La vida del pintor neerlandés sigue envuelta en la polémica (iStock)
La vida del pintor neerlandés sigue envuelta en la polémica (iStock)

¿Qué sucedió realmente la noche del 23 de diciembre de 1888 en Árles? La vida -pública y privada- del pintor holandés Vincent Van Gogh siempre generó un nivel de magnetismo, similar al que produce su obra.

Libros, películas, cortos y hasta animaciones. Vivió y murió en la pobreza, lo que lo convirtió en el paradigma del genio incomprendido y más si suma el dato archiconocido de que de los 2.100 trabajos que llevan su firma, solo pudo vender uno antes de suicidarse en julio de 1890, a los 37 años.

Una nueva investigación echa por tierra todo lo que se conocía con respecto a esta extraña noche. La historia es conocida, van Gogh soñaba con formar una comunidad de artistas en este pueblo del norte de Francia. Hasta allí llegó Paul Gauguin, otra leyenda de la historia de la pintura. Trabajaron juntos por 9 intensas y complicadas semanas, durante las que nació, por ejemplo, L'Alleé des Alycamps, un paisaje obra del neerlandés que el año pasado se vendió por 66,3 millones de dólares.

Según la versión más asentada, los dos pintores tenían una relación caótica, donde la violencia física y verbal era algo común. Ese 23 de diciembre, llevaban dos días encerrados en una pequeña casa, imposibilitados de separarse debido a una lluvia torrencial. Gauguin, harto, sale a la calle para marcharse, van Gogh lo persigue con una navaja de barbero y según algunos historiadores allí se produce un forcejeo. Van Gogh regresa a su cuarto y, frente al espejo en el que se realizó tantísimos autorretratos, se corta el lóbulo de la oreja, para entregarlo luego -envuelto en papel- a una prostituta de un burdel llamada Rachel. En 2009, dos investigadores alemanes sostuvieron que la oreja, en realidad, fue rebanada por Gauguin.

L’Alleé des Alycamps se vendió por 66,3 millones de dólares en Sotheby’s
L’Alleé des Alycamps se vendió por 66,3 millones de dólares en Sotheby’s

Dos nuevos libros tiran abajo toda esta teoría. Por lo menos algunos datos fundamentales, ¿fue Gauguin el responsable de la mutilación?, ¿se cortó toda la oreja?, ¿por qué lo hizo? y ¿a quién se la regaló en realidad?

Las razones

El investigador Martin Bailey acaba de publicar Estudio del Sur: Van Gogh en Provenza, donde desarrolla una teoría más cercana a los afectos y saca del centro de la polémica a Gauguin. Según Bailey, la razón principal fue la noticia de que su hermano Theo, confidente y mecenas, con quien entre 1872 y 1890 se escribieron unos 600 cartas, se casaba.

"Justo unas horas antes de cortarse la oreja, recibe carta de París con la noticia de que su hermano ha conocido a una joven holandesa de visita en la ciudad, Johanna Bonger, y que en solo unos días decidieron casarse", dijo Bailey. Algunos expertos sostienen que esta teoría es apócrifa ya que jamás se pudo encontrar tal epístola. Por ejemplo, no forma parte del libro recopilatorio Cartas a Theo, realizado por el Museo Van Gogh de Ámsterdam, que permitió conocer de primera mano el mundo interior del autor postimpresionista.

Sin embargo, para Bailey esto no significa que no haya existido, sino que simplemente desapareció o destruyó. Es más, para llegar a esta conclusión el historiador analizó la correspondencia del resto de la familia y allí sí existen referencias claras del futuro casamiento. En concreto alude a una misiva de Theo a su madre, donde le solicita su bendición y le asegura que le dará la noticia a Vincent en lo inmediato.

Un autorretrato sin la oreja izquierda. Como se miraba al espejo al hacerlo parece la derecha
Un autorretrato sin la oreja izquierda. Como se miraba al espejo al hacerlo parece la derecha

¿Corte de lóbulo o amputación total?

Bernadette Murphy, una profesora inglesa, dedicó ocho años de su vida a develar el misterio. Todo comenzó en 1994, cuando llegó a Provenza como turista y quedó atrapada por la historia. En su libro La oreja de Van Gogh, la verdadera historia también elimina a Gauguin como sospechoso. Según su trabajo, el pintor fue el responsable de la amputación total de la oreja y pudo, finalmente, identificar a quien fuera receptora del regalo.

Para comenzar, Rachel era en realidad Gabrielle y no se dedicaba a la profesión más antigua, sino que se encargaba de limpiar las mesas del local. El camino hacia esta afirmación merece, en sí mismo, un libro aparte. Murphy indagó en los archivos de Irving Stone, autor de la novela El loco del pelo rojo (1934), que fue llevada al cine más de dos décadas después por Vincente Minnelli, con Kirk Douglas en el rol principal.

Así descubrió que Stone viajó a Arlés en 1930 y se entrevistó con Félix Rey, el médico que había atendido a Vincent cuarenta años atrás tras el famoso evento. A petición del escritor, el doctor Rey dibujó un esquema de la herida, que es la prueba principal de que se la cortó por completo.

Un museo en Alemania exhibió lo que dice es una copia de la oreja de Vincent van Gogh creada con material genético de un miembro de la familia del artista (AFP PHOTO / THOMAS KIENZLE)
Un museo en Alemania exhibió lo que dice es una copia de la oreja de Vincent van Gogh creada con material genético de un miembro de la familia del artista (AFP PHOTO / THOMAS KIENZLE)

¿Quién era realmente la prostituta Rachel?

Bueno, ni prostituta, ni Rachel. Eso lo afirma Murphy, quien preparó una base de datos de 15 mil personas que vivían en Arlés en la etapa de Van Gogh. La investigadora descubrió que Rachel era, en realidad, un seudónimo de Gaby, Gabrielle, una sirvienta que no era una prostituta como se pensaba, sino una limpiadora que trabajaba allí para pagar el tratamiento médico tras las mordeduras de un perro rabioso.

"Van Gogh era una persona muy sensible ante la gente en dificultades. Creo que le quiso dar un regalo de su carne", comentó la historiadora. Desde su perspectiva, la razón de este acto se debe a que Vincent estaba obsesionado con la religión. "Creía que su carne podía ayudar al aspecto que le quedó a Gabrielle tras el ataque del perro", comentó Murphy y para esto trajo una cita de quien fue culpado, por mucho tiempo, de todos los males: "Mi querido amigo ha llegado a creerse Jesucristo", señaló alguna vez Gauguin.

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