Héctor Figueredo y Ana Grissetti
Héctor Figueredo y Ana Grissetti

Luego de presentar su renuncia, exigida por la Cancillería de Paraguay, el saliente cónsul general en Buenos Aires, Héctor Figueredo, mantuvo su versión de inocencia, con un relato que fue desmentido por Ana Grissetti, joven de 24 años a la que invitó a pasar la noche juntos tras conocerse en la embajada local.

"Te invito a que te quedes conmigo esta noche", le escribió el miércoles Figueredo a Grissetti. Posteriormente, en una radio paraguaya, llegó a decir que la joven tenía en su perfil de Facebook "poses no tan santularias", tratando de fijar sobre ella la culpa de la situación.

La joven, en conversación con Infobae, consideró "increíble" que se intente justificar el acoso sufrido. "Lo conocí en la embajada, fue algo que no me esperaba, no tengo ningún tipo de confianza, no lo había visto", indicó. Grissetti, quien estaba en la sede diplomática para conversar con el embajador, y mientras esperaba fue presentada con el cónsul general, quien tenía pocos días en el país. En el encuentro, el ministro de embajada, Antonio Aranda, le pidió que ayude a Figueredo a buscar un departamento, ya que continúa hospedado en un hotel.

"Lo tomé como un pedido que ayudaría a cualquier compatriota. Se da muchas veces en nuestro equipo. No me pareció algo tan grave. Lo grave es su accionar", indicó la militante política.

Sin embargo, Figueredo aseguró a Infobae que fue Aranda quien sugirió que la joven pase la noche en el hotel. "Yo caí en la confianza depositada del ministro Aranda, un amigo personal. (Aranda) le había dicho que podía quedarse en el hotel. Yo como caballero la invité cordialmente a que se quede. Ella vive a cinco horas de Buenos Aires", indicó, en una versión desmentida tajantemente por Grissetti, quien suele realizar un trayecto de 40 minutos al partido de Escobar.

"Yo fui a la embajada para organizar un evento del grupo juvenil del cual soy parte. Jamás estuvo en mis planes quedarme con este señor ni quedarme en la zona de Capital. Y por otra parte, él sigue justificando su accionar en vez de disculparse", lamentó.

Héctor Figueredo (Facebook)
Héctor Figueredo (Facebook)

Figueredo admitió que sus declaraciones del jueves, en las que se refirió a las fotos de la joven, fueron realizadas en un momento de nerviosismo, pero mantuvo su sospecha sobre lo ocurrido.

"En el fondo ella intentaba esto. Alguien, algún grupo, la utilizó para hacer esta denuncia en contra mía. Soy una víctima de esta situación. No entré en el juego, no me relacioné con esta chica", declaró. Además, consideró que fue "apresurada" la decisión de la Cancillería de exigirle la renuncia y reclamó por no haber tenido la presunción de inocencia.

Sobre las declaraciones de la joven, agregó: "Ella utiliza una palabra que busqué en el diccionario, 'misógino'. Significa que odia a las mujeres. Al calificarme de ese modo y denunciar un supuesto acoso sexual es un contraste demasiado grande". Incluso, dijo que fue ella quien se manifestó cercana durante las coordinaciones para la ayuda inmobiliaria. "Ella me escribe. Me llama Héctor, me pregunta dónde estás. Es una confianza excesiva, por supuesto que sí. Hace una hora que la conocí y me trataba de esa manera", indicó.

Grissetti, quien se dedica actualmente a la política y planea cambiar sus estudios de biología para comenzar la carrera de derecho, aseguró que iniciará acciones legales contra Figueredo, pese a las presiones políticas que recibió.

"Militamos para el mismo movimiento, trabajamos para la misma campaña de Mario Abdo Benítez. Para no generar tanta controversia, me pidieron que lo deje como una cuestión privada", reveló. Sin embargo, indicó que prefiere mantener su denuncia para evitar que se repitan nuevas situaciones de acoso. "Me escandaliza que se quiera normalizar, que se quiera justificar el accionar de este tipo", señaló.

Grissetti también planea tomar acciones legales contra el diario Popular, que usó una imagen suya del 2015
Grissetti también planea tomar acciones legales contra el diario Popular, que usó una imagen suya del 2015

Por su parte, Figueredo mantuvo sus sospechas de que el caso se trate de una maniobra política. "Hay un grupo que quiere el cargo que ocupo", aseguró, a la espera de que el gobierno paraguayo le envíe la aceptación de la renuncia para abandonar formalmente el puesto. Su designación, en diciembre, había estado cargado de polémica, ya que no cuenta con experiencia diplomática para uno de los puestos más importantes de la Cancillería de Paraguay. Finalmente, no llegó a completar un mes al frente del consulado.

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