Los after beach de Pinamar lejos del glamour, ahora son para toda la familia

A partir de las 17, cuando comienza a caer el sol, se desarrollan estas fiestas que son furor en las playas de la costa argentina. Diversión con espuma, colores y gente de todas las edades

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Ahora, los que disfrutan de
Ahora, los que disfrutan de los after beach son los grandes y los chicos (Agencia PC3)

En otra época, otro capítulo de la historia de Pinamar, cuando era el balneario de las estrellas del rock, las modelos, los futbolistas de licencia y los reyes de la noche, los after beach se impusieron como una estación intermedia entre el sol de la playa y la bola de espejos de la madrugada. Fue literalmente en otro siglo. Por razones varias (el impiadoso paso de la moda, la crisis, Punta del Este y el crimen de Cabezas) ya nada es lo que era, aunque las costumbres se mantienen y se adaptan a los nuevos tiempos. Ahora, los que disfrutan de los after beach son los grandes y los chicos, unidos en una misma entidad históricamente conocida como la familia.

Por eso, salvo alguna excepción semanal, los paradores readaptaron el concepto y lo volvieron más inclusivo a riesgo de hacerlo menos cool. Entonces ya no suena la música chill out (una letanía instrumental y electrónica) ni se beben aperitivos bajo la luz anaranjada de la puesta del sol detrás de los médanos. Ahora la búsqueda es la diversión "sana" que mete en la misma bolsa a padres (jóvenes de aquellos after) con sus chicos y a ese conjunto volátil que todavía domina Pinamar: los adolescentes.

Ahora la búsqueda es la
Ahora la búsqueda es la diversión “sana” que mete en la misma bolsa a padres con sus chicos (Agencia PC3)

No casualmente, entonces, el after estrella de este verano es la fiesta de la espuma, un homenaje a los orígenes, ya que se trata de un invento de las fiestas de Ibiza, España, donde también surgieron los after beach, con mucha menos inocencia que los actuales. Aunque es el tercer año que se hace en uno de los paradores más convocantes de esta playa, este año ha batido récord de asistencia y festividad. "Lo hacemos por primera vez sobre la arena y vienen cientos de personas. Es familiar, abierto, no hay descontrol, conviven todas las edades", comenta Rodrigo García, coordinador general del parador Boutique.

En ese lugar también otra fiesta de tinte lisérgico y orígenes sacramentales se desarrolla antes del atardecer en plan familiar. Es la fiesta de los colores, inspirada en la "Holi", una de las festividades más importantes de la India, donde se celebra la llegada de la primavera y la victoria del bien sobre el mal. Para festejar, la gente se pinta y lanza polvos de colores llamados "Gulal".

El after estrella de este
El after estrella de este verano es la fiesta de la espuma (Agencia PC3)

"Esto es un flash, es muy divertido y de repente parece que te metiste en Alicia el País de las Maravillas", se ríe Joaquina, una adolescente platense que está veraneando con su familia y dos amigas.

"Este ya no es el ambiente de la noche", dice no sin un toque de nostalgia Mike Cameroni, quien supo ser el monarca de la movida pinamarense cuando era común cruzarse a Charly García abrazado a Guillermo Coppola, entre los movimientos de piernas largas del catálogo vivo de Pancho Dotto. Ahora, Cameroni es uno de los encargados de motorizar estas nuevas movidas sanas. "Nosotros importamos los after en 1994 de Ibiza, los primeros fueron en el parador Philips, se hacían de las siete de la tarde a las 11 de la noche y se escuchaba música electrónica", comenta mientras observa a dos nenes de no más de cinco años bailando entre la espuma. Luego, se le escapa sonrisa de satisfacción a Mike: "Pinamar ya no es lo que era, en 1991 había 11 boliches. Ahora lo que tenemos es esto. Y no está nada mal".

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