Las cinco tendencias que marcarán a las empresas en los próximos tres años

En tiempos de nuevos liderazgos, se hace imperioso reconocer la importancia que tienen para las personas las dimensiones de salud, seguridad y confort. La transformación digital como impulso de cambio

Desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la pandemia de COVID-19 y la mayoría de los países aplicaron medidas de confinamiento y restricciones a la movilidad, las empresas debieron enfrentar serios cambios en su modalidad de trabajo así como en la forma de liderar de sus número uno.

“Es necesario desarrollar nuevos liderazgos o transformar los actuales dentro de un marco de comprensión y entorno de confianza para con el empleado-equipos-etcétera con un único gran objetivo: construir un futuro mejor. Reconocer la importancia que tienen para los individuos las dimensiones de salud, seguridad, confort y desplazamiento, contacto constante y feedback producirá personas más resilientes y comprometidas pero también organizaciones capaces de cambiar más rápido y ágilmente”, compartió a Infobae Matías Arturo, Strategy & Consulting Lead for Hispanic South America de Accenture.

En este contexto, la transformación digital fue protagonista y los ejecutivos argentinos son en América latina los que más la aceleraron, producto de la pandemia. De hecho, fueron quienes, junto con los mexicanos, más invirtieron en herramientas digitales de colaboración para apoyar el trabajo remoto. Así lo determina la nueva versión del estudio de Accenture, Techvision, para el cual fueron entrevistados más de 6200 ejecutivos en 31 países y 14 industrias.

De acuerdo al informe, el 47% de los ejecutivos globales invirtió en herramientas digitales de colaboración para apoyar el trabajo remoto durante la pandemia, mientras que la cifra para las empresas argentinas asciende al 51%. ¿A qué cree que se debe esta diferencia?

La diferencia se debe al nivel de preparación de las organizaciones en términos de procesos, personas-cultura de trabajo, tecnologías e infraestructura en una Argentina que no poseía el nivel de desarrollo e implantación necesario para responder a esa demanda de un día para otro”, explicó Arturo.

En menos de cuatro meses, en la Argentina (como otros países) aquellas industrias y sectores que sí permitían laborar de forma remota lo hicieron con niveles de productividad y de satisfacción (cliente-empleado) mayores a los esperados en un contexto tan atípico (Shutterstock)
En menos de cuatro meses, en la Argentina (como otros países) aquellas industrias y sectores que sí permitían laborar de forma remota lo hicieron con niveles de productividad y de satisfacción (cliente-empleado) mayores a los esperados en un contexto tan atípico (Shutterstock)

Sin embargo, los procesos de transformación que ya venían ocurriendo en el país a nivel empresas-instituciones, mercados y gobierno, explica el ejecutivo, permitieron realizar este “catch up o disminuir los tiempos de adaptación” de manera sustancial. De hecho, “en menos de cuatro meses, en la Argentina (como otros países) aquellas industrias y sectores que sí permitían laborar de forma remota lo hicieron con niveles de productividad y de satisfacción (cliente-empleado) mayores a los esperados en un contexto tan atípico”, aseguró.

Respecto de cuáles son las principales trabas que enfrentan las empresas argentinas para completar su transformación digital, Arturo sostuvo: “No creo en las trabas externas, pero sí que cualquier empresa que quiera continuar el camino de su transformación digital deberá comprometerse con el proceso continuo de escuchar al cliente-empleado para lograr entender, predecir y accionar sobre los cambios de comportamiento de las personas y su influencia en los mercados y sectores. Si las empresas no son capaces de convertirse en buenos oyentes, hacer girar la experiencia, aprender de los clientes-empleados, atreverse a revaluar su marca- modelo de negocio de forma periódica, y realizar inversiones estructurales de mediano-largo plazo, su transformación digital quedará en el debe siempre”, agregó.

El informe identifica cinco tendencias tecnológicas que marcarán a los negocios en los próximos tres años.

1-Arquitecturas más sólidas

Las estrategias empresariales y tecnológicas se están volviendo inseparables. Las empresas llevan mucho tiempo anticipando este cambio, pero creían tener más margen para prepararse y pocas firmas enfocaban sus estrategias tecnológicas y de negocio como una sola. Sin embargo, ahora las organizaciones atraviesan un punto crítico: deben crear estrategias competitivas. Mientras realizan inversiones en cloud, data analytics y tecnologías emergentes como DARQ (distributed ledger, inteligencia artificial, realidad extendida y computación cuántica), tienen que pensar en el impacto a largo plazo. Las arquitecturas más dinámicas, sostenibles y competitivas serán las que permitan a las empresas aprovechar todo el potencial de las capacidades tecnológicas.

(Shutterstock)
(Shutterstock)

2-El mundo replicado

Los líderes están empezando a conectar redes masivas de gemelos digitales (la generación o recopilación de datos digitales que representan un objeto físico) inteligentes para crear modelos vivos de fábricas, ciclos de vida de los productos, cadenas de suministro e incluso ciudades.

