
Las zanahorias han estado durante décadas en el centro de uno de los mitos alimentarios más populares: la creencia de que su consumo mejora la visión de forma notable.
Según relató Popular Science, este concepto se consolidó en el imaginario colectivo a partir de la Segunda Guerra Mundial, cuando el gobierno de Reino Unido difundió una campaña que atribuía la puntería nocturna de uno de sus pilotos, John Cunningham, al hábito de comer zanahorias.
PUBLICIDAD
Esta estrategia buscaba desinformar sobre el uso de radares en los aviones británicos y adjudicaba el éxito militar a un alimento cotidiano. La historia de John Cunningham, conocido como “Cat’s Eyes”, se multiplicó en medios británicos y estadounidenses, ya que el gobierno promovió la idea de que los pilotos británicos desarrollaban una visión extraordinaria gracias al consumo regular de zanahorias, lo que les permitía detectar aviones enemigos en la oscuridad.
La propaganda fue tan efectiva que la población civil empezó a aumentar el consumo de zanahorias esperando obtener una visión nocturna superior. La evidencia científica, sin embargo, desmiente esa exageración.
PUBLICIDAD
Si bien las zanahorias contienen un alto porcentaje de beta-caroteno, precursor de la vitamina A y compuesto esencial para la salud ocular, sus efectos tienen límites claros.
De acuerdo con expertos consultados por Popular Science, el consumo de zanahorias solo ayuda a prevenir problemas derivados de una deficiencia grave de vitamina A, como la ceguera nocturna. No otorgan capacidades visuales superiores a las de una persona sana ni permiten ver en la oscuridad mejor de lo que lo haría alguien con una dieta equilibrada.

Asimismo, los especialistas detallan que el organismo transforma el beta-caroteno de las zanahorias en vitamina A, necesaria para el funcionamiento de los bastones, células de la retina responsables de la visión en condiciones de baja luminosidad. La falta de este nutriente puede causar ceguera nocturna y, en casos más graves, daños oculares irreversibles.
PUBLICIDAD
En ese sentido, en países donde la dieta es limitada, la deficiencia de vitamina A sigue siendo una causa de ceguera infantil, según el medio.
Por su parte, en países desarrollados, el déficit de vitamina A es poco frecuente gracias a la disponibilidad de alimentos variados; es que una dieta equilibrada ya provee suficiente para mantener la salud visual.
A su vez, destaca que comer zanahorias en exceso no mejora la visión y puede provocar carotenemia, una condición temporal en la que la piel toma un tono anaranjado, sin beneficios adicionales para los ojos.
En este sentido, el Dr. Jonathan Rubenstein, jefe del departamento de oftalmología en el Rush University Medical Center, remarcó a Popular Science que el consumo de zanahorias beneficia únicamente a personas con deficiencia de vitamina A. En quienes mantienen una dieta adecuada, aumentar el consumo de zanahorias no aporta mejoras extraordinarias en la visión.
PUBLICIDAD
Entre los nutrientes clave para la salud ocular, el especialista destacó que la visión depende de una combinación de factores dietéticos. Entre los compuestos relevantes para la función visual se encuentran los ácidos grasos omega-3, la vitamina E y la vitamina C.
Diversos estudios citados por la revista vinculan estos nutrientes con la reducción del riesgo de enfermedades como la degeneración macular y las cataratas. “Una dieta variada, rica en vegetales de hojas verdes, pescados grasos y frutas, contribuye al bienestar ocular tanto como las zanahorias”, dijo el experto.

Los especialistas consultados por el medio enfatizaron que no existe un alimento milagroso capaz de corregir o mejorar la visión por sí solo. Para optimizar la salud visual, recomendaron mantener una alimentación basada en la diversidad, con énfasis en patrones como la dieta mediterránea.
PUBLICIDAD
Este enfoque combina el consumo de vegetales, frutos secos, pescado, aceite de oliva y cereales integrales, promoviendo no solo la salud ocular, sino también la cardiovascular y metabólica. Y, si bien, las zanahorias cumplen una función importante dentro de una dieta balanceada, no representan una solución mágica para mejorar la visión.
La clave, según el consenso científico recogido por el medio, radica en la prevención de deficiencias nutricionales y en la inclusión de una variedad de alimentos que aporten los distintos micronutrientes necesarios para el funcionamiento del organismo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Parecen planetas, nacen como estrellas y sus nubes cambian: qué revelaron los telescopios sobre las enanas marrones
Los observatorios Webb y SPHEREx aportaron registros atmosféricos inéditos para conocer mejor cuerpos celestes cercanos y gigantes situados fuera del sistema solar

6 ideas para reutilizar los maples de huevos vacíos antes de tirarlos
Estos recipientes ofrecen compartimentos útiles frente a tareas cotidianas que requieren clasificar, guardar o preparar materiales

Estos son los alimentos y recipientes que no deberías meter en el microondas
Recomendaciones prácticas para reducir riesgos domésticos y conservar en buenas condiciones uno de los electrodomésticos más usados de la cocina

Cómo hacer para que la palta dure más tiempo y no se ponga fea
El grado de madurez y las condiciones de almacenamiento influyen en la conservación de la fruta. Algunas prácticas sencillas ayudan a mantener sus propiedades y evitar el desperdicio

Cómo es el refugio agrícola sostenible que creó Mark Ruffalo para generar conciencia ambiental
El actor vive con su familia en una antigua granja de unas 20 hectáreas en las montañas Catskill. Allí combina cultivo doméstico, energía solar y conservación del agua, mientras sostiene su histórica lucha contra el fracking



