
Cuando se supo que la residencia de Miami Beach del argentino Alan Faena estaba en venta dio mucho de qué hablar. Primero por su costo y segundo por los objetos y muebles de lujo que ambientan cada rincón de esta increíble casa.
Finalmente el desarrollador inmobiliario y hotelero encontró al comprador indicado, quien desembolsó 13,3 millones de dólares. En un principio, sin embargo, la propiedad había sido tasada en 16,5 millones de dólares en noviembre del 2019. Luego, el precio se redujo a 14,5 millones en julio y nuevamente a 12,8 millones en septiembre.
Actualmente Faena vive entre Miami y Nueva York, pero según reveló en una entrevista con Infobae extraña a sus afectos que residen en su ciudad natal. “Paso mucho tiempo fuera de Buenos Aires. Mi hijo Noah va al colegio aquí (se refiere a Miami) y tu hijo te marca donde estás. Vivo entre Miami y Nueva York. Voy bastante a Buenos Aires y extraño a mi familia, mis amigos, los afectos… La gente de Buenos Aires es muy especial y afectiva; es única en el mundo”, expresó.
Cómo es la mansión que vendió Alan Faena en Miami Beach

Faena había adquirido esta propiedad en el 2014. Fiel a su instinto de desarrollador, compró la Villa Crono por 10,3 millones de dólares y, según su portavoz, luego invirtió “un par de millones” para renovarla. “Es al estilo de Alan Faena”, declaró él mismo.
Construida a mediados de los años 20 cuando el horizonte de Miami Beach era mucho menos imponente, la maravillosa villa en Pine Tree Drive, con vista al lago Indian Creek, se extiende en 2530 metros cuadrados y está conformada por nueve habitaciones. Entre ellas, se destacan una suite principal con vestidor personalizado, un baño principal con un espejo Luis XV, candelabros españoles originales del siglo XIX y techos pintados a mano.

“Un árbol de Banyan de 150 años de edad, en la entrada de mi casa, el jardín y el musgo español y otras flores viven entre sus ramas. Elefantes de un proyecto de arte público de Peter Tunney montan guardia en la entrada junto a una estructura antigua de un templo balinés”. Así describió en su libro Alan Faena. Alchemy & creative collaboration. Architecture, design, art el ambiente que en el que se erige su casa cerca de la playa.
Los muebles de la propiedad de estilo mediterráneo, sin embargo, no están incluidos en la venta. Las piezas de decoración, que van desde guepardos de cerámica y una colección de cristal del siglo XVII hasta falsos colmillos de animales y elaborados candelabros de oro, tampoco.

Una mesa y sillas art decó, cubiertas de terciopelo Clarence House, son las estrellas del comedor del hogar. El candelabro es de plata antigua de Jorge IV, y el candelabro de cuerno de ciervo es de principios del siglo XX. A su vez, la alfombra personalizada y una obra de arte de Roy Bazas son dos de las piezas que conforman la alucinante sala.
En la entrada, un par de estatuas de elefante de hormigón, rescatadas de un hotel en Atlantic City y luego utilizadas en un proyecto de arte público de Peter Tunney, hacen guardia junto a un árbol de Banyan de casi 200 años y un colorido mirador antiguo importado de Bali en la casa que el magnate diseñó junto a Diego Pereira Luchetta.

La suite principal tiene vistas al océano desde un balcón privado, un vestidor personalizado diseñado por el mismo Faena que exhibe su colección de sombreros y un baño principal con accesorios dorados y un espejo Luis XV.
A su vez, la cama es colonial española, la ropa de cama y las cortinas son personalizadas por Faena y las almohadas decorativas son mexicanas. La mesa de cóctel es de estilo Regency y las obras de arte son de Todd Eberle.

El exterior de la opulenta villa cuenta con una pista de motos, un patio, una piscina, un muelle de aguas profundas y una serie de senderos escultóricos que marcan el camino a través de los jardines. También hay una casa de invitados con sala de estar, cocina completa y comedor.
El estilo “Alan Faena”
“Vengo del mundo de la creación y todo lo que tengo es por obra de mi propia creación”. Hoy, su apellido es sinónimo de lujo, de buen gusto, de glamour y de estilo, y su mansión de Miami Beach sin dudas, refleja su espíritu vanguardista.
Alan tiene en Miami el hotel que lleva su apellido: el Faena Miami Beach, ubicado sobre la famosa avenida Collins, cerca de Lincoln Road. Allí el empresario argentino suele reunir a numerosas celebridades para llevar a cabo fiestas ultra vip.

En 2019 entre sus invitados estuvieron Lenny Kravitz, Sean Penn, Michelle Salas (la hija de Luis Miguel) y Paris Hilton. Ese año se llevó a cabo una fabulosa cena en el hotel en el marco de la segunda edición del Faena Festival: The Last Supper.

Esa cena exploró la espiritualidad y las tradiciones culinarias, la abundancia y el sacrificio, la indulgencia y la abstinencia a través de instalaciones, videos, performances, obras históricas y nuevas comisiones que ocupan diversos espacios del distrito Faena.
Photos by Benjamin Lozovsky and David Prutting for BFA.
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