Los gemelos digitales ya permiten a las organizaciones recopilar, visualizar y contextualizar los datos de sus activos y proyectos. La IA les ayuda a actuar sobre esos datos, respondiendo con información en tiempo real, formulando posibles escenarios futuros y probando nuevos productos en el mundo virtual mucho antes de construirlos físicamente. A medida que las empresas conectan más redes de gemelos más amplias y construyan el “mundo replicado”, estas capacidades crecerán exponencialmente. Los líderes podrán hacer de los datos y la inteligencia los principales orquestadores de la empresa, aumentando la agilidad en tiempo real a escala, revisando sus procesos de innovación.

De acuerdo con el informe, 24% de los ejecutivos a nivel mundial afirma que sus organizaciones están experimentando con gemelos digitales, mientras 21% de los ejecutivos argentinos dice lo mismo. Además, 65% de los ejecutivos a nivel global espera que sus inversiones en gemelos digitales aumenten en los próximos tres años, mientras 68% de los ejecutivos argentinos tiene la misma proyección.

(Shutterstock)
(Shutterstock)

3-La democratización de la tecnología

La tecnología democratizada permite a las personas optimizar su trabajo. Sin necesidad de solicitar grandes proyectos de TI, la gente puede crear un panel de control personalizado para las finanzas de un grupo, crear una aplicación para aprobar y cumplir automáticamente los pedidos de compra, y mucho más. El poder de crear soluciones tecnológicas está en manos de las personas de toda la empresa.

La democratización de la tecnología crea una base que antes no existía en la innovación empresarial. Según el estudio, el 88% de los ejecutivos a nivel global cree que la democratización de la tecnología es crítica para impulsar la innovación en su organización, mientras 86% de los ejecutivos argentinos cree lo mismo.

Asimismo, el 85% de los ejecutivos argentinos dice estar de acuerdo con que sus organizaciones deben entrenar a las personas para pensar como tecnólogos, para usar y customizar soluciones tecnológicas.

4-Traer su propio entorno

Por la pandemia, millones de empleados en todo el mundo cambiaron su forma de trabajar de la noche a la mañana. Muchas empresas abordaron estos cambios como soluciones a corto plazo, pero, en realidad, son parte de una solución a largo plazo. Las organizaciones y los empleados se están moviendo hacia un nuevo futuro, uno en el que el trabajo se puede hacer desde cualquier lugar.

Frente a esta realidad, surgió una forma de trabajo híbrida (trabajo presencial y digital). Las estrategias eficaces para apoyar esta nueva realidad son críticas para la diferenciación de la empresa. Las organizaciones líderes estaban avanzando hacia la descentralización de la fuerza de trabajo antes de la pandemia, con la vista puesta en beneficios como la capacidad de reclutar en lugares no tradicionales y ofreciendo a sus empleados más flexibilidad. Dentro de tres años, las organizaciones exitosas serán las que resistieron el impulso de hacer volver a todos a la oficina en favor de repensar su modelo de acuerdo con cómo evoluciona el mundo.

(Shutterstock)
(Shutterstock)

“La virtualización generada a raíz de la pandemia COVID19 implicó el mayor cambio en la fuerza laboral del que se tenga registro, motivando a las empresas a abordar el modelo traer tu propio entorno (BYOE) con un propósito evolutivo que combinará la experiencia virtual y presencial expandiendo las fronteras de las organizaciones. Esto permitirá reinventar la experiencia de la fuerza de trabajo, su empoderamiento a través de la IA y la nube, y la interacción con clientes. Asimismo, abrirá las puertas a repensar cómo fluyen los datos, la comunicación y los procesos de toma de decisiones en este nuevo contexto. Un enfoque BYOE presenta una enorme oportunidad de reimaginar los modelos operativos de una empresa desde una mayor interacción entre humanos y robots, hasta extender el talento con alcance realmente global”, agrega Arturo.

5-De lo individual a la colaboración

Uno de los mayores impactos de la pandemia fue la fragilidad global de las organizaciones. De acuerdo con el estudio, 20% de las organizaciones a nivel mundial está escalando sistemas multpartitos este año, mientras 16% de las organizaciones argentinas.

La colaboración ágil llegó para quedarse con la digitalización en masa; todas las organizaciones hoy están más preocupadas con la conformación de esquemas de colaboración (o squads) remotos-físicos, interdisciplinarios. La agilidad en la toma e implementación de decisiones fue un factor clave entre las compañías que mejor surfearon la situación pandémica. Una de estas decisiones rápidas fue la planificación que permitió a los trabajadores trabajar en forma remota. Esta decisión tuvo que ser parte de un conjunto de medidas que incluyó el desarrollo de los conocimientos necesarios en torno a las nuevas maneras de trabajar, cultivar una cultura digital, y construir un lugar de trabajo confiable y resiliente”, compartió el ejecutivo.o.

Las asociaciones coordinadas y estratégicas permiten hacer frente a las disrupciones y estar mejor preparadas, pero también permitirán crear nuevas interacciones o descubrir nuevas formas de acercarse a un mercado. Estas asociaciones comenzarán a desdibujar las fronteras del sector para resolver nuevos problemas, como la colaboración emergente entre la sanidad y los viajes, o incluso empezarán a definir industrias totalmente nuevas.

SEGUIR LEYENDO: