Minutos antes de abordar el avión rumbo a Roma, el papa Francisco fue escoltado hacia el pie de la escalera de la nave por el presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, y por su esposa, Jane Casey. Al momento del saludo, el jefe de Estado vivió un incómodo momento.

Al estrechar su mano, el mandatario intentó sin éxito besar el anillo del Sumo Pontífice, quien, con intención o sin intención, le retiró rápidamente la mano y mantuvo el saludo por unos segundos.

El pasado jueves, cuando lo recibió en el aeropuerto de la capital, PPK también saludó al Papa con un beso en su mano. 

Francisco cerró este domingo su sexta gira latinoamericana en la que visitó Chile y Perú.

"La política está enferma, muy enferma", señaló.

Su Santidad hizo referencia también al caso particular de Perú, al interrogarse: "¿Qué le pasa a Perú que cuando cuando uno deja de ser presidente lo meten preso?".

"(Ollanta) Humala, está preso, (Alejandro) Toledo está preso (vive en Estados Unidos y sobre él pesa una orden de extradición), (Alberto) Fujimori estuvo preso hasta ahora, Alan García, que está que 'entro o no entro', ¿qué pasa?", indicó el Sumo Pontífice.

"Hay excepciones, pero, en general, (la política en América Latina) está más enferma que sana", sentenció el Papa, tras brindar un discurso oficial para pedir unidad a la Iglesia peruana, dividida por las luchas de poder en su seno.

Francisco encabezó una multitudinaria misa (AFP)
Francisco encabezó una multitudinaria misa (AFP)

Luego ofreció una multitudinaria misa en la base aérea Las Palmas, a la que asistieron más de un millón de personas. Allí denunció la "injusticia y (el) dolor" que se vive en las ciudades.

Durante su gira de siete días, Francisco visitó las ciudades chilenas de Santiago, Temuco e Iquique, y en suelo peruano estuvo en Lima, Puerto Maldonado y Trujillo.

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