“Hernán, necesito que mires a la cámara”: sigue el rescate del sobreviviente que resiste bajo los escombros en Venezuela

Las imágenes, grabadas desde un acceso entre los escombros, muestran al vigilante venezolano con una lesión en un ojo y consciente, mientras un centenar de expertos de varios países avanzan con extrema cautela para evitar otro derrumbe

Guardar
Google icon
Continúan las labores de rescate de Hernán Gil, el venezolano atrapado con vida en un edificio en La Guaira

No es una prueba para la cámara. Es una prueba de vida. “Hernán, necesito que mires a la cámara”, le dice uno de los rescatistas mientras el lente se asoma por el estrecho conducto abierto entre los escombros. El vigilante, atrapado desde hace una semana bajo el edificio que colapsó durante el doble terremoto en Venezuela, levanta lentamente la cabeza. Del otro lado del monitor nadie festeja. La imagen solo confirma que el rescate puede seguir.

Entonces, el hombre levanta lentamente la cabeza. Lleva un tapabocas y uno de sus ojos muestra una lesión visible. La cámara, ubicada casi en vertical sobre el pequeño espacio donde permanece atrapado, registra el momento en que vuelve a establecer contacto con quienes, desde hace más de dos días, intentan abrir un camino seguro hasta él.

PUBLICIDAD

No hay aplausos. Nadie interrumpe el trabajo. Confirmar que Hernán Gil sigue consciente es apenas un paso más dentro de una operación en la que cada movimiento debe calcularse con precisión.

Cotinúan las labores de rescate de Hernán Gil, el venezolano atrapado con vida en un edificio en La Guaira capturas
El operativo de rescate de Hernán Gil avanza con lentitud porque los rescatistas deben llegar hasta él sin provocar un nuevo colapso del edificio.

Las imágenes fueron difundidas este miércoles por el equipo USAR de Bomberos de Chile, que lidera el rescate junto con especialistas de distintos países. El video, de un minuto y dos segundos, ofrece el registro más cercano del sobreviviente desde que comenzó el operativo.

PUBLICIDAD

Después de mostrar a Hernán entre el polvo y los bloques de concreto, la cámara retrocede por el estrecho acceso abierto entre los restos del edificio. Afuera, varios rescatistas chilenos siguen la escena a través de un monitor mientras otro grupo remueve piedras y tierra. El recorrido final revela la dimensión del derrumbe y ayuda a entender por qué la extracción avanza con tanta lentitud.

El problema ya no es encontrar a Hernán. Es llegar hasta él sin provocar un nuevo colapso.

El momento en el que Hernán Gil fue ubicado con vida por los rescatitas entre los escombos de un edificio derrumbado el 30 de junio

El vigilante quedó atrapado hace una semana, cuando el doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 derrumbó el edificio donde trabajaba. Sin embargo, el operativo de rescate supera ya las 50 horas desde que fue localizado con vida, debido a la enorme carga de materiales que permanece sobre el sótano donde quedó atrapado.

“El equipo USAR Bomberos de Chile continúa las labores de rescate de Hernán, venezolano que se encuentra atrapado con vida en un edificio derrumbado", informó la institución al compartir el video. También señaló que el hombre continúa siendo alimentado e hidratado por los equipos de emergencia mientras se redoblan los esfuerzos para liberarlo.

Uno de los 64 rescatistas portugueses que participan en la operación explicó a la agencia EFE que cualquier intervención exige extrema cautela. Retirar una piedra puede aliviar el camino hacia el sobreviviente, pero también alterar el equilibrio de la estructura que todavía descansa sobre él.

La Cruz Roja de Costa Rica puso en marcha una propuesta de rescate con el objetivo de facilitar el acceso al lugar donde permanece atrapado Hernán Gil y lograr una extracción segura. (Cortesía: Cruz Roja Costa Rica)
La Cruz Roja de Costa Rica puso en marcha una propuesta de rescate con el objetivo de facilitar el acceso al lugar donde permanece atrapado Hernán Gil y lograr una extracción segura. (Cortesía: Cruz Roja Costa Rica)

El caso de Hernán Gil se ha convertido en uno de los últimos grandes operativos de rescate que permanecen activos en Venezuela, cuando el país cumple una semana desde el terremoto que devastó parte de su territorio.

El bombero chileno Sebastián Mocarquer, integrante del equipo de las Naciones Unidas para la Evaluación y Coordinación de Desastres (UNDAC), explicó a EFE que alrededor de 3.000 rescatistas procedentes de 29 países siguen desplegados en las zonas afectadas. Según indicó, los equipos internacionales lograron rescatar con vida a doce personas durante los últimos seis días, mientras las autoridades venezolanas sostienen que el total de sobrevivientes auxiliados asciende a 6.461.

Mocarquer recordó además que las posibilidades de encontrar personas con vida suelen concentrarse entre los cinco y los diez días posteriores a un desastre de estas características. Conforme esa ventana comienza a cerrarse, muchos contingentes internacionales inician el regreso a sus países y las operaciones evolucionan hacia la recuperación de víctimas fatales, una tarea que queda en manos de las autoridades locales.

La extracción avanza con lentitud por la carga de concreto y tierra sobre el sótano, y los equipos lo alimentan e hidratan mientras calculan cada movimiento para no desestabilizar la estructura. (REUTERS/Ricardo Arduengo)
La extracción avanza con lentitud por la carga de concreto y tierra sobre el sótano, y los equipos lo alimentan e hidratan mientras calculan cada movimiento para no desestabilizar la estructura. (REUTERS/Ricardo Arduengo)

Mientras tanto, el balance oficial de la tragedia continúa aumentando. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó este miércoles que el número de fallecidos ascendió a 2.295, mientras que los heridos llegaron a 11.267 y los damnificados a 12.841. Además, señaló que desde el 24 de junio se registraron 782 réplicas del sismo. Por su parte, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) estima que unas 16.000 personas debieron abandonar sus hogares.

En medio de esas cifras, el operativo alrededor de Hernán Gil sigue avanzando centímetro a centímetro. Los rescatistas vuelven a hablarle con frecuencia para comprobar que continúa consciente, mientras otros equipos siguen retirando escombros sobre una estructura que no admite errores.

Cada respuesta confirma que sigue allí. Cada piedra removida acerca la posibilidad de completar un rescate con vida.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD