Lectura digital y comprensión: por qué los expertos advierten que no todos los dispositivos son iguales

Investigadores de la Universidad Macquarie analizaron los movimientos oculares durante esta actividad y concluyeron que las distracciones y los formatos inadecuados afectan de forma más profunda los procesos cerebrales

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Una mujer de 40 a 50 años, de cabello gris, sentada en un sillón gris con una manta, lee un libro en un entorno de biblioteca con estanterías y una ventana.
Un informe destaca que las distracciones y los hábitos de lectura superficial asociados a las pantallas pueden reducir la capacidad de comprensión lectora (Imagen Ilustrativa Infobae)

La lectura en dispositivos digitales puede dificultar la comprensión de textos, especialmente en niños y jóvenes, debido a las distracciones, los formatos inadecuados y los hábitos de lectura superficial que fomentan las pantallas, según advierten expertos en psicología cognitiva. Esa conclusión surge de investigaciones sobre los movimientos oculares y la actividad cerebral de los lectores, y cobró relevancia tras la decisión del gobierno sueco de eliminar los dispositivos digitales en las aulas y volver a los libros físicos.

La preocupación no es el soporte en sí, sino el entorno en el que se lee y la etapa de desarrollo del lector. Entre los principales hallazgos, los investigadores de la Universidad Macquarie, Sídney, Australia, subrayan que el procesamiento visual tarda 60 milisegundos en llegar al cerebro, y que la velocidad máxima de lectura se sitúa entre 300 y 400 palabras por minuto. Además, la pandemia de COVID-19 intensificó el debate sobre la comprensión lectora digital.

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Cómo aprende el cerebro a leer

Según los profesores de psicología cognitiva en la Universidad Macquarie, Erik D. Reichle y Lili Yu, leer es posiblemente una de las actividades más difíciles que el ser humano debe aprender. A diferencia del lenguaje hablado, la lectura no es una habilidad para la que el cerebro esté biológicamente predispuesto y su dominio requiere años de formación y práctica.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Un informe destaca que las distracciones y los hábitos de lectura superficial asociados a las pantallas pueden reducir la capacidad de comprensión lectora (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con los investigadores, mientras se lee, los ojos realizan una serie de movimientos rápidos llamados sacadas, que van de una palabra a la siguiente. En esos movimientos, el procesamiento visual se interrumpe y solo se reanuda en breves intervalos llamados fijaciones, cuando los ojos permanecen inmóviles. Los experimentos que miden esos movimientos oculares demuestran que el lector fija la mirada en la mayoría de las palabras, ya que la capacidad de extraer información visual en cada fijación es extremadamente limitada.

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Límites físicos y velocidad de la lectura

Según el medio especializado The Conversation, la capacidad para percibir las letras durante la lectura se limita a una pequeña región del campo visual llamada rango perceptivo. En idiomas que se leen de izquierda a derecha, como el español o el inglés, esa área se extiende desde dos o tres espacios a la izquierda del punto de fijación hasta ocho o doce espacios a la derecha. En lenguas que se leen de derecha a izquierda, como el árabe, la extensión se invierte.

Los especialistas aportan que la información visual tarda 60 milisegundos en viajar desde los ojos hasta el cerebro y que las palabras requieren entre 100 y 300 milisegundos adicionales para ser reconocidas. Esas limitaciones fijan la velocidad máxima de lectura entre 300 y 400 palabras por minuto, según la dificultad del texto y el nivel del lector. Los defensores de la llamada lectura rápida suelen enseñar técnicas de lectura superficial, pero la comprensión disminuye en proporción inversa al aumento de la velocidad.

Efectos de los dispositivos digitales en la comprensión

Según el medio especializado en investigación, no todos los dispositivos digitales presentan los mismos riesgos para la comprensión lectora. Los lectores electrónicos, como los e-readers, favorecen los procesos mentales necesarios para una lectura eficiente de forma similar a los libros físicos. En cambio, los dispositivos con distracciones —como sitios web con anuncios emergentes— y formatos inadecuados, como el texto centrado o los espacios irregulares entre palabras, dificultan la capacidad de comprender a fondo el material.

Joven leyendo atentamente en una tablet, sumergida en un ebook. La imagen muestra cómo los libros digitales han abierto nuevas formas de acceder a la literatura, permitiendo a los adolescentes disfrutar de la lectura de cuentos y novelas de una forma más interactiva y moderna. (Imagen ilustrativa Infobae)
Un cambio de política educativa que prioriza los libros impresos resalta la preocupación por el impacto del uso de tecnología en el desarrollo de la lectura (Imagen ilustrativa Infobae)

Los investigadores de la institución académica australiana explican que las imágenes y el audio ajenos al texto pueden captar la atención del lector en cualquier momento. Mientras que la mayoría de los adultos desarrolló suficiente autocontrol para ignorar esas interrupciones, los niños pequeños aún no han alcanzado esa capacidad plenamente. Para un niño con dificultades de comprensión, cualquier distracción adicional agrava el problema.

Hábitos lectores en entornos digitales

Según el artículo, los experimentos de seguimiento ocular evidencian que muchos entornos digitales, como las páginas web, fomentan estrategias de lectura específicas: leer rápidamente para captar solo la idea general o buscar información puntual sin leer el texto completo. Esas estrategias pueden ser útiles en ciertos contextos, pero reducen la comprensión global del texto.

Los docentes señalan que esta situación es especialmente preocupante para los niños, ya que se requieren años de práctica para desarrollar la coordinación de los sistemas mentales que sostienen la lectura madura. Si los hábitos digitales se consolidan antes de que esa coordinación esté completa, el impacto sobre el aprendizaje puede ser duradero.

Pandemia y debate sobre lectura digital

Sin embargo, la pandemia de COVID-19 provocó una migración masiva hacia la educación en línea y un incremento en el tiempo de lectura digital en todas las edades. Aunque esos cambios respondieron a una necesidad práctica, sus consecuencias a largo plazo sobre el desarrollo lector aún no están claras.

Los investigadores indican que la mayoría de los estudios con seguimiento ocular se ha realizado principalmente en pantallas de computadora. Las nuevas tecnologías permitirán comparar directamente los movimientos oculares y la comprensión en dispositivos digitales y en papel, lo que aportará mayor precisión sobre los beneficios y los costos de cada soporte. Los especialistas enfatizan que la capacidad lectora está ligada al nivel educativo, la condición socioeconómica y el bienestar de las personas, lo que hace urgente evaluar el impacto del cambio de soporte.

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