Hace ya un tiempo, los tratamientos de belleza y las cirugías estéticas dejaron de ser privativos del universo femenino. Cada vez más hombres de todas las edades comenzaron a animarse a consultar para corregir esa parte de su cuerpo con la que no se sentían a gusto.

De la mano de la tecnología, las intervenciones quirúrgicas comenzaron a ceder terreno frente a los tratamientos mínimamente invasivos. ¿El motivo del éxito? La necesidad de los pacientes -hombres y mujeres- de rejuvenecer su rostro y su cuerpo sin tener una demora en la recuperación, además del aspecto "más natural" que ofrecen las opciones no invasivas frente a los cambios radicales de pasar por el quirófano.

"En los últimos 15 años los tratamientos mínimamente invasivos tuvieron un crecimiento del 1576% frente a un aumento del 219% de las cirugías". Así, el médico especialista cirugía plástica, estética y reconstructiva Fernando Felice (MN 108.614) puso en cifras un fenómeno en el país que no parece revertirse.

La modelación corporal, lipomodelación o lipoescultura es el procedimiento quirúrgico más solicitado por hombres y mujeres en el país

El docente adjunto de la Universidad de Buenos Aires (UBA) analizó para Infobae que "esto se vio favorecido porque hoy en día porque los procedimientos (ya sea láser, rellenos, toxina botulínica) tienen tan buena tecnología que el paciente se los puede realizar y el mismo día volver al trabajo sin que nadie lo note, pero al mismo tiempo que lo vean mejor".

En los últimos 15 años, las cirugías estéticas y los tratamientos no invasivos crecieron de manera exponencial (Getty)
En los últimos 15 años, las cirugías estéticas y los tratamientos no invasivos crecieron de manera exponencial (Getty)

Y consultado acerca de los procedimientos quirúrgicos más realizados en la mujer, a nivel corporal, enumeró: "En primer lugar, la modelación corporal, que se llama lipomodelación o lipoescultura; en segundo lugar, el aumento de volumen mamario mediante el uso de prótesis mamarias de siliconas; en tercer lugar, la estética abdominal, lo que se conoce como abdominoplastia; el cuarto lugar lo ocupa el levantamiento de mamas (mastopexia); y por último la cirugía de párpados llamada blefaroplastia".

"Entre los hombres, los cinco tratamientos quirúrgicos más realizados son en primer lugar, la lipoescultura corporal, en segundo la cirugía de ginecomastia también llamada extracción de mamas masculina, el tercer lugar es para la rinoplastia, luego la cirugía de párpados y por último el lifting facial".

La toxina botulínica, a la cabeza de los no invasivos

La aplicación de toxina botulínica ocupa el 50% del total de los tratamientos no invasivos (Getty)
La aplicación de toxina botulínica ocupa el 50% del total de los tratamientos no invasivos (Getty)

Tras asegurar que el tratamiento número uno de elección, tanto en hombres como en mujeres es la aplicación de toxina botulínica, Felice puntualizó que "ocupa el 50% del total de los tratamientos no invasivos realizados en el país". "El otro 50%, o sea, los cuatro tratamientos siguientes son, en orden, la aplicación de volumen (principalmente con ácido hialurónico), el uso de depilación láser definitiva, el uso de láseres faciales y los peeling químicos", ahondó.

"La toxina botulínica es un producto utilizado para generar relajación muscular, y se aplica en forma selectiva en determinados segmentos de los músculos faciales logrando de esta forma relajar no todo el músculo o todo el rostro como se hacía en los años 90 si no para obtener un resultado natural en forma selectiva", explicó el experto, quien ejemplificó: "Por ejemplo, el músculo auricular de los párpados abarca todo el alrededor de los párpados, sin embargo, cuando se aplica toxina botulínica sólo se aplica en el área externa del ojo, logrando relajarla y evitando que se formen las arrugas llamadas patas de gallo, que a muchos pacientes les molestan".

Hoy en día el concepto estético apunta a la naturalidad

Así, según detalló Felice, "se utiliza de la misma forma en la región frontal para las arrugas de la frente, en el entrecejo para las arrugas del 'enojo' y en las arruguitas que se generan en los laterales de la nariz". "En aplicaciones avanzadas también se puede utilizar la toxina botulínica para reducir el aspecto de empedrado del mentón o para relajar todo el reborde mandibular haciendo que éste se vea bastante más joven", agregó.

"Hoy en día el concepto estético apunta a la naturalidad, por lo que los rellenos se utilizan para dar volumen (o devolver el volumen perdido) a los labios, para tratar algunas arrugas, como el surco nasogeniano o el entrecejo y también para devolver el volumen perdido con el paso de los años, por ejemplo, el ojeras o mejillas, no para inflar rostros", finalizó el especialista.

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