
Un alto diplomático japonés exigió a China que se ocupe de las publicaciones en Internet “falsas y malintencionadas” dirigidas contra su país, al tiempo que ambos gobiernos concluían las conversaciones de más alto nivel mantenidas entre ellos tras el asesinato a puñaladas de un niño japonés en China.
Tokio pide a China que se ocupe a fondo de las publicaciones en las redes sociales, incluidas las que se refieren a las escuelas japonesas en China, dijo el ministro de Estado de Asuntos Exteriores, Yoshifumi Tsuge, al viceministro chino de Asuntos Exteriores, Sun Weidong, en Pekín el lunes 23 septiembre, según un comunicado japonés. En respuesta, Sun dijo que el asesinato era un caso “aislado”.
El intercambio dejó al descubierto las divisiones entre los vecinos tras la preocupación de que la retórica antijaponesa de China haya provocado ataques contra japoneses. La semana pasada, un niño de 10 años murió tras ser apuñalado cuando se dirigía a la escuela en la ciudad meridional de Shenzhen, mientras que una madre japonesa y su hijo fueron atacados en junio.

Tsuge también pidió a los chinos que dieran una explicación adecuada del motivo y otros detalles del ataque de la semana pasada lo antes posible, según el comunicado. Hasta el momento, las autoridades chinas no han ofrecido ninguna explicación sobre los motivos del atacante, que fue detenido en el lugar de los hechos.
La muerte del niño está poniendo a prueba los lazos entre los vecinos, que han sido tensos debido a resentimientos históricos, una disputa territorial y otras cuestiones como el vertido por Japón de aguas residuales de una central nuclear destruida. El ataque se produjo en el aniversario del inicio de la invasión japonesa de Manchuria en 1931, un día que China recuerda haciendo sonar las sirenas en ciudades de todo el país.
El incidente se sumó a una serie de agresiones a extranjeros en China en los últimos meses, y fue al menos el segundo dirigido contra ciudadanos japoneses. En junio, una mujer japonesa y su hijo fueron atacados con un cuchillo en la ciudad oriental de Suzhou. En aquel incidente murió un empleado de autobús chino.

El lunes por la tarde, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino declaró que el país no enseña a sus ciudadanos a odiar a Japón.
“En China no existe la llamada educación del odio a Japón”, declaró Lin Jian, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, en una rueda de prensa celebrada en Pekín. “Abogamos por aprender de la historia, no para perpetuar el odio, sino para evitar que se repita la tragedia de la guerra”.
El Gobierno japonés protestó formalmente por el ataque y el primer ministro, Fumio Kishida, expresó sus condolencias por la muerte del niño y reiteró la petición de que China facilite más información. El lunes, Lin evitó hacer comentarios sobre el móvil del atacante, afirmando que la policía seguía investigando.
Lin también dijo que en la reunión entre Sun y Tsuge, ambas partes acordaron tratar el asesinato del niño “de forma adecuada y con calma, y acordaron mantener la comunicación para evitar incidentes ocasionales que puedan afectar a las relaciones bilaterales.”
©2024 Bloomberg
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