Existen dos técnicas que se están usando en el mundo para aliviar el dolor que causa usar tacos (iStock)
Existen dos técnicas que se están usando en el mundo para aliviar el dolor que causa usar tacos (iStock)

Una hora, seis minutos y 48 segundos. Ese es el tiempo que transcurre entre que una mujer pasa del glamour a la incomodidad y molestias generadas por el calzado. Así lo confirmó el Colegio de Podólogos de Reino Unido, en un estudio para el que consultó a dos mil mujeres en 2016.

Después de ese tiempo, o del que cada una tenga como límite de tolerancia, permanecer dentro de un calzado que es hostil puede volverse una tortura. Ya sea durante una larga jornada laboral o bien una noche de fiesta los tacos altos pueden convertirse en un real fastidio.

Para ayudar a soportarlos, de la mano de la medicina estética surgió una técnica que se llama Loub Job y recibe su nombre del admirado diseñador Christian Louboutin cuyos zapatos se caracterizan por tener unos tacones altísimos.

Según informó un medio español, "el procedimiento consiste en rellenar con toxina botulínica los dedos gordos del pie, los talones y los metatarsos formando una especie de almohadilla que amortigua un tanto la incomodidad y el dolor de la curvatura artificial que se forma al llevar este tipo de tacones". El Loub Job dura aproximadamente una hora, se realiza con anestesia local y garantiza unos seis meses para usar tacones sin sufrir".

Más allá de la polémica de por qué hacer algo para evitar un sufrimiento que se podría solucionar no usando tacos, las mujeres que deseen usarlos tienen a disposición dos técnicas para aliviar el dolor que les pudiera producir

Consultado por Infobae, el médico especialista en cirugía plástica Sergio Korzin (MN 69.761) planteó que "existen dos técnicas posibles que se están usando en el mundo para aliviar el dolor que significa usar tacos".

"Más allá de la polémica de por qué hacer algo para evitar un sufrimiento que se podría solucionar no usando tacos, las mujeres que deseen usar tacos por el motivo que sea tienen a disposición dos técnicas para aliviar el dolor que les pudiera producir", sostuvo el especialista, y detalló: "Por un lado, la inyección de ácido hialurónico dentro de la articulación, que es una técnica que ya se utiliza en otras articulaciones para aliviar el dolor y, por otro, en las pacientes de más edad que han perdido tejido y con él el acolchonamiento que hay debajo de los dedos se puede utilizar una sustancia que es el ácido poliláctico, que es un inductor del colágeno y un relleno para reformar la almohadilla que hay por debajo del pie".

La elección del calzado es determinante en la postura y el movimiento del cuerpo (iStock)
La elección del calzado es determinante en la postura y el movimiento del cuerpo (iStock)

Y tras considerar que "es debatible si la técnica tiene sentido o no", aseguró que "no es riesgosa", aunque él no tiene conocimiento de que se haga en la Argentina.

En tanto, el médico especialista cirugía plástica, estética y reconstructiva Fernando Felice (MN 108.614) se mostró preocupado por el hecho de que se siga confundiendo la utilidad de la toxina botulínica. "El botox se usa para relajar músculos, no para rellenar. Para rellenar se utilizan los rellenos de ácido hialurónico y es una locura pensar en rellenar los dedos del pie, de hecho nadie debería hacerlo ya que por los laterales de los dedos pasan arterias que dan irrigación terminal a la punta de las extremidades y si se coloca relleno se priva de irrigación sanguínea al dedo con la consecuente necrosis y riesgo de pérdida de las extremidades", consideró.

El botox se usa para relajar músculos, no para rellenar

"En realidad se trata de una mala interpretación de la función de la toxina botulínica -señaló por su parte el médico cirujano y especialista en medicina estética Fernando Sconfienza (MN 111.752). Lo que se coloca es ácido hialurónico o implantes de biopolímeros con dos objetivos: aumentar la estatura y tener una almohadilla más cómoda para soportar el arco del pie".

Y aclaró que la suma de "dos o tres centímetros" con este tipo de técnicas "es totalmente parcial porque esos rellenos con el paso del tiempo se pierden y le termina ocasionando un problema a la persona cuando no tiene el relleno". "Yo no los aconsejo en absoluto", aseguró.

Lo cierto es que por mucho que se recurra a técnicas para afrontar el dolor que causan este tipo de zapatos, el uso continuado de tacos altos tiene consecuencias para la salud.

El uso de calzado con un taco mayor a cuatro centímetros afecta a la postura y a la salud ósea (iStock)
El uso de calzado con un taco mayor a cuatro centímetros afecta a la postura y a la salud ósea (iStock)

Al respecto, el médico especialista en traumatología, Omar Lencina, ex presidente de la Asociación Argentina de Traumatología del Deporte, alertó que el uso del calzado con un taco mayor a cuatro centímetros "afecta el baricentro, el cuerpo tiende a inclinarse hacia adelante perjudicando la columna, cadera, rodillas y pies".

Las primeras molestias, en la mayoría de los casos, surgen en la zona del metatarso. Si este dolor no es tenido en cuenta y no recibe la tratamiento adecuado puede repercutir en otras zonas como el empeine, talón y en el arco.

"La elección del calzado es determinante en la postura y el movimiento del cuerpo", explicó Lencina. Por ejemplo, en estos zapatos los pies se deslizan hacia adelante, el aumento de peso en las puntas de los pies hace que la pelvis se incline hacia adelante y para compensar, el cuerpo va hacia atrás aumentando el arco en la baja espalda, tensionando los lumbares, las caderas y las rodillas. Cuánto más altos los tacos, mayor la tensión.

Con toda la información al alcance de la mano, como suele decirse, "la libertad es libre" y cada uno sabrá si usar tacos y tolerar el dolor, no usarlos o bien optar por las alternativas que la medicina pone a disposición.

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