Los 11 vinos titulares: cuáles descorchar en la previa del partido de Argentina

El cruce de esta noche frente a Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026 invita a reunirse y disfrutar una variedad de etiquetas especialmente elegidas para acompañar la comida y el fervor futbolero, sin restarle protagonismo a lo que sucede en la cancha

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Dos hombres y una mujer con camisetas de la Selección Argentina brindan con copas de vino sobre una mesa con quesos, fiambres, pan y otras viandas.
El vino, como el fútbol, invita a vivir experiencias colectivas y a disfrutar del encuentro más allá del resultado (Imagen Ilustrativa Infobae)

La euforia que vive la Argentina gracias a la Scaloneta de Messi se percibe en cada hogar a lo largo y ancho del país, incluso en diversas ciudades del exterior. Donde hay un argentino se hace sentir. Basta con mirar los estadios cada vez que juega la Selección para darse cuenta que el fanatismo por los colores y la pasión por el fútbol todo lo puede. Y si de pasiones argentinas se trata, el vino es otra de ellas. Se trata, nada menos, que de la bebida nacional. Y tiene mucho que ver con el fútbol, ya que para disfrutarlo más, hay que compartirlo. Hay algunos que, por una cuestión de nervios o de cábalas, prefieren verlo solo. Pero incluso ellos, una vez finalizado el encuentro, corren en busca de alguien para compartir sus sensaciones.

Y el vino es lo mismo: no es solo una bebida, sino una bebida que transmite sensaciones. Así como no hay que saber de fútbol para disfrutarlo, tampoco hace falta saber de vinos para beber vino. Eso sí, para apreciarlo más hay que tener ganas y predisposición. El resto es cuestión de práctica. Y si el interés en el vino aumenta, obviamente se puede recurrir al estudio para profundizar en el placer. El vino siempre genera una experiencia placentera para los que lo consumen. Y, por ser la más diversa de todas las bebidas, es la indicada para esperar el partido en grupo.

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
El entusiasmo por la Selección se multiplica en cada rincón donde hay un argentino, dentro y fuera del país (Imagen Ilustrativa Infobae)

Seguramente están los que prefieren la cerveza y/o el fernet simplemente y desplegar una picada. Listo, fuerte y al medio: asegurarla, sin complicaciones. No obstante, están los que quieren ir más allá, y aprovechar esta ocasión tan especial para armar algo, igual de especial, y que permita inmortalizar el momento.

La cantidad de comensales es clave porque de eso dependerá la complejidad de la propuesta. Lo seguro es que, al jugarse el partido a las 22, lo ideal será cenar durante la previa. Y, para llegar liberados al arranque del partido, habrá que tener muy en cuenta el timing de la comida y la hora de inicio de la juntada.

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Convocar a las 19 es razonable, teniendo en cuenta que hay que hacer “el calentamiento previo”. Por suerte, no debe ser tan riguroso como el de los jugadores. Acá hay que pensar en el aperitivo a servir y en el picoteo previo. Un vermut es lo más práctico porque se prepara mucho más fácil que un trago, ofreciendo también alternativas. Por ejemplo, se pueden tener dos botellas de vermut, uno blanco y uno rosso, hielo, medias rodajas de naranjas y limones, un sifón de soda y una gaseosa de lima. Con eso se puede ofrecer una amplia variedad de tragos de bienvenida y que sirvan para abrir el apetito. Para acompañar, mini empanadas, aceitunas, salchichitas cortadas y algún queso crema o hummus para untar en tostaditas.

Una persona sirve vino blanco de una botella oscura en una copa de cristal. El líquido amarillo claro forma burbujas al caer en la copa.
El entusiasmo por la Selección se multiplica en cada rincón donde hay un argentino, dentro y fuera del país (Imagen Ilustrativa Infobae)

A eso de las 20 todos deben estar sentados a la mesa. Ese será el momento de descorchar el vino blanco, el rosado o el espumoso, de acuerdo a las preferencias del anfitrión. Es que las entradas suelen ser más livianas que los platos principales y el vino debe seguir la misma lógica. Estos, gracias a que se sirven más frescos que los tintos y por sus características, suelen ser de trago más fluido. Eso permite empezar a disfrutar de la comida y del vino sin llenarse antes de tiempo.

Con el principal, lo ideal sería ofrecer dos tintos, uno con más cuerpo que el otro. Si bien todos pueden degustar ambos —siempre primero el más suave— y ver cuál queda mejor con el plato, la progresión es interesante (ir de menor a mayor intensidad). No hay que temer por las sobras, ya que a las botellas de vino se les puede poner el corcho y guardarlas en la puerta de la heladera para disfrutarlas durante los dos o tres días siguientes. Sin embargo, en esas mesas grandes donde no faltan temas de conversación, el vino suele terminarse.

