Explicó las palabras que jamás puede mencionar delante de su perra y el video es furor en las redes

El dilema de hablar cerca de las mascotas: un joven relató cómo debió cambiar su vocabulario y se hizo viral

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La perrita reacciona de manera efusiva ante la mención de ciertas palabras (@jorgebolacomico)

En un fenómeno que logró cautivar a millones en internet, un usuario español de TikTok conocido como @jorgebolacómico reveló las complejidades de la comunicación entre humanos y sus mascotas, particularmente en cómo palabras cotidianas pueden desencadenar reacciones inesperadas en los animales. Este tema llamó la atención de la audiencia global, acumulando aproximadamente 15 millones de visualizaciones y más de un millón de “me gusta” en la plataforma de videos cortos.

La protagonista de esta historia es la perrita del influencer, quien demostró una inteligencia y sensibilidad particular al reaccionar de manera efusiva ante la mención de ciertas palabras por parte de su dueño. Las palabras en cuestión —“calle”, “regalito”, “quieres”—, aunque parecen comunes e inocuas, para la mascota representan excitantes promesas que alteran significativamente su comportamiento. Este fenómeno llevó al dueño a modificar su vocabulario cotidiano para evitar dichas reacciones, evidenciando la adaptabilidad y el profundo vínculo entre humanos y sus compañeros animales.

“Como ya les he comentado, estas están prohibidas”, manifestaba el dueño al explicar la necesidad de evitar esas palabras específicas en presencia de su perra. Su preocupación se acentuaba con la palabra “quieres”, fundamental en la interacción humana y cuya restricción representa un desafío único. “Tengo un problema, desde que escucha esto, la locura”, confesaba, ilustrando la manera en que debió ajustar su lenguaje, llegando al punto de tener que reformular preguntas simples como “¿Quieres ir a cenar conmigo?” por alternativas como “¿Te gustaría ir a cenar conmigo?”.

Esta adaptación lingüística refleja una conciencia sobre el aprendizaje y la interpretación de señales por parte de los perros, lo que apunta a una inteligencia emocional y cognitiva más compleja de lo que se podría asumir. La reacción instantánea y efusiva de la mascota al escuchar las palabras “prohibidas”, que el usuario demostró en su video, es una prueba irrefutable de la conexión emocional y de comprensión que puede existir entre seres humanos y animales.

El dilema de hablar cerca
El dilema de hablar cerca de las mascotas: un joven relató cómo debió cambiar su vocabulario

El video en pocas horas se convirtió no solo en una sensación en redes sociales por su contenido divertido y tierno, sino también marcó un punto de reflexión sobre cómo las mascotas interpretan el mundo que las rodea, específicamente cómo entienden y reaccionan a los patrones de lenguaje. Además, fomentó un espacio de interacción en el que otros usuarios con perros compartieron experiencias similares, creando una comunidad virtual enfocada en el entendimiento y la mejora de la comunicación con sus mascotas.

“Dile, quieres un regalito en la calle jajaja”, “En mi casa la palabra prohibida es ‘vamos’, “Mi mamá y yo hablamos francés también, y resulta que a veces decíamos palabras en francés para que él no entendiera… ahora tengo un perro bilingüe”, “Empecé a deletrear calle y también lo aprendió...”, “Mi perrita no me puede ver peinada ni maquillada. Por que empieza a hacer escándalo. Literal tengo que estar con pijama para que esté tranquila”, fueron algunos de los comentarios de los usuarios.