Ezequiel Ortigoza obtuvo la medalla de plata en la categoría Freestyle durante la 33° edición del Campeonato Mundial de la Pizza en Parma, Italia, compitiendo con más de 700 participantes de 51 países
Como un malabarista en el circo de la pizza mundial, Ezequiel Ortigoza desafía la gravedad con fuego y masa. El arte argentino alcanza lo más alto en sus manos. Su acto cautiva al público y transforma la competencia en una celebración de riesgo y creatividad, donde la pasión sale del horno lista para sorprender.
En Parma, durante la 33° edición del Campeonato Mundial de la Pizza, el argentino Ortigoza obtuvo la medalla de plata en la categoría Freestyle, reafirmando su posición como una de las figuras más innovadoras y reconocidas del circuito internacional.
Este resultado, conseguido en la meca de la gastronomía italiana y en una competencia que reunió a más de setecientos participantes de cincuenta y un países, consolida el protagonismo de Argentina en un certamen donde la técnica y la creatividad definen la excelencia.

Ortigoza, quien ya había alcanzado la misma ubicación en 2025, sigue sumando preseas para la delegación nacional, reforzando un proceso de crecimiento destacado por tres años consecutivos en el podio.
En la final de Parma, Ortigoza, copropietario de la pizzería Furore en el microcentro porteño y primer latinoamericano en trece décadas en alcanzar el podio del Mundial en categoría técnica, desplegó una rutina que combinó destreza, innovación y riesgo.
Su espectáculo incluyó acrobacias con fuego y el giro de una masa de más de seis kilos y un diámetro superior a metro y medio sobre su cabeza, una maniobra de alta dificultad que impresionó a jueces y público.
“Esto yo lo descubrí en el 2015, lo que era la pizza acrobática, mirando videos de YouTube. Vi un video de un italiano y ahí fue que me gustó. Dije: “Guau, quiero aprender a hacer esto”. Y ahí empecé a incursionar en el mundo de la pizza acrobática, empecé a entrenar y a practicar. Y bueno, en en su momento también yo era alumno de APYCE, vieron que tenía potencial para ir a competir. En el 2016 fue la primera vez que pude competir en el campeonato mundial, hace 10 años atrás”, contó Ezequiel a Infobae.

La actuación le mereció una puntuación de 484 puntos, quedando a tan solo un punto del campeón Nicola Matarazzo, quien obtuvo 485 según precisan los resultados oficiales.
Además de la presea plateada en Freestyle, Ortigoza obtuvo el sexto lugar en la prueba de mayor longitud de pizza, con una medida de 107 centímetros, el décimo tercer puesto en velocidad, y el décimo octavo en pizza a dúo junto a Damián Mármol, una polivalencia que subraya su trayectoria dentro del equipo argentino.

Sus comienzos
Su camino en la alta competencia comenzó hace más de una década. Ortigoza inició su formación técnica a los quince años en pizzerías tradicionales de Buenos Aires, como El Cuartito y Güerrín, y posteriormente perfeccionó su técnica de acrobacia incursionando en aeróbico y coreografía.
Sus estudios en esta disciplina comenzaron en 2014, cuando trabajaba diez horas diarias y viajaba dos horas para regresar a su hogar. Por ello, entrenaba durante las madrugadas y apostó a complementar la práctica con una preparación física específica.

Pero, ¿cuál es el secreto para una pizza perfecto según este malabarista gastronómico? “Siempre decimos que primero y principal es la materia prima, que sea de buena calidad. Y bueno, después el otro secreto es la técnica que aplica cada cada uno. La formación y el perfeccionamiento siempre es clave lograr una buena pizza”, explica sin develar del todo su arte culinario.
Durante la competencia de Parma, la delegación argentina compuesta por doce profesionales se preparó con jornadas técnicas en el laboratorio del molino Agugiaro & Figna y pruebas en hornos Morettiforni, referentes en tecnología de última generación. La colaboración de la firma Sunmix, que proporcionó amasadoras de élite, fue crucial para ajustar las variables de fermentación y la reacción de la masa en una competencia donde participan más de 700 pizzeros de 51 países.

En 2024, Argentina logró el segundo lugar en la categoría Napolitana STG, resultado seguido por la plata de Ortigoza en Freestyle en 2025 y por el reciente segundo puesto en 2026.
La delegación nacional sumó también la destacada actuación de Luciano Grigolato, argentino residente en España, quien obtuvo el décimo puesto en la Pizza Clásica con 785 puntos y el décimo sexto en la modalidad de Pizza Romana. Grigolato gestiona su emprendimiento propio y su desempeño permitió que Argentina figurara en el Top 10 de la prueba más competitiva, enfrentando a más de 350 concursantes en esa categoría.
Últimas Noticias
Receta de pizza con masa de harina de garbanzos, rápida y fácil
Ideal para quienes tienen poco tiempo y no quieren resignar sabor ni practicidad en la cocina. Una propuesta distinta, nutritiva y perfecta para sorprender en cualquier momento

La poderosa ventaja cognitiva que desarrollan los adolescentes que leen, según investigaciones científicas
Especialistas en neurociencia y psicología cognitiva destacan que impulsa el desarrollo cerebral, mejora la capacidad de atención y memoria. En el Día Mundial del Libro, cómo la lectura mejorar el bienestar físico y mental

El negro es el nuevo favorito en la decoración de interiores: cómo lograr ambientes modernos y acogedores
Incorporar este color en muebles, paredes o detalles puede convertir cualquier espacio en una declaración de glamour y equilibrio visual sin perder calidez, según los expertos

Entrenar sin fuerza no es entrenar: la advertencia de un especialista en alto rendimiento deportivo
En La Fórmula Podcast, el preparador físico Horacio Anselmi aseguró que el verdadero progreso no está en lo fácil y explicó por qué entrenar implica mucho más que hacer actividad física. También subrayó el rol clave del descanso y la personalización de la alimentación y el ejercicio. Cuáles son los hábitos, la mentalidad y la disciplina que comparten los deportistas

Los tres posibles escenarios del Ártico frente al cambio climático: las advertencias de los científicos
Las transformaciones que afectan a la región polar impulsan cambios ambientales, económicos y políticos. Cómo la aceleración del deshielo podría redefinir la vida de sus habitantes y las relaciones globales en el futuro cercano




