Sofía “Toti” Trucco en el Museo Sívori
Sofía “Toti” Trucco en el Museo Sívori

Por Marou Rivero

Sofía Toti Trucco tiene una voz enorme, suave y sincera. Sus letras arrastran lo visceral de ser una mujer en constante movimiento y transformación. Su vínculo con la música está en su ADN, ya que comparte su banda con su hermana.

Llega al Museo Sívori y el sol se cuela entre los árboles. Es menester recibirla rodeada de naturaleza. A pesar de residir ya hace varios años en Buenos Aires, extraña su San Martín de los Andes natal. Con ella llegan su marido, también músico, y su pequeña hija de 4 meses a la que acaba de componerle Mientras te espero, el primer single de su carrera solista. Estos son sus nuevos días como "familia orquesta"; todos se apoyan en todos y así suenan muy bien.

Uno la descubre primero a través de su música. Desde el año 2004 es una de las tes integrantes de Fémina, una de las bandas de mujeres más importantes de Latinoamérica. Allí Sofía juega con su voz, guitarra y ronroco; Clara Miglioli suma su voz y guitarra, mientras que Clara "Wewi" Trucco lleva el mando de la percusión y toca la flauta traversa. Juntas transitan el folk, el hip-hop, el rap, creando un estilo único con melodías del bosque y sonidos urbanos que el mismísimo Iggy Pop no dudó en recomendar en su programa de la BBC: "Ésta es una canción de Fémina. Buen viaje, hermosa canción. Tan precisa y con ese poder vocal. Ese poder muestra que hay algo allí, que tienen algo para decir. Dios bendiga las riquezas sudamericanas del hemisferio occidental".

Aquello que nació explorando sus orígenes y potencialidades hoy saben que se ha expandido y asumen el compromiso de hablar por un montón de mujeres y personas.

Con Fémina pero también como artista solista, Sofía escribe letras que desnudan la pasión, la fuerza y también la cosecha de una mujer en constante movimiento y transformación. Sobre el arte que la envuelve, el poder de su belleza propia y exótica y lo increíble de ser verdadera habla hoy a solas con Infobae, en el ciclo "Conversaciones" de Marou Rivero.

Nació en San Martín de los Andes, y extraña constantemente la naturaleza y la vida de la Patagonia argentina
Nació en San Martín de los Andes, y extraña constantemente la naturaleza y la vida de la Patagonia argentina

-¿De dónde nace esta búsqueda tuya por cantar, por ser música?

-Toda la vida canté, toqué la guitarra desde muy chiquita. Mi viejo me regaló mi primer guitarra a los cinco años y a los siete u ocho tocaba en la iglesia de mi pueblo. Soy de la Patagonia, de un pueblo que se llama San Martín de Los Andes. Era la guitarrista de la iglesia y me encantaba.

-¿Y cuándo empezaste a escribir tus canciones?

-De muchísimo mas grande, a los 20. Pasaron muchos años. Yo no pensé que me iba a dedicar a la música, no pensé que iba a ser cantante. Pensé que iba a ser bailarina, de hecho era lo que hacía y la música era como mi hobby. Y ahora es al revés, la música es mi profesión y la danza es mi pasatiempo. Una vez acá, en Buenos Aires, comencé a explorar.

-¿Tus primeras letras tienen que ver con lo que hoy cantás?

-Mis primeras letras fueron con Fémina, que es mi primera escuela, el rap, la poesía. Después me fui abriendo muchísimo y tomando de cada cosa lo que mejor me hacía y apropiándomelo y haciendo mis cosas, explorando mi mundo interior. Y hoy en día escucho esas primeras canciones y siguen teniendo tanta fuerza. Los Senos, que es un himno para nosotras, fue de las primeras canciones que escribimos cuando teníamos 20 años y hoy en día cada vez tiene mas fuerza.

Siempre con una libreta en mano, encuentra la inspiración en todos lados y por casualidad
Siempre con una libreta en mano, encuentra la inspiración en todos lados y por casualidad

-¿Te sentías con esa impronta rupturista?

-No éramos tan conscientes de eso. Era algo muy fuerte que nos pasaba a nosotras. Éramos dos mujeres en plena potencia. Éramos rupturistas hasta con nosotras mismas primero. Estábamos explorándonos y encontrando toda esa información dentro nuestro y nos fuimos dando cuenta de que fue muy expansivo y que otras mujeres nos respondían: "Gracias por ser portavoces de lo que yo quisiera decir", y ahí nos empezamos a dar cuenta de lo importante que era. Y de alguna manera asumimos ese compromiso; no estábamos hablando por nosotras solas sino por un montón de mujeres y personas.

-¿Sentís en algún momento que el camino que encaraste con Fémina abrió hoy el camino a otras mujeres que quieren cantar su verdad?

-Todo suma y nosotras desde nuestro lugar sumamos como pudimos y muchas mujeres -sobre todo del interior, porque ya sabemos que está todo bastante centralizado- se animen y empiecen a grabar sus cosas en lugares donde no hay tantos recursos. De todos lados, de todo el mundo y es cada vez más expansiva la ola, y nosotras mismas nos nutrimos de otras mujeres que hacen tantas cosas.

-De todos los escenarios que pisaste con Fémina, ¿cuál fue el más movilizante?

-Eso también es parte de la búsqueda y el enriquecimiento de nuestro arte; nos enriquecemos de cada lugar a donde vamos, de cada cultura, de cada persona que conocemos y eso nutre muchísimo nuestra música. Cada lugar suma mucho.

Al principio la música era un hobby, pero pronto se dio cuenta de que era su verdadera pasión
Al principio la música era un hobby, pero pronto se dio cuenta de que era su verdadera pasión

-¿Cómo fue la decisión de hacerte solista? ¿Fue un proceso natural?

-Estoy muy contenta porque saqué mi disco cuando estaba embarazada. Fue todo un momento de cosechar. No todo lo que componemos entra a Fémina, cada una tiene sus propios proyectos también, y yo tenía canciones muy mías. Cuando conocí a los chicos de Concepto Cero, fue un regalo muy grande de la vida y me vino muy bien porque yo estaba "recontra embarazada", también con mucha potencia y fuerza, con muchas ganas de cosechar, no sólo un bebé y aparecieron ellos y me ayudaron muchísimo. Me ordenaron, me ayudaron a sacar los temas, creo que sola no lo hubiese hecho.

-¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Cuánto tiempo te lleva escribir una canción como Mientras te espero?

-Esta canción se la escribí a Perla, mi hija. La escribí para la película Amanecer de Ela Alpi, una directora chilena, y habla un poco de gestar y de toda Latinoamérica, lo que fue una gran inspiración para mí pensar en Latinoamérica a nivel musical para componerlo y fue muy lindo. Comencé con la guitarra y me di cuenta de que me estaba enroscando en hacer acordes raros tratando de desafiarme y de repente me digo: "Le quiero hacer una canción de cuna a mi hija". ¿Y qué tiene una canción de cuna? Simpleza. Pero con fuerza y potencia, porque a la vez tiene la intensidad del amor que te produce esa persona, tu hija. Empecé a hacer acordes más simples, la melodía salió y fue muy lindo.

Una escultura en los jardines del Museo Sívori
Una escultura en los jardines del Museo Sívori

-¿Ese proceso es aplicable a otras canciones o crees que es esta canción que tiene un valor sentimental tan importante para vos?

-Depende de la canción, muchas veces escribo letras y después empiezo a ponerle música, a veces es al revés y a veces es todo al mismo tiempo. Pero a mí me gusta mucho sentarme a escribir, o mismo cuando camino o ando en bicicleta, estoy haciendo otra cosa y de repente fluyen las ideas. Hay muchas situaciones que son inspiradoras, me gusta tener una libretita a mano.

-Tenés una belleza exótica, hermosa, distinta. ¿Cómo fue encontrarte en esta belleza particular, especialmente expresada en tu cabello pelirrojo?

-Cuando era chica no me gustaba tener el pelo que tengo, quería ser igual que mis amigos y amigas y no lo entendía. Por suerte nunca sufrí bullying porque la mayoría de las personas pelirrojas sufren bullying y la verdad no tengo idea de dónde viene eso, quizás es algo ancestral, cuando nos mandaban a la hoguera porque creían que éramos hijos del diablo o algo así. Y la verdad es que también supe defenderlo, pero a medida que fui creciendo me fui dando cuenta de que era lindo, era mi arma de poder mi pelo. Así lo siento, por eso lo suelo usar largo. Hay algo con mi pelo que me enraíza.

-Y lo transformaste en un tu arma creativa, lo usás mucho en tus videos, en el último que grabaste junto a tu sobrina en la Patagonia, ¿estás hablándole a las futuras generaciones?

-Totalmente, ese video me hubiese encantado hacerlo con muchas más personas pelirrojas, pero estábamos nosotras dos. Para mí es hermoso, estéticamente es bello el pelo rojo, es lindo, me gusta, me hago cargo, está buenísimo. Y también potenciar lo que una es: a mí me toco esto. Si tuviera una nariz prominente también iría por ahí. Tomar confianza y embellecerse.

-¿Qué considerás que es belleza para vos hoy en la vida real y en lo poético-artístico?

-Ser verdaderos con lo que somos, y no intentar ser otra cosa, porque eso se siente. Cuando vos escuchás o ves a alguien que está diciendo su verdad y se está animando a abrir su verdad es tan fascinante, tan hermoso. Es más allá de si canta bien; hay cosas que traspasan todo eso y son más importantes y me parece que hoy en día se valora muchísimo la verdad, ¿no? Ser genuino.

Fotos y video: Lihue Althabe

Agradecimientos: Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori. Av. Infanta Isabel 555, frente al Rosedal.

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