Big Pineapple, el edificio con forma de piña que batió récords y se convirtió en un símbolo turístico

El complejo nació en 1971 como granja temática y durante las siguientes décadas se volvió un ícono del turismo en Australia, con postres célebres y visitas reales

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La estructura del Big Pineapple, construida en acero y fibra de vidrio, mide 16 metros y permitió a los visitantes subir a una plataforma de observación (Big Pineapple)
La estructura del Big Pineapple, construida en acero y fibra de vidrio, mide 16 metros y permitió a los visitantes subir a una plataforma de observación (Big Pineapple)

En la localidad de Woombye, sobre la Sunshine Coast del estado australiano de Queensland, se alza una estructura que desde hace más de cinco décadas desafía cualquier lógica arquitectónica convencional: una piña gigante de 16 metros de altura, construida en acero y fibra de vidrio, que llegó a proclamarse la atracción turística más visitada de toda Australia.

El Big Pineapple nació en 1971 como parte de la Sunshine Plantation, una granja de piñas en actividad que sus propietarios decidieron transformar en un destino de agroturismo. La apuesta fue audaz para la época: convertir un predio agrícola de trabajo en un parque temático centrado en el fruto que definía la identidad productiva de la región.

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De acuerdo con lo detallado en su sitio web oficial, la estructura principal, con su inconfundible silueta de piña tropical, se construyó con un armazón de acero recubierto de fibra de vidrio, un material que permitió reproducir con precisión la textura escamada y el penacho espinoso que caracterizan a la fruta. En su interior, los visitantes podían ascender hasta una plataforma de observación ubicada en la parte superior.

El Big Pineapple nació en 1971 en Woombye, Queensland, como parte de la Sunshine Plantation y convirtió una granja de piñas en un destino de agroturismo (Queensland University)
El Big Pineapple nació en 1971 en Woombye, Queensland, como parte de la Sunshine Plantation y convirtió una granja de piñas en un destino de agroturismo (Queensland University)

El auge de la piña gigante que redefinió el turismo australiano

La respuesta del público superó cualquier expectativa. Durante las décadas de 1970 y 1980, el sitio registró más de un millón de visitantes por año y empleó a unas 350 personas. Sus famosos parfaits —postres elaborados con crema batida, nueces de macadamia, fruta tropical y helado— se convirtieron en un sello gastronómico que ningún turista quería perderse.

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En 1983, el propio Príncipe Carlos y la Princesa Diana recorrieron el tradicional tren de la atracción durante una visita a Queensland. El Big Pineapple se había transformado en mucho más que una rareza visual: era una parada obligatoria en el imaginario del viaje australiano.

El reconocimiento institucional llegó de manera sostenida. En 2006, el National Trust de Queensland lo incluyó en su lista de íconos estaduales, junto a la Gran Barrera de Coral y el estadio Gabba. Al año siguiente, Australia Post lo celebró en una serie de estampillas dedicada a los grandes monumentos del país.

En 2009 obtuvo la protección formal al ser declarado Patrimonio Cultural de Queensland. Años más tarde, la Casa de la Moneda australiana estampó su imagen en una moneda de un dólar.

No obstante, el camino no fue lineal. A partir de los años 90, la construcción de una autopista que desvió el tráfico de la ruta Bruce Highway dejó al Big Pineapple fuera del circuito de paso natural. El flujo de visitantes cayó, la operación perdió rentabilidad y la propiedad cambió de manos.

El golpe definitivo llegó el 13 de octubre de 2010: el personal llegó a trabajar y encontró la entrada cerrada con candado. La atracción había sido abandonada de un día para el otro, sin previo aviso.

Lo que siguió fueron 14 años de disputas legales, promesas incumplidas y una larga batalla por la titularidad del predio. Mientras tanto, la pintura de la piña se fue deteriorando y el complejo quedó en desuso. Fue recién en junio de 2024 cuando el Big Pineapple volvió a abrir sus puertas al público, bajo la conducción del nuevo propietario Peter Kendall.

El Big Pineapple busca completar su restauración con nuevas atracciones (Big Pineapple)
El Big Pineapple busca completar su restauración con nuevas atracciones (Big Pineapple)

El Big Pineapple hoy: nuevas atracciones y el desafío de su restauración

Hoy, el sitio ofrece una variedad de atracciones que combinan aventura, naturaleza y gastronomía. El TreeTop Challenge propone un circuito de sogas en altura y tirolesas entre los árboles. El zoológico Wildlife HQ alberga más de 200 especies de animales nativos y exóticos. El espacio Sunshine & Sons ofrece degustaciones de ron y gin con reconocimiento a nivel nacional.

En tanto, el histórico Pineapple Train sigue recorriendo el predio, y la experiencia Climb the Pine permite a los visitantes ascender nuevamente hasta la plataforma de observación en la punta de la piña.

El predio total abarca 170 hectáreas y su transformación está lejos de concluir. Kendall trabaja en un plan maestro que contempla la reapertura del edificio principal —actualmente en estado de abandono—, la creación de un nuevo campo de piñas, la incorporación de toboganes acuáticos y glamping, y el regreso de los parfaits que marcaron la memoria gastronómica de generaciones de australianos. El propietario reconoció que la restauración completa podría llevar décadas.

La académica Amy Clarke, investigadora de la Universidad de Sunshine Coast especializada en monumentos de gran escala, describió al Big Pineapple ante The Guardian como “el estándar de oro” de los grandes objetos australianos.

Clarke señaló que la estructura cumple con todos los criterios que definen el éxito de este tipo de monumentos: dimensiones colosales, integración en el paisaje, permanencia en el tiempo y conversión en símbolo cultural de una región.

Incluso planteó la posibilidad de que el Big Pineapple represente a Queensland en los Juegos Olímpicos de Brisbane 2032, del mismo modo en que la Torre Eiffel define a París en el imaginario mundial.

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