
La ceremonia más famosa del mundo del cine regresó un año más y, con ella, quedarán para la historia lecciones de estilo -y looks para olvidar- en la hoy bautizada como “champagne carpet” que acogió a algunos de los grandes favoritos de esta edición, como Brendan Fraser, Cate Blanchett, Ana de Armas o Austin Butler.
Antes de que se entreguen las preciadas estatuillas sobre el escenario, las estrellas de Hollywood pisaron y posaron en la alfombra roja con sus mejores atuendos. Y es que más allá de los reconocimientos, la gala de los Oscar va precedida de una de las alfombras rojas más vistas del mundo.

En esta 95ª edición de la noche más importante del cine americano, que ya puede presumir no solo de haber contado con unas películas nominadas de excepción, sino de contar ya con una de las mejores alfombras rojas que se vieron en los últimos tiempos, Infobae consultó a especialistas que repasaron las principales tendencias que se destacaron y se avecinan.
“Vemos este año un hilo conductor en los looks elegidos por las celebridades y nominados para una de las alfombras rojas -esta vez color champagne- más esperadas del año: la elegancia. Vimos mucha sobriedad, no tanto brillo, colores neutros y accesorios un tanto apagados”, apuntó en diálogo con Infobae, Susana Milano, asesora de moda e imagen.

Es que esta noche las celebridades coincidieron en atuendos plateados, negros y rojos siendo estos algunos de los tonos más elegidos en esta fiesta del cine. Tales fue el caso de las actriz Ana de Armas, protagonista de “Blondie”, que eligió un diseño con silueta de sirena de Louis Vuitton.
En esa línea, Laura Malpeli, asesora de imagen y directora de Styletto Image Studio, opinó: “Podría decirse que convivieron apuestas por tonos neutros atemporales y clásicos, como el blanco, el negro y el champagne, con otros un tanto estridentes, como el amarillo y el rosa vivo”.

Según la especialista, “los brillos, una tendencia que sirve para destacar la importancia del evento, se hicieron presentes en forma de lentejuelas, la elección perfecta para ‘levantar’ cualquier atuendo en un tono como el champagne. Las texturas satinadas que se observaron en algunos vestidos y los metalizados son otra forma de volver a los atuendos llamativos”
Si nos centramos en los vestidos joya y los detalles de “strass”, una actriz destacó por encima de todas las demás: Jessica Chastain. Con un vestido de pedrería plateado rematado por una cola en terciopelo negro, volvió a confiar en Gucci y brilló con luz propia sobre la alfombra roja con un magnífico diseño con bordados y cristales.

Su escote de corazón, otra de las tendencias destacadas, estuvo enmarcado con ribete de terciopelo negro, el mismo material utilizado para la elegante cola que le puso el broche final a este vestidazo. Por su parte, Jamie Lee Curtis, nominada a Mejor Actriz de Reparto por “Todo en todas partes al mismo tiempo”, eligió un vestido dorado de Dolce & Gabbana. Y la actriz Eva Longoria, apostó por un look súper original con brillos y transparencias de Zuhair Murad.
Para la asesora de imagen Gabriela Gurmendi, “las tendencias de estilo que predominaron fueron las transparencias en distintos géneros como el tul, la gasa y la red con algo de brillo; el cut-out, ya sea muy pronunciado o en pequeñas partes; el escote corazón que siempre es muy favorecedor; el negro; y los vestidos al cuerpo corte sirena”.

Malpeli agregó que “los diseños que revelan partes del cuerpo fueron otra tendencia que dijo presente tanto para diseños en tonos neutros como estridentes, destacando sobre todo la zona de abdomen. También apareció en atuendos con brillos y metalizados, así como en otros no tan estridentes”.
Entre las que se decantaron por la tendencia cut-out, sobresalió Rihanna. Para la importante ocasión en su carrera, la fundadora de Fenty Beauty llegó tarde a la red carpet (como acostumbra), pero eso sí, se vistió para impresionar: decidió resaltar su baby bump con un diseño en corte de sirena completamente negro que combinaba transparencias y piel con cut-outs de Alaïa.

Una de las más glamurosas de la noche fue la actriz Sofia Carson que se decantó por un vestido blanco tipo princesa en color blanco de Giambattista Valli. Esta creación presentaba un escote barco que permitió que brillara aún más su collar de diamantes y esmeraldas de Chopard.
“Fue mi preferida. El blanco siempre es una elección espectacular y generosa. Ni hablar de su joyería”, reveló a este medio el productor de moda Mariano Caprarola.

Sin embargo, resumió: “Sin lugar a dudas, fue una alfombra de alhajas y quizás no tanto de moda. A mi entender, se trató de vestidos de poca monta. Faltaron algunos clásicos, como el de la silueta perfecta de Valentino”, resumió Caprarola.
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
¿Existe la depresión posparto en varones? El relato de un médico que la vivió sin saberlo
Christopher Choukalas describió en el podcast Good Inside cómo la llegada de sus mellizas desencadenó ataques de pánico, ira y una necesidad de control que tardó meses en reconocer como algo más que agotamiento

Kendall Jenner y Jacob Elordi, la dupla que redefine la moda con su estilo bajo perfil
El vínculo entre la modelo y el actor despierta miradas con elecciones cuidadas de prendas, colores neutros y una narrativa visual consistente

Aurora Ramazzotti, hija de Eros: los 3 vestidos de novia que redefinieron la moda nupcial en Sicilia
La joven de 29 años eligió un diseño diferente para la recepción nocturna, otro para el registro oficial y un tercero para la unión frente a familiares y amigos, todos cuidadosamente seleccionados para cada momento

Tiene oído absoluto, empezó a tocar el piano a los 3 años y una grave complicación por COVID casi lo deja sin voz
Con apenas 16 años, Luciano Creiner recordó en Infobae a la Tarde el episodio que marcó su infancia, cómo logró recuperar la voz tras una larga rehabilitación y el presente que lo encuentra componiendo, cantando e impulsando proyectos para artistas emergentes

Abrir una cuenta en redes sociales antes de los 14 años podría afectar el rendimiento escolar, según un estudio
La investigación siguió a 5.227 alumnos de Italia y detectó que el uso entre los 11 y 13 años reduce los resultados en lengua y matemáticas, con una pérdida equivalente a medio año de aprendizaje