Mesa de madera con tres platos de empanadas, una botella de vino tinto y cuatro copas llenas. Al fondo hay una bandera de Argentina.
El aperitivo y el picoteo abren la noche y preparan el clima para vivir el partido con intensidad y buena compañía (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si se va a servir algún postre se lo puede acompañar con un vino de cosecha tardía, aunque seguramente los dulces abundarán durante el partido para matar la ansiedad.

Igualmente, lo más importante de elegir los vinos no será lo bien que se den los maridajes, sino que detrás de cada vino hay una historia diferente que también se puede compartir. Esa diversidad que surge de las variedades, los orígenes, los métodos de vinificación, los estilos de los hacedores o simplemente del tiempo de guarda, le permite a cada invitado vivir sensaciones distintas.

La clave del éxito estará en dos aspectos fundamentales. El primero, el timing: a las 21:50 todos deben estar liberados y sentados frente al televisor, listos para ver el partido. Y el segundo, y más importante, es elegir un vino para seguir disfrutando. Ahí será el momento de descorchar esa botella que ha sido guardada para algún momento especial. Vinos con cuerpo y también con equilibrio, de esos que no necesitan comida a su lado para lucirse, y que se van abriendo en la copa a medida que pasa el tiempo. Si el menú lo amerita, en lugar de tintos se pueden servir blancos con los principales y también para la sobremesa. Dentro de esa categoría de vinos también hay diferencia de estructuras y de cuerpo.

Por último, no olvidarse de dejar un par de botellas de espumoso en la heladera listas para descorchar.

Mesa de madera con una colección de copas de vino blanco y tinto, varias botellas de vino argentino, barricas de roble y un viñedo al fondo.
La clave para disfrutar la previa está en organizar el encuentro con tiempo y elegir bebidas que acompañen el momento (Imagen Ilustrativa Infobae)

11 vinos para esperar el partido de Argentina

Tomero Sauvignon Blanc 2025

Vistalba, Mendoza, Valle de Uco $14.000

Dicen en la familia que el Sauvignon Blanc era el vino preferido de mesa y de todos los días de Don Antonio, padre de Carlos Pulenta y uno de los personajes más importantes de la historia del vino argentino. Sabiendo eso, en la bodega elaboran una versión actual y moderna de este blanco con muy buen carácter frutal y leves dejos herbales secos. Directo, simple y fresco. Beber entre 2026 y 2027. 90 puntos

Amalaya Corte de Origen 2024

Bodega Amalaya, Salta, Cafayate $$15.000

La altura extrema, la proximidad del sol, el aire puro y el desierto que rodea a los viñedos de Cafayate, crearon un entorno ideal para el desarrollo de vides con carácter intenso y concentración única. Y este Corte de Origen es un homenaje a los blend de altura típicos de los Valles Calchaquíes, por eso lleva Malbec, Cabernet Sauvignon y Tannat. De paladar fluido y fresco, con taninos que marcan su paso y un final especiado que se prolonga. Beber entre 2026 y 2028. 90,5 puntos

Pascual Toso Reserva Cabernet Sauvignon 2021

Pascual Toso, Mendoza, Maipú, Barrancas $15.000

Este Cabernet Sauvignon elaborado por el enólogo Rodrigo Romero nunca falla, por más que pase el tiempo. Porque sus aromas maduros se mantienen equilibrados. Y en boca presenta un buen agarre, dentro de su estilo “classy” y maduro, con dejos ahumados, casi cárnicos, que le aportan carácter. Beber entre 2026 y 2027. 90 puntos

Dos copas de vino tinto (Freepik)
a reunión previa al partido es la excusa perfecta para combinar pasiones nacionales y sumar sabor a la espera (Freepik)

Trivento Golden Reserve Chardonnay 2024

Trivento, Mendoza, Valle de Uco $22.000

En este vino blanco se aprecia muy bien la evolución del Chardonnay en Argentina, un vino que intentó conquistar el mundo primero por el lado de la madurez de fruta y la crianza en madera. Pero hoy, ya se apoya en sus propias virtudes, que hablan de su lugar de origen, pero también de un estilo con menos intervención. Resulta austero y con la madurez propia del año. De trago mordiente y vertical, con dejos de miel seca en el final de boca. Beber entre 2026 y 2028. 91,5 puntos

La Contienda El Peral Cabernet Franc 2023

Cimarrón Wines, Mendoza, San Rafael $ 25.000

Fue la curiosidad y el espíritu aventurero lo que llevó a Lucca Stradella a elaborar vinos con uvas de otras zonas vecinas. Como en este caso, un Cabernet Franc de El Peral. Un poco para aprovechar el envión del mercado, pero también ese carácter varietal que expresa el vino. Con madurez y frescura, y la crianza justa. Beber entre 2026 y 2028. 90,5 puntos

