Cuáles son las dos frutas que conviene mantener separadas para prolongar su frescura

Especialistas en poscosecha explican que ciertas combinaciones aceleran la maduración por la liberación de una hormona vegetal gaseosa, lo que reduce el tiempo en que ambas se mantienen en buen estado

Ilustración en acuarela de dos manzanas rojas y tres plátanos amarillos sobre una mesa con sombras de luz solar en el fondo.
El etileno acelera la maduración de las bananas y las manzanas. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Aunque se trata de dos de las frutas más populares y consumidas en gran parte de América Latina, guardar bananas y manzanas juntas puede convertirse en un error, ya que pueden acelerar su maduración y reducir el tiempo en que se mantienen en buen estado.

Se trata de un proceso asociado al etileno, una hormona vegetal gaseosa que interviene en la maduración de muchas frutas, según organismos académicos y científicos de referencia internacional.

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El etileno cumple una función central en la maduración poscosecha

La Universidad de Maryland Extension define al etileno como una hormona vegetal en estado gaseoso que activa procesos vinculados con la maduración.

Infografía con ilustraciones de manzanas, bananas, frutillas, una heladera, bolsas de papel y texto explicativo sobre fondo claro.
Las bananas y las manzanas producen etileno después de la cosecha. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante esa etapa, varias frutas desarrollan más azúcares, compuestos aromáticos y una textura más blanda. Ese mismo mecanismo, sin embargo, también puede empujar al fruto hacia la sobremaduración y aumentar su vulnerabilidad al deterioro.

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En ese marco, bananas y manzanas comparten una característica relevante: ambas producen etileno después de la cosecha. El artículo del sitio especializado en limpieza y tareas domésticas, Good Housekeeping, que recoge declaraciones del investigador James Giovannoni.

Señala que las bananas figuran entre las frutas que más emiten este gas y que las manzanas también lo producen, por lo que almacenarlas juntas puede acelerar el proceso.

Banana, manzana, fruta , frutas-VisualesIA
La separación de las frutas ayuda a prolongar su conservación. (Imagen Ilustrativa infobae)

No todas las frutas reaccionan igual cuando se almacenan cerca

La respuesta al etileno no es uniforme. La Universidad de Maryland Extension distingue entre frutas climatéricas y no climatéricas.

Entre las primeras están aquellas que continúan madurando después de ser cosechadas. Las bananas entran en ese grupo. Entre las segundas aparecen frutas como frutillas, naranjas y sandía, que no siguen el mismo patrón de maduración poscosecha.

Ese punto ayuda a entender por qué la convivencia en una frutera o en una bolsa no siempre produce el mismo efecto. De acuerdo con Giovannoni, no existe una prohibición absoluta para guardar manzanas y bananas en el mismo lugar. Pero separarlas puede ser útil cuando el objetivo es prolongar su vida útil. El investigador añadió que, en muchos casos, la preocupación principal suele ser que las bananas se pasen antes de tiempo.

Deliciosas manzanas verdes y rojas frescas rociadas con gotas de agua, colores vibrantes y saturados(Imagen ilustrativa Infobae)
La refrigeración ralentiza la maduración de muchas frutas. (Imagen ilustrativa Infobae)

La temperatura modifica la velocidad del proceso

La refrigeración puede frenar la maduración en muchas frutas. Según la información recogida en el artículo citado, las manzanas toleran bien el frío y pueden conservarse en mejores condiciones dentro de la heladera.

En cambio, con las bananas conviene esperar a que alcancen el punto de maduración deseado antes de refrigerarlas. El texto también aclara un aspecto frecuente en el uso doméstico:

  • Una banana madura puede seguir siendo aprovechable aunque la cáscara se oscurezca en la heladera
  • Las bananas verdes pueden no madurar de forma adecuada a temperaturas de refrigeración
  • Separar frutas con distinta sensibilidad al etileno puede ayudar a extender su conservación
Primer plano de dos manos sosteniendo plátanos en una cocina. La mano izquierda sujeta un plátano maduro con manchas marrones; la derecha, uno con moho blanco y verde.
Las bananas maduras siguen siendo aprovechables aunque oscurezca su cáscara. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha señalado que reducir las pérdidas de alimentos después de la cosecha depende, entre otros factores, de mejorar el almacenamiento y la manipulación.

En frutas frescas, controlar temperatura, ventilación y exposición a agentes que aceleran la maduración forma parte de esas prácticas.

Varias manzanas rojas y verdes enteras y cortadas sobre una tabla de madera. Un cuchillo y una olla con trozos de manzana están en un fogón.
La ventilación reduce las condiciones favorables para la aparición de hongos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El modo de guardarlas también influye en la conservación

El recipiente elegido puede alterar el ambiente alrededor de la fruta. En las declaraciones citadas por Good Housekeeping, Giovannoni desaconseja los contenedores herméticos para fruta entera. Porque allí cambia la composición del aire, aumenta la humedad y pueden generarse condiciones más favorables para la aparición de podredumbre o hongos.

Frente a ese escenario, el especialista indicó que, si se usa una bolsa, el papel permite más circulación de aire que el plástico sellado. También mencionó que envolver los tallos de las bananas puede ralentizar en parte la maduración, aunque no la detiene. Que colgarlas ayuda a reducir golpes y mejorar la ventilación.

Racimo de bananas amarillas colgado en un soporte de metal sobre una mesada de madera junto a un frutero y una cafetera.
Un almacenamiento adecuado contribuye a reducir el desperdicio de alimentos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Separar, ventilar y elegir bien el momento

A partir de la evidencia reunida por instituciones académicas y especialistas en poscosecha, el almacenamiento de estas frutas puede ordenarse con criterios simples:

  • Guardar las manzanas por separado si se busca conservar su firmeza por más tiempo
  • Mantener las bananas a temperatura ambiente hasta alcanzar la madurez deseada
  • Evitar recipientes totalmente cerrados para fruta entera
  • Priorizar espacios ventilados y con menor acumulación de humedad
  • Usar cajones separados cuando haya frutas con comportamientos distintos frente al etileno
Tres plátanos de color verde, amarillo y marrón con manchas sobre un plato gris sobre una tela beige
Las bananas verdes pueden no madurar correctamente dentro de la heladera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La FAO sostiene que una parte relevante de la pérdida de alimentos ocurre entre la cosecha y el consumo, por lo que prácticas domésticas de conservación también pueden contribuir a reducir desperdicios.

En el caso de manzanas y bananas, la clave pasa por reconocer cómo actúa el etileno y ajustar el almacenamiento según el estado de maduración de cada fruta.

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