, que se liberan al medio ambiente durante la producción y descomposición de, por ejemplo, bolsas de supermercado o botellas de agua, o durante actividades cotidianas como lavar ropa sintética.

Aunque son pequeños, el riesgo que suponen para el medio ambiente es enorme. Los microplásticos no son fácilmente biodegradables, por lo que se quedan durante largos períodos de tiempo y también absorben y acumulan productos químicos tóxicos. Se dispersan en las aguas residuales y en los océanos, poniendo en peligro a los animales marinos que terminan comiéndolos y, finalmente, se filtran en la cadena alimentaria y también dañan la salud humana. Se han encontrado microplásticos en más de 114 especies acuáticas en 2018, según la Organización Marítima Internacional, y se han encontrado en sal, lechuga, manzanas y más.
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Sin embargo, no existe ninguna forma sostenible y única para eliminar los microplásticos.
Con esta investigación, el equipo de Liu ha diseñado una biopelícula bacteriana, a partir de una bacteria llamada Pseudomonas aeruginosa , capaz de inmovilizar e incorporar microplásticos rebeldes que flotan en el agua. Estas redes de microbios atrapan y agrupan los microplásticos y hacen que se hundan hasta el fondo del agua. Luego, gracias a un “mecanismo de captura-liberación” que utiliza un gen de dispersión de biopelícula, los investigadores pueden desencajar los microplásticos de las trampas de bacterias y obtener grandes cantidades de microplásticos recolectados listos para reciclar.
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“Esta es una aplicación realmente innovadora y emocionante de la ingeniería de biopelículas para abordar la crisis de la contaminación plástica”, dijo la Dra. Joanna Sadler, investigadora de la Universidad de Edimburgo, que no participó en este estudio.
“Uno de los mayores desafíos al tratar con microplásticos es capturar partículas tan pequeñas para que puedan degradarse y eliminarse del medio ambiente”, agregó.

Sin embargo, el experimento es todavía preliminar: se ha llevado a cabo como prueba de concepto en un entorno de laboratorio controlado y no en el océano ni en las alcantarillas; y se hizo utilizando la cepa de la bacteria “aeruginosa”, que es una bacteria portadora de enfermedades para los humanos y probablemente no pueda usarse en proyectos a gran escala. Pero los investigadores confían en que el método se puede replicar para encontrar bacterias formadoras de biopelículas naturales directamente en las aguas residuales u otros entornos acuosos y partir de ahí.
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“En términos de la captura de microplásticos, es un desarrollo interesante”, dijo el Dr. Nicholas Tucker , profesor titular de microbiología molecular en la Universidad de Strathclyde, que no participó en el estudio. “Será interesante ver si es escalable”, dijo.
Según Tucker, será necesario realizar más investigaciones sobre los tipos de superficies en las que cultivar la biopelícula.
Sin embargo, investigaciones como ésta proporcionan un buen ejemplo de los múltiples usos de la biotecnología microbiana y de las grandes hazañas que pueden lograr las bacterias diminutas. “En general, esto muestra que los microbios pueden y jugarán un papel en cada etapa del ciclo de vida de los plásticos”, dijo Tucker.
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