Mayacaba Mi Terruño Malbec 2020

Bodega Mi Terruño, Mendoza, Luján de Cuyo, Perdriel $30.000

La enóloga – propietaria de la bodega (María Eugenia Baigorria) junto a su enólogo asesor Sergio Giménez) logran este muy buen exponente de la Primera Zona. Porque en sus aromas se percibe el clasicismo de la fruta roja, con leves notas de tierra húmeda. De buen cuerpo, con carácter y frescura, paladar voluptuoso con buen agarre, que resalta un equilibrio bien logrado entre la fruta y la madera (un año y medio de crianza en roble francés nuevo). Beber entre 2026 y 2029. 92 puntos

Saint Felicien Semillon Doux 2021

Catena Zapata, Mendoza, Luján de Agrelo $38.000

Sigue siendo de los pocos vinos dulces de cosecha tardía más destacados del país. Elaborado con la uva que mejor se da en la cuna de los famosos Sauternes (Burdeos, Francia). Y si bien Agrelo no es tan nublada ni húmeda como la afamada región francesa, también se afectó con Botrytis Cinérea. Ese hongo, conocido como “podredumbre noble”, que provoca el llamado “passerillage”; la concentración de azúcares y ácidos en la uva por pérdida de agua. Eso explica su buena frescura en boca. De paladar muy dulce y directo, con la madurez final de la fruta que le da persistencia. Beber entre 2026 y 2030. 91 puntos

(Imagen Ilustrativa Infobae)
No es necesario ser experto para disfrutar un buen vino: la predisposición y el deseo de compartir hacen la diferencia (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ribera del Cuarzo Clásico Merlot 2023

Ribera del Cuarzo, Río Negro, Alto Valle $45.000

Hay mucha expectativa en la bodega (y en el Valle Azul) con este varietal, por el carácter que está desplegando en distintas líneas, desde el Clásico hasta el Absoluto. Tanto que ha llamado especialmente la atención del enólogo asesor de la casa Santiago Achával y hasta de Paul Hobbs, amigo de la casa. Este es un tinto de buen cuerpo, con leves dejos lácticos de la crianza, bien equilibrados por la fuerza y la frescura, que conviven con la fruta y las típicas notas vegetales del varietal. Los taninos aportan consistencia a su trago franco y fresco. Beber entre 2026 y 2028. 91,5 puntos

Otronia 45° Rugientes Rosé 2024

Otronia, Chubut, Sarmiento $ 50.000

Elaborado 100% con uvas Pinot Noir proveniente de viñedos propios orgánicos, y de parcelas seleccionadas con suelos arenosos-arcillosos para resaltar la frescura, la fruta y la complejidad. Acá, el joven hacedor Guido Malacalza debe lidiar con un clima muy extremo, ya que se trata de una de las bodegas más australes del mundo. De aspecto tenue pero brillante, y con botella elegante, en esta añada se siete la acidez muy marcada con leves dejos de madurez, y su final es muy mordiente. Beber entre 2026 y 2027. 91 puntos

Bandera argentina izada en un mástil de madera entre hileras de vides con uvas, un camino de tierra, montañas al fondo y un cielo con nubes al atardecer.
La previa también es el momento ideal para probar nuevas combinaciones y transformar la espera en una experiencia memorable (Imagen Ilustrativa Infobae)

Domaine Nico La Savante Pinot Noir 2023

Domaine Nico, Mendoza, Valle de Uco, Gualtallary $77.000

El doctor Roy Urvieta continúa estudiando y aprendiendo sobre Pinot Noir (más allá de otras variedades), y lo demuestra en este emprendimiento enfocado 100% en dicha variedad. Como ya son vinos definidos, acá es interesante apreciar la influencia de la añada. La Savante 2023 (1450 m) ofrece aromas bien nítidos del varietal, maduro y equilibrado. Sus taninos finos realzan su paso fresco y le permiten seguir abriéndose en la copa. Y sobre el final, se aprecian las notas de la crianza. Beber entre 2026 y 2030. 93,5 puntos

Bodega Del Carmen Passito 2023

Bodega Del Carmen, San Juan, Valle de Calingasta $95.000

Este vino de autor, que nace en Paraje Hilario, está elaborado a partir de uvas Torrontés que se cosechan temprano y se deshidratan naturalmente en cañizos hasta perder el 35% de su peso. Luego, fermenta con levaduras nativas y reposa catorce meses en un clayver de cerámica y barricas de roble francés. Así logran un vino de aromas cremosos y buena frescura, con tensión y leves dejos maduros que matizan su final. Además, pensando en maridajes originales, es un vino con buen agarre. Beber entre 2026 y 2028. 92,5 puntos

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