Antes del primer uso: qué 6 productos domésticos lavar antes de estrenar

Las pautas de organismos sanitarios diferencian limpieza, sanitización y desinfección, y recomiendan adecuar cada procedimiento al material y al contacto previsto

Una mujer arrodillada en el suelo de una cocina guarda objetos de una caja de cartón dentro de un cajón abierto.
Las instrucciones del fabricante determinan qué materiales admiten calor, lavadora o lavavajillas. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Abrir un artículo nuevo no garantiza que su superficie esté libre de polvo, residuos o contaminantes adquiridos durante la fabricación, el traslado y la exhibición. Lavar determinados objetos antes de estrenarlos es una medida de higiene que debe ajustarse al material y a las instrucciones de cuidado.

1. La ropa de cama queda en contacto prolongado con la piel

Vista de perfil, una mujer con ropa casual y el pelo recogido levanta un edredón blanco sobre una cama en un dormitorio bien iluminado por el sol.
La ropa de cama se lava antes de utilizarla por primera vez. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sábanas, fundas y mantas se usan durante horas y permanecen en contacto directo con el cuerpo. Por ello, conviene lavarlas antes de colocarlas por primera vez, siguiendo la etiqueta de cada tejido.

PUBLICIDAD

La recomendación se alinea con la pauta de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) para textiles lavables. Usar detergente, temperatura de agua indicada y secar completamente las prendas.

El organismo diferencia esa limpieza del proceso de desinfección, que puede requerirse en situaciones particulares, como la presencia de una persona enferma en el hogar.

PUBLICIDAD

2. Las toallas deben entrar limpias al baño

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Las toallas nuevas requieren un lavado inicial antes de entrar en contacto con la piel. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las toallas nuevas también forman parte de los textiles que conviene lavar antes de usarlos. Después del baño, se aplican sobre la piel húmeda, por lo que una limpieza inicial evita que se empleen sin retirar el polvo o la suciedad que pudieran haber acumulado.

El CDC incluye las toallas entre los artículos de lavandería y aconseja secarlas por completo. Esa última etapa importa porque el secado forma parte del cuidado de los textiles lavables.

3. La vajilla y utensilios requieren un lavado inicial

Primer plano de una mano colocando un tenedor plateado en un escurridor de platos lleno de vajilla limpia y húmeda sobre una encimera de cocina.
La vajilla y los utensilios de cocina se limpian antes de tocar los alimentos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Platos, cubiertos, recipientes para alimentos y tablas de cortar tienen una particularidad: entran en contacto directo con la comida. Por eso, antes del primer uso conviene lavarlos con agua y detergente adecuado para eliminar polvo, residuos del embalaje y posibles restos derivados de la fabricación, el transporte o la manipulación.

Una limpieza inicial también permite retirar suciedad que puede haberse acumulado durante el almacenamiento o la exhibición. Una vez incorporados a la cocina, estos objetos deberán higienizarse después de cada uso de acuerdo con el tipo de alimento con el que hayan estado en contacto.

4. La ropa nueva también debe pasar por el lavado

Primer plano de un suéter de punto beige, jeans azules y una camisa blanca colgando de una escalera de madera con vetas visibles. El fondo está desenfocado.
La ropa recién comprada puede acumular polvo y residuos durante su manipulación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una prenda recién comprada puede haber sido manipulada y transportada antes de llegar a quien la usará. La medida práctica es lavarla antes de vestirla, con el programa compatible con su composición e indicaciones de la etiqueta.

Para prendas, toallas, ropa de cama y juguetes de tela, los CDC recomiendan detergente, temperatura de agua aconsejada y secado completo. No todos los materiales admiten el mismo tratamiento: respetar las instrucciones del fabricante evita deterioros y orienta sobre el método adecuado.

5. Textiles de cocina

Un paño de cocina blanco con un patrón de rayas azules cuelga de la barra del tirador de un horno de acero inoxidable. El horno tiene una puerta de cristal oscura.
Los textiles de cocina necesitan una higiene adecuada antes de incorporarse a la preparación de comidas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Paños de cocina, servilletas de tela y repasadores se utilizan en el entorno donde se preparan o sirven alimentos. Un lavado antes del primer uso permite incorporarlos limpios a esa rutina.

Las pautas del CDC para ámbitos de cuidado infantil indican lavar, enjuagar y sanitizar los materiales textiles vinculados a las comidas después de cada uso.

En el hogar, la frecuencia dependerá del uso y del grado de suciedad, pero el principio es el mismo: los objetos que tocan alimentos o manos requieren una higiene apropiada.

6. Los artículos para bebés requieren atención adicional

Ilustración en témpera con estuches transparentes que contienen lociones de bebé, pañales, tela estampada y dos biberones con tapa azul.
Los artículos para bebés requieren cuidados específicos por su contacto con la boca y la piel. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mantas, biberones, tetinas, chupetes y juguetes pueden tocar la piel o la boca de bebés y niños pequeños. La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que el equipo usado para alimentar a lactantes debe limpiarse y esterilizarse antes de utilizarse.

Para biberones, tetinas, vasos y cucharas, su guía establece el lavado minucioso con agua caliente y jabón, seguido de un enjuague. Cuando corresponda, contempla la esterilización mediante ebullición.

En juguetes y artículos no porosos que los niños puedan llevarse a la boca, los CDC recomiendan limpiarlos y, cuando resulte necesario, sanitizarlos con un método compatible con el objeto. Las instrucciones de uso son decisivas: indican qué materiales toleran calor, lavavajillas o lavado a máquina y cuáles necesitan otra forma de cuidado.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD