Los candidatos derrotados en Brasil se niegan a respaldar a Lula o a Flávio Bolsonaro de cara al balotaje del 25 de octubre

Augusto Cury, Renan Santos y Ronaldo Caiado reúnen 8,7 millones de votos, casi cuatro veces la ventaja del senador sobre el presidente, y optan por la neutralidad; solo Romeu Zema fijó posición, contra el oficialismo

Los candidatos presidenciales brasileños Augusto Cury, Ronaldo Caiado y Renan Santos asisten a un debate presidencial previo a las elecciones nacionales en São Paulo, Brasil, el 23 de agosto de 2026. REUTERS/Jean Carniel
Los candidatos presidenciales brasileños Augusto Cury, Ronaldo Caiado y Renan Santos asisten a un debate presidencial previo a las elecciones nacionales en São Paulo, Brasil, el 23 de agosto de 2026. REUTERS/Jean Carniel
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Los cuatro candidatos que quedaron fuera de la segunda vuelta de las presidenciales no respaldaron, al menos por ahora, a ninguno de los dos finalistas: el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del ex presidente Jair Bolsonaro. Augusto Cury, Renan Santos y Ronaldo Caiado optaron por la neutralidad o por postergar su decisión. Romeu Zema se limitó a declararse opositor al Partido de los Trabajadores (PT), el de Lula.

El domingo 4 de octubre, Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), quedó primero con el 47,03% de los votos válidos, unos 56,1 millones de sufragios. Lula obtuvo el 45,16%, 53,9 millones, según el cómputo final del Tribunal Superior Electoral. Ninguno alcanzó el 50% que evita el balotaje. La distancia, de 1,87 puntos o alrededor de 2,2 millones de votos, es la más estrecha en una primera vuelta presidencial desde 1989.

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Ahí reside el peso de los derrotados. Cury (2,89%), Santos (2,24%) y Caiado (2,18%) suman 8,7 millones de votos, casi cuatro veces esa ventaja. Zema recibió 326.488 votos, el 0,27%, y ningún otro aspirante superó el 0,10%. El grueso del electorado se concentró en los dos finalistas, que juntos reunieron el 92,19%.

Cury, psiquiatra y escritor, candidato del partido Avante, anunció que guardará silencio sobre ambos finalistas y que sus propuestas de gobierno quedan a disposición de quien quiera aprovecharlas. Pidió que nadie use su nombre ni el de su compañero de fórmula para declarar adhesiones. Descartó seguir en la política o integrar un eventual gabinete.

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El candidato sostuvo que la polarización volvió hostil el clima político y relegó el proyecto de país a un segundo plano. Terminó tercero con la cifra más baja para ese puesto desde 1989, después de que sondeos de comienzos de septiembre le atribuyeran entre el 8% y el 10%.

Una imagen compuesta muestra al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (izquierda), en una ceremonia en el Palacio de Planalto en Brasilia, Brasil, el 8 de agosto de 2026, y al senador Flávio Bolsonaro (derecha), candidato del Partido Liberal (PL) en las elecciones presidenciales de Brasil en Brasilia, Brasil, el 5 de agosto de 2026. REUTERS/Adriano Machado/
Una imagen compuesta muestra al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (izquierda), en una ceremonia en el Palacio de Planalto en Brasilia, Brasil, el 8 de agosto de 2026, y al senador Flávio Bolsonaro (derecha), candidato del Partido Liberal (PL) en las elecciones presidenciales de Brasil en Brasilia, Brasil, el 5 de agosto de 2026. REUTERS/Adriano Machado/

Santos, candidato del partido Missão y cofundador del Movimiento Brasil Libre, dijo que no hará campaña por ninguno de los dos ni por el voto nulo, y que sus electores deben actuar como prefieran. Evaluó que el resultado favorece a Bolsonaro en el balotaje y calificó la contienda de “la más bizarra” desde la redemocratización. Missão mantuvo la directriz de la primera vuelta y liberó a sus directorios estaduales, sin respaldo nacional a ningún finalista.

Caiado, ex gobernador de Goiás y candidato del Partido Social Democrático (PSD), afirmó que solo anunciará una posición después de reunirse con Gilberto Kassab, presidente de esa formación y su compañero de fórmula. Más tarde, el PSD anunció su neutralidad en el balotaje y liberó a sus directorios estaduales, legisladores y afiliados para que adopten su propia postura.

Zema, ex gobernador de Minas Gerais y candidato del Novo, aseguró que donde esté el PT su partido estará “del otro lado”. Agregó que en el balotaje estará contra el PT, al que acusó de haber entregado “un país estancado”. No nombró a Flávio Bolsonaro, aunque medios brasileños leyeron sus palabras como una señal hacia él. Había declarado su apoyo a Jair Bolsonaro en 2018 y 2022.

El escenario se explica por la trayectoria reciente de la derecha. Jair Bolsonaro, presidente entre 2019 y 2022, fue condenado en septiembre de 2025 por el Supremo Tribunal Federal a 27 años y 3 meses de prisión por intentar un golpe de Estado tras perder ante Lula las elecciones de 2022. Está inhabilitado para ocupar cargos. En diciembre de 2025, ya preso, designó a su hijo mayor como candidato.

Flávio Bolsonaro llegó a la votación detrás de Lula en los sondeos. A comienzos de septiembre, PoderData daba al presidente un 37% frente al 34% del senador en primera vuelta, y Quaest los empataba en 41% para el balotaje.

En su medición de fines de agosto, Quaest registraba además un rechazo del 53% a Lula y del 55% a Flávio Bolsonaro, cifras casi equivalentes. Lula reconoció su decepción por no haber ganado en la primera vuelta y anunció que desde el lunes 5 de octubre comienza una nueva campaña.

Si la participación se mantiene, Bolsonaro necesita alrededor del 38% de los votos que fueron a otros candidatos para superar el 50%. Lula necesita cerca del 62%, o bien sumar a quienes votaron en blanco o no concurrieron, un terreno que también disputará el hijo del ex presidente.

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