25 de julio de 1975: La noche en que la represión estatal marcó la memoria universitaria de El Salvador

Un operativo de fuerzas estatales desmanteló la protesta estudiantil en el occidente salvadoreño, dejando una huella profunda en la historia y la identidad de la Universidad de El Salvador

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Ilustración acuarela de luna llena, campus universitario, estudiantes corriendo, sombras rojas, soldado con casco y uniforme.
Una ilustración acuarela del Centro Universitario de Occidente muestra a estudiantes huyendo bajo una luna llena, con un soldado en el margen y sus sombras convertidas en líneas rojas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La noche del 25 de julio de 1975, tropas de la Segunda Brigada de Infantería, la Guardia Nacional y la Policía de Hacienda irrumpieron en el Centro Universitario de Occidente de la Universidad de El Salvador en Santa Ana.

Aquella incursión, realizada mientras estudiantes y docentes organizaban el Desfile Bufo, se convirtió en un hito de la represión estatal contra el movimiento universitario.

El gobierno negó la intervención militar, aunque reconoció la prohibición del desfile, un acto que había adquirido carácter simbólico en la defensa de la autonomía universitaria.

La tensión política en El Salvador durante la década de 1970 se reflejaba en cada rincón del país. Bajo el gobierno del coronel Arturo Armando Molina, el aparato de seguridad, formado por la Guardia Nacional, la Policía de Hacienda y la Fuerza Armada, operaba con coordinación y disciplina, siguiendo la doctrina de seguridad nacional marcada por el anticomunismo y la influencia estadounidense.

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De acuerdo con investigaciones publicadas en la UES y recopiladas por varios medios locales e internacionales, la intervención militar del campus de Santa Ana no solo buscó impedir el desfile estudiantil, sino también enviar un mensaje de control ante el crecimiento de la protesta juvenil.

Aula desordenada con pizarras volcadas, pupitres rotos, máscaras de gas y calavera, libros abiertos, papeles con manchas rojas y cajas. Una puerta entreabierta al fondo muestra siluetas de personas.
Un aula universitaria devastada muestra pupitres rotos, libros abiertos y papeles con manchas rojas, mientras que figuras oscuras se perciben a través de una puerta entreabierta al fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una noche de represión: el asalto militar al Centro Universitario de Occidente

El desfile Bufo de Santa Ana, instaurado en 1966, representaba mucho más que una marcha festiva. Según fuentes universitarias, la actividad combinaba sátira política y creatividad, convirtiéndose en un ritual de crítica pública contra el poder y la corrupción.

En 1975, la organización del desfile incorporó la denuncia del gasto oficial durante el certamen de Miss Universo, que el gobierno utilizó como escaparate internacional, pese a la precariedad interna y la represión.

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El mismo día que el mundo observaba la gala, en el occidente del país se ejecutaba una operación armada para silenciar la protesta universitaria.

Las tropas entraron al Centro Universitario de Occidente en plena noche. Testimonios recogidos por la Universidad de El Salvador y reproducidos en estudios académicos indican que los estudiantes huyeron por terrenos y fincas colindantes, mientras otros sufrieron detenciones y agresiones físicas.

La operación dejó destrucción en aulas, laboratorios y confiscación de materiales preparados para la actividad satírica. La comunidad universitaria interpretó la incursión como una ruptura de la autonomía, principio que hasta entonces había servido de escudo ante la injerencia estatal.

Ilustración con máscaras, disfraces, papeles y manchas de sangre en primer plano. Estudiantes huyen de soldados y un vehículo militar frente a una universidad con ventanas rotas.
Máscaras y disfraces caídos en el suelo señalan la represión militar contra estudiantes que huyen de una universidad con ventanas rotas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Molina optó por negar la violencia, aunque admitió públicamente la “prohibición” del desfile. La represión no terminó esa noche. El 26 y 29 de julio, el estudiantado del CUO intentó organizar marchas de protesta para denunciar la intervención militar y defender la autonomía universitaria.

Las manifestaciones fueron reprimidas con fuerza aún mayor, utilizando vehículos militares y helicópteros, según reportes recogidos en archivos universitarios. Las autoridades capturaron a once personas y atribuyeron la violencia a la provocación de “fuerzas opositoras”.

La secuencia de hechos en Santa Ana desembocó cinco días más tarde en la marcha estudiantil de San Salvador, donde la represión militar provocó decenas de muertos y desaparecidos.

¿Qué representa la intervención militar de 1975 en la Universidad de El Salvador hoy, en 2026?

La intervención militar ocurrida hace 51 años en el Centro Universitario de Occidente permanece como un símbolo de la vulnerabilidad de la autonomía universitaria frente a los poderes estatales.

En la actualidad, la comunidad de la UES utiliza el recuerdo de aquel asalto como plataforma educativa y política en la formación de ciudadanía crítica. La narrativa institucional y los ritos conmemorativos han articulado la memoria de la represión como parte fundamental de la identidad universitaria.

En 2026, la UES reivindica el 25 de julio como fecha clave en la defensa de su autonomía. Las nuevas generaciones de estudiantes encuentran en el Desfile Bufo y en los actos conmemorativos un espacio para retomar debates sobre derechos humanos, participación juvenil y límites de la autoridad.

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