Cómo debe prepararse un corredor para la primera carrera

La mayoría de los runners se entrenan con una línea de largada en la mira. Consejos prácticos pare evitar errores al iniciar el camino de las competencias

Guardar
Santiago García brinda consejos para correr la primera carrera

Décadas atrás, correr no era otra cosa más que salir a trotar un rato y volver a casa. Para bien o para mal, eso era todo. Luego vinieron diferentes variaciones de ese concepto hasta que, finalmente, las carreras alcanzaron a los aficionados y se volvieron eventos gigantescos.

A partir de allí, un número creciente de corredores empezó a competir. Ahora, casi todos los runners, entrenan de manera tal que podrían estar en la línea de largada de una carrera, aunque sea de 5 kilómetros. Los entrenadores ofrecen un trabajo variado y completo que prepara para ese desafío. Personas que jamás pensaron participar de algo así, de pronto están anotados en su primera carrera.

Luego de varios meses de entrenar, una cosa lleva a la otra y si se está en un grupo todos hablan de carreras. Así que, más tarde o más temprano, casi todo runner desea anotarse en su primera competencia.

No hablamos todavía de maratón, a no asustarse. Puede ser desde lo más básico: una carrera de 3 kilómetros participativa, una carrera de 5K o hasta una carrera de 10 kilómetros. No es recomendable que la primera carrera de un aficionado sea de más de 10 kilómetros. Las excepciones confirman la regla, hay que ser prudentes y disfrutar del proceso de crecer poco a poco.

Además de entrenar, es importante
Además de entrenar, es importante cuidar la alimentación, el descanso y la hidratación antes de cada carrera (Getty)

Así que una vez que uno lleva varios meses corriendo y completó al menos una vez la distancia de la carrera, ya puede pensar en anotarse. ¿Pero cómo se prepara uno para ese debut?

En primer lugar hay que elegir correctamente la fecha, saber que esos meses vamos a poder entrenar, saber que vamos a llegar bien preparados, saber que tenemos una agenda que nos permite descansar en los días más cercanos. No poner nuestra primera competencia justo después de algún evento que nos aleje del entrenamiento y el cuidado. Darle a la primera carrera la importancia que le corresponde.

Hay que alimentarse bien, cuidar un poco más que de costumbre al cuerpo, seguir una dieta adecuada y armada por un nutricionista. Prepararse física y mentalmente para ese día. Una vez que uno tiene un objetivo, el entrenamiento siempre es mucho más fácil, cada vez que salimos a correr podemos pensar en que lo hacemos por un motivo en particular.

Visualizar esa carrera elegida, disfrutar de ese proceso, convertirlo en un esfuerzo feliz. La primera carrera solo se puede correr una vez. Entonces, hay que manejar la ansiedad, pero también la felicidad de estar anotados en nuestra primera competencia.

Un corredor aficionado corre, más
Un corredor aficionado corre, más o menos, una docena de carreras al año (Gettyimages)

Y después, los días previos, que son puro nervio, también hay que atravesarlos como algo feliz. No llegar agotado a la competencia, recordar hacer una semana un poco más liviana antes del día clave. Cuidar la hidratación, tener preparado todo el día anterior, bien a la vista, para no olvidarnos nada. Llegar con tiempo a la carrera, no inventar nada nuevo a último momento. No sufrirlo, disfrutarlo.

Recordar que al pasar la meta todo es emoción y felicidad. Nadie se olvida jamás de la primera carrera, aunque con el tiempo vengan más y mejores desafíos. Hay que mentalizarse, disfrutarlo, prepararlo bien y correr.

Dicen que una carrera no empieza en la línea de largada, empieza antes y es verdad. Pero hay una verdad aún mayor: una carrera no termina en la línea de llegada tampoco. La primera vez que competimos es el primer paso de un camino que nos acompañará toda la vida.

*Santiago García es maratonista, autor de los libros “Correr para vivir, vivir para correr” y “Volver a correr”. Completó la Six World Marathon Majors dos veces. En Instagram: @sangarciacorre.

Seguir leyendo: