
Diego, el mecánico que estaba sin trabajo; Constanza la mujer trans que sufría discriminación o Fito, el fotógrafo que vivía en la calle, fueron algunos de los participantes que pasaron por ¿Quién quiere ser millonario? y conmovieron con sus historias de vida. Esta vez fue el turno de Patricia, que fue con su marido Federico y sus cuatro hijos.
Naiara de once, Agustín de ocho y las mellizas Mailén y Valentina pasaron al frente con su mamá para acompañarla bien de cerca y ninguno de ellos, ni su mamá, pudieron contener la emoción a medida que el juego avanzaba.
Video: Telefe
El dinero, finalmente la familia se llevó 300 mil pesos, tiene un objetivo claro: comprar las ópticas para las mellis, que tienen albinismo. "Son unas lupas electrónicas que se apoyan en los cuadernitos, cada una está alrededor de 40 mil pesos", dijo Patricia y Del Moro la alentó: "¡Vamos por eso!".
"Somos una familia pero más organizada, y con mucho amor", dijo la concursante. Es que luego del colegio, las mellis tienen que ir a diferentes terapias de estimulación visual, Naira que "tiene un defasaje por una enfermedad que tuvo de muy chiuita" va a fonoudiología y kinesiología y Agustín hace fútbol: "Además, todos hacen taekwondo".
Federico, es administrativo en el área de sistemas, se definió como un papá "estricto" y Naiara dijo que lo que más le gustaba de él eran los asados "espectaculares" y la pizza. Luego, la pequeña se emocionó: "Estoy llorando por la felicidad de que estoy acá y mi mamá está respondiendo bien y es mi sueño estar con mi familia, conocerte".
(Video: Telefe)
Cuando el conductor le preguntó qué quería hacer con el dinero, la nena dijo: "Ayudar con las ópticas de las melli y con la casa y que tengamos buena vida" y su mamá agregó: "Parte de nuestro sueño y la base de todo es que ellas puedan acceder a unas ayudas ópticas para su desempeño".
Al llegar a los 70 mil pesos, Patricia celebró: "¡Tengo casi dos lupas en la mano!" y explicó que el tratamiento de su hijas mayor, "gracias a Dios" estaba cubierto: "Hace terapias y no necesita nada. Lo grueso son las lupas y es para lo que juntamos todo el día, a pesar de tener el certificado de discapacidad por disminución visual con el que cuentan las personas con albinismo, no lo podemos obtener".
"Es un sueño hecho realidad", agregó Naiara antes de que su mamá respondiera por 130 mil pesos. De inmediato, Agustín también se emocionó y dijo estar orgulloso de su mamá y cuando Del Moro le preguntó qué regalo iba a pedir, respondió muy maduro: "Primero que nada quiero todo lo que necesitamos, antes de juguetes".
Pato llegó a responder por medio millón de pesos. "¿Qué película estaba haciendo Luis Sandrini cuando murió?", era la pregunta. El filme era ¡Qué linda es mi familia!, pero al no estar segura, la participante prefirió retirarse y llevarse 300 mil pesos.
Felices con el dinero obtenido, que les servirá no solo para comprar las ópticas de las mellis, sino también para remodelar su casa y que "no haga tanto frío ni tanto calor", la familia se retiró del estudio, ante el aplauso del conductor y del público.
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