Académico corrigió a Rafael Correa sobre Yachay y reabrió el debate sobre el balance del proyecto científico

La iniciativa del correísmo implicó fuertes inversiones públicas y que continúa generando evaluaciones contrapuestas

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Fotografía de archivo fechada el
Fotografía de archivo fechada el 25 de junio de 2024 del expresidente de Ecuador Rafael Correa (2007-2017), hablando durante una entrevista con EFE en Caracas (Venezuela). EFE/ Miguel Gutierrez ARCHIVO

Un intercambio en la red social X entre el expresidente Rafael Correa, condenado por corrupción y refugiado en Bélgica, y el investigador chileno César A. Hidalgo reactivó el debate sobre el balance del proyecto Yachay, la llamada “Ciudad del Conocimiento” creada durante el correísmo. La discusión derivó en una revisión pública de los resultados, inversiones y críticas académicas que han acompañado al proyecto desde su lanzamiento.

La controversia comenzó cuando Correa afirmó que Hidalgo mencionó a Yachay como ejemplo internacional durante un seminario académico. El investigador respondió que el caso fue presentado como advertencia. A partir de ese intercambio, especialistas y usuarios en redes retomaron evaluaciones sobre la inversión pública, el modelo de planificación científica y los resultados institucionales del proyecto.

El académico César Hidalgo aclaró que su referencia a Yachay se utilizó para analizar por qué algunos ecosistemas de conocimiento prosperan y otros enfrentan dificultades. Según explicó, el caso ecuatoriano fue contrastado con modelos internacionales de innovación tecnológica para examinar las condiciones institucionales necesarias para desarrollar polos científicos y tecnológicos sostenibles.

La respuesta del académico chileno
La respuesta del académico chileno a Rafael Correa.

La Universidad Yachay Tech comenzó a operar en 2014 en Urcuquí, provincia de Imbabura, como parte del proyecto estatal Ciudad del Conocimiento Yachay. La iniciativa fue concebida durante el gobierno de Rafael Correa como un espacio destinado a impulsar investigación científica, formación de talento y transferencia tecnológica, con el objetivo de promover una economía basada en conocimiento y diversificar la estructura productiva del país.

El proyecto contemplaba la construcción de una ciudad planificada alrededor de un campus universitario, centros de investigación y un parque tecnológico que debía atraer empresas de innovación. La propuesta incluía carreras científicas especializadas y un sistema de cooperación entre academia, industria y Estado orientado a producir tecnología y conocimiento aplicable a la economía nacional.

Desde su inicio, la iniciativa también generó análisis críticos. El economista ecuatoriano y ex ministro de Producción, Julio José Prado planteó una evaluación temprana en el ensayo Yachay: ¿Elefante blanco o joya de la corona?, donde analizó los desafíos de crear un polo científico desde cero en un país con una base industrial limitada y con recursos fiscales restringidos.

En ese trabajo, Prado señalaba que el desarrollo completo de la ciudad del conocimiento podría implicar inversiones cercanas a los USD 1.000 millones en el largo plazo, considerando infraestructura, desarrollo urbano, centros tecnológicos y expansión universitaria. El análisis advertía que concentrar una inversión de esa magnitud en un único proyecto implicaba riesgos para una economía con recursos limitados.

Yachar, ciudad del concoimiento
Yachar, ciudad del concoimiento

La discusión sobre Yachay volvió a expandirse en redes sociales tras el intercambio entre Correa y el académico chileno. El debate ha estado acompañado por comparaciones con modelos internacionales de innovación. En distintos documentos de planificación, el proyecto ecuatoriano buscó inspirarse en experiencias asiáticas vinculadas a economías del conocimiento, donde universidades, centros de investigación y empresas tecnológicas operan como clusters productivos interconectados.

El investigador Gunther Kublik analizó esa dimensión en su estudio “Campo político y campo académico: Yachay y las economías basadas en el conocimiento”, en el que examina el proyecto dentro de la estrategia ecuatoriana de adoptar modelos de desarrollo inspirados en experiencias asiáticas, particularmente en el caso coreano de parques científicos y tecnológicos.

En su investigación, Kublik sostiene que el proyecto Yachay se inscribe dentro del intento del Ecuador por impulsar una economía basada en conocimiento mediante reformas educativas, inversión pública en ciencia y tecnología y la creación de una ciudad universitaria orientada a la innovación. El estudio también analiza las dinámicas políticas e institucionales que influyeron en la creación y gestión del proyecto.

Más de diez años después del inicio de la iniciativa, Yachay sigue siendo uno de los proyectos más discutidos del país en materia de innovación, educación superior y planificación científica.