Las presiones sociales conducen a mayores trastornos de alimentación (Istock)
Las presiones sociales conducen a mayores trastornos de alimentación (Istock)

La obsesión por la belleza, dietas extremas que causan hambre, para qué. En el libro Patologías alimentarias en el siglo XXI la ensayista y escritora Flavia Tomaello explica que las manías autoimpuestas llevan a las personas a concentrarse repetidamente desde la adolescencia en el "afuera" para obedecer los mandatos de delgadez y juventud.

Pero no son trastornos nuevos, existen desde que el hombre tiene conciencia de sí mismo. Por decirlo de alguna manera, llegaron al mundo con los humanos. Todo esto, sumado a una sociedad que refuerza un ideal erróneo de lo que está bien y lo que está mal.

Los registros más antiguos sobre anorexia se encuentran en la religión, allí mostraban su devoción por medio de la restricción de determinados alimentos, práctica conocida como "santa anorexia": Santa Catalina de Siena fue uno de esos modelos, murió con 25 kilos de peso tras varios años de ayuno.

En la antigüedad la anorexia tenía una connotación mística (iStock)
En la antigüedad la anorexia tenía una connotación mística (iStock)

"Había una particular relación en la práctica de los ayunos o de conductas patológicas con cuestiones religiosas. En una especie de círculo del huevo o la gallina, los sujetos con tendencias a caer en este tipo de dolencias, encontraban un saludable caldo de cultivo para ellas en las abstinencias propias de dicha práctica", expresó Tomaello.

La especialista sostuvo que la bulimia apareció en la época de los romanos a través de las grandes fiestas que implicaban la ingesta compulsiva por jornadas enteras, donde era casi indispensable el vómito para poder continuar con esos banquetes. Claudia Octavia, la primera mujer de Nerón, murió de una enfermedad semejante a la anorexia. Esa cuestión fue descrita por Galeno como la "kinos orexia" o "hambre canina", ocasionada a partir de un estado de ánimo anormal.

Pero el concepto de patologías alimentarias fue más preciso a partir del desarrollo natural del estudio sobre estos casos y por la evolución de la ciencia. Con el paso del tiempo, diversos especialistas hicieron una lectura moderna de esas alteraciones y buscaron la conexión entre la forma que tenían de relacionarse con el cuerpo, con los alimentos que consumían, los componentes psíquicos y los efectos que producía el entorno, en un principio familiar, pero también en el ambiente extendido.

“En general el paciente no tiene conciencia de su enfermedad y oculta síntomas” explica Flavia Tomaello (iStock)
“En general el paciente no tiene conciencia de su enfermedad y oculta síntomas” explica Flavia Tomaello (iStock)

Llegada la segunda mitad del siglo XX, comenzaron a centrarse en la distorsión de la imagen corporal, en la fobia al peso y en la reticencia al desarrollo sexual y en 1968 las enfermedades de este origen fueron incluidas en el DSM, también conocido como Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales

Para entonces se lograron identificar aspectos comunes en los pacientes: la distorsión de la imagen del cuerpo, disfuncionalidades en la autoestima y la incapacidad de interpretar y reconocer las necesidades corporales.

"Lamentablemente, a pesar de los avances en dichas enfermedades existe el deseo de mantener un peso corporal debajo de lo sanamente recomendable", finalizó la especialista.

10 síntomas "inofensivos" a los que hay que prestar atención

Quienes padecen bulimia o anorexia tienen conocimiento sobre el aporte calórico de todos los alimentos que consumen (iStock)
Quienes padecen bulimia o anorexia tienen conocimiento sobre el aporte calórico de todos los alimentos que consumen (iStock)

– Miedo intenso a aumentar de peso

– Deseo de comer en soledad (puede significar que el sujeto se avergüenza)

– Distorsión del esquema corporal

– Caída del cabello.

– Piel seca

– Hipotensión e hipotermia

– Aislación social.

– Carácter irritable.

– Deterioro o pérdida de piezas dentarias

– Pasar de la euforia a la depresión.

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