Renuncia el comandante de la Policía en Bolivia en medio de una investigación por la filtración de audios

La salida se produce tras la difusión de grabaciones atribuidas a Sokol, quien es investigado por presuntos pagos para influir en la estructura de mando policial

El comandante general de la Policía boliviana, Mirko Sokol en una imagen de archivo.
El comandante general de la Policía boliviana, Mirko Sokol en una imagen de archivo.
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El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, renunció al cargo, nueve meses después de haber sido designado, en medio de una investigación fiscal abierta por unos audios en los que se refiere a presuntos pagos millonarios para influir en la designación de altos mandos policiales.

El ministro de Gobierno (Interior), Marco Antonio Oviedo, confirmó la dimisión y señaló que el presidente Rodrigo Paz designará a su sucesor en las próximas horas. “Él presentó su renuncia; el presidente del Estado boliviano me ha dicho que se la acepta y que se nombrará un nuevo comandante nacional”, declaró Oviedo a periodistas tras participar en un acto público este lunes.

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Consultado sobre las razones de la salida, el ministro afirmó: “Hasta donde conozco, dice que ha cumplido un ciclo; respetamos la decisión de un policía de tanto mérito como es el general Sokol”.

El presidente Rodrigo Paz durante un acto oficial junto al comandante de la Policía boliviana, Mirko Sokol.
El presidente Rodrigo Paz durante un acto oficial junto al comandante de la Policía boliviana, Mirko Sokol.

La salida se produce pocos días después de que Sokol fuera citado por la Fiscalía en calidad de sindicado en una investigación iniciada a partir de una denuncia del vicepresidente y excapitán de la Policía, Edmand Lara. El Ministerio Público investiga varios presuntos delitos, entre ellos concusión, uso indebido de influencias, cohecho pasivo y omisión de denuncia.

El caso se originó a finales de julio, tras la difusión de audios atribuidos al entonces comandante policial. En una de las grabaciones, Sokol menciona que un grupo de entre seis y ocho oficiales habría reunido alrededor de dos millones de dólares para gestionar su salida y favorecer el ascenso de otro policía que pudiera ocupar la Comandancia General.

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Sokol admitió que las declaraciones correspondían a su voz, pero sostuvo que fueron realizadas durante una actividad académica y que sus afirmaciones habían sido sacadas de contexto. Su abogado, Abel Loma, señaló que el audio fue descontextualizado de manera “malintencionada”.

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, flanqueado por el ministro del Interior, Marco Oviedo, y el jefe de la Policía, Mirko Sokol, habla durante una rueda de prensa tras una operación para detener al presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. REUTERS/Sergio Limachi
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, flanqueado por el ministro del Interior, Marco Oviedo, y el jefe de la Policía, Mirko Sokol, habla durante una rueda de prensa tras una operación para detener al presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. REUTERS/Sergio Limachi

El general debía presentarse ante la Fiscalía el pasado viernes, pero no acudió. Su abogado solicitó la reprogramación de la declaración bajo el argumento que Sokol se encontraba en Santa Cruz coordinando operaciones policiales.

Mirko Sokol fue posesionado el 28 de noviembre, pocas semanas después de que el actual presidente asumiera el poder, y fue quien comandó el exitoso operativo de captura contra el presunto narcotraficante Sebastián Marset el 13 de marzo.

Meses después surgieron diferencias públicas entre el jefe policial y el Gobierno en torno a la figura de Evo Morales. Sokol manifestó en una entrevista televisiva que su captura no era una prioridad para la Policía, posición que fue posteriormente desautorizada por el ministro Oviedo, quien aseguró que el Ejecutivo mantenía la decisión de ejecutar las órdenes de aprehensión contra el exmandatario vigentes desde hace casi dos años.

El comandante de la Policía boliviana, Mirko Sokol  con el encargado de negocios de EEUU en Bolivia, Erick Martini, en un encuentro el 28 de agosto e 2026.
El comandante de la Policía boliviana, Mirko Sokol con el encargado de negocios de EEUU en Bolivia, Erick Martini, en un encuentro el 28 de agosto e 2026.

La salida de Sokol ocurre además en medio de cuestionamientos sobre la presunta influencia del asesor presidencial Fernando Cerimedo en sectores de la Policía. Según denunció su expareja, la abogada Nadia Beller, un grupo policial de élite respondía a las órdenes del consultor político, quien, pese a no tener un contrato con el Estado, habría ejercido influencia en decisiones públicas y de seguridad. Estas acusaciones forman parte de las investigaciones abiertas en torno a la actuación y los vínculos de Cerimedo con el Gobierno.

Hasta el viernes pasado, Sokol todavía mantenía actividad pública como jefe policial. En menos de diez días se reunió con el Departamento de Estado en Estados Unidos y luego con el encargado de negocios de ese país en Bolivia, Erik Martini, quien lo describió como “un verdadero luchador contra el crimen”. El encuentro formaba parte de los esfuerzos de cooperación bilateral contra organizaciones criminales transnacionales.

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