Costa contó cómo pasó de vivir en un vagón de tren a disfrutar del éxito en los medios: “He decidido revindicar el género travesti”

La humorista habló de sus inicios, de su amistad con Lizy Tagliani y de una experiencia religiosa que tuvo en plena en misa

Costa visitó a Jey Mammon (Video: "Los Mammones", América)

Hoy he decidido reivindicar el género travesti. La mayoría somos migrantes. Somos expulsadas de nuestro hogar, de nuestro origen. Digo la mayoría y debería excluirme. Yo no vine sin nada. Vine con todo. Vine con mi música. Llegué con el amor de una familia a la casa de mi hermano, que era un hombre extraordinario. Me lleva 18 años. Ahora yo que tengo 40, más o menos”, contó Costa al hablar de sus inicios en Los Mammones, el programa de Jey Mammon, por América.

“Viví en un vagón de tren”, le confirmó la humorista al conductor del late night show que se emite todas las noches. “Yo no estuve en una situación de marginalidad extrema. Yo elegí. Mi hermano era bárbaro, pero él tenía un hermano que aparecía pintado. Él fue todo lo bueno que pudo. Pero yo no aguantaba más... ¡Porque un día me escondió la pintura!”, relató la actual panelista de Cortá por Lozano, el programa que conduce Verónica Lozano por Telefé.

Conmovida, después de ver un video que repasaba su carrera, reflexionó: “A veces no me creo todo lo que me pasa. No es que yo no me creo… Mi vida es milagrosa. Es preciosa”. Pero, además, devota y persona de fe, contó con lágrimas en los ojos: “Hace poco fui a misa. Y estaba rezando y le digo a mi mamá: ‘Mami, ¿vos te das cuenta que mi vida es fabulosa?’ Mi triunfo es que ahora hay alguien en su casa, que ve a su hija trans y no la manda a cagar”. Además, agregó: “Por eso los chistes homofóbicos están en desuso”.

Costa habló de su experiencia religiosa (Video: "Los Mammones", América)

Hace unos años, Costa relató con humor: “Desde muy chica tuve definida mi sexualidad. Yo me pintaba desde que tenía 13 años, a escondidas no, pero me cortaban el pelo como un varón. Pero loca como fui toda la vida en esa época estaban de moda Carolina Peleretti y Daniela Cardone, entonces para mí yo era una mujer de pelo corto. Yo iba pintada a la escuela, pero como siempre fui el mejor promedio ¿quién me iba a decir algo?. Yo era abanderada, si no era abanderada era escolta, nadie se iba a privar de mi inteligencia por más que yo me pintara”.

Como parte del equipo de Santiago del Moro que todas las mañanas hace radio por La 100, alguna vez agregó: “Siempre sufrí más por la obesidad que por mi sexualidad, porque el primer insulto que te dicen es gordo, después te dicen maricón, travesti, lo que sea, pero va el gordo adelante. La obesidad es una enfermedad, pero en ningún lugar del mundo está tomada así. Entonces, reírse de un gordo es reírte de una persona que está enferma”.

En lucha constante contra el sobre peso y después de hacer un tratamiento, hace un tiempo, al bajar de peso, en su cuenta de Instagram escribió: “Que Dios me los bendiga y fuerza y adelante para los que la están luchando. Nadie mejor que yo puede decirles que acá si querer es poder. Que primero viene el deseo de estar bien y después la acción.”

En relación al vínculo con sus padres, contó: “A mis padres les costó mucho aceptarme, muchísimo. Yo no tengo esa historia gay de ´mamita, mamita´. A los dos les costó mucho, pero yo tampoco les di opción, nunca disimulé nada. Yo me pintaba, pero había un círculo de negación que nadie veía nada, entonces yo me pintaba, mi papá lloraba, y mi mamá un día me preguntó si iba a terminar prostituyéndome como toda travesti. Les costó mucho, y yo los entiendo, gente de Córdoba, de otra generación, pero eso no los hace víctimas”.

SEGUIR LEYENDO: