Anya Taylor-Joy, la actriz que es argentina por adopción y se llevó un Globo de Oro

En una ceremonia realizada de manera virtual, se consagró como la Mejor Actriz de miniserie y/o película hecha para TV, por su papel en “Gambito de Dama”

Anya Taylor-Joy deslumbró con su look en los Globo de Oro

Anya Taylor-Joy se llevó el premio que fue a buscar en los Globo de Oro: el de Mejor Actriz de miniserie y/o película hecha para TV. Los pocos presentes en la ceremonia, marcada por la pandemia, tuvieron que acudir con un test negativo de COVID-19 y pasar un control de temperatura antes de entrar al recinto. La distancia social y el barbijo fueron obligatorios, excepto durante los pocos minutos en los que estuvieron sobre el escenario. Y los nominados no tuvieron más remedio que seguir la entrega de manera remota.

Sin embargo, esto no le quitó la felicidad a la protagonista de Gambito de Dama, quien se llenó de emoción al cosechar este gran logro en su carrera, ya que derrotó a colegas de la talla de Nicole Kidman y Cate Blanchett. ”Haría este proyecto una y otra vez. Es increíble que todos hayan visto esta serie. Estoy muy agradecida al público que apreciaron estos personajes”, dijo conmocionada desde su casa a través de una videollamada con Rosie Perez, encargada de anunciar la ganadora. También agradeció a sus compañeros del elenco como Marielle Heller, Bill Camp y al creador Scott Frank. Antes de conocerse su premio, ya había impactado con su elegancia, gracias a un vestido largo verde que se llevó todas las miradas.

Anya Taylor-Joy en "Gambito de dama" (Netflix)
Anya Taylor-Joy en "Gambito de dama" (Netflix)

Cabe destacar que, segundos después, la propia Gambito de Dama, que estuvo entre las series más vistas de Netflix en 2020, se impuso en la categoría de mejor miniserie. La trama se centra en su personaje, Beth Harmon, una chica huérfana que se cría en un orfanato donde medicaban a las niñas para que estuvieran “tranquilas”. El descubrimiento del ajedrez le permite a esta niña sumergirse en un mundo paralelo donde ella se convierte en la verdadera reina. “Yo nunca jugué ajedrez antes de interpretar a Beth, o sea que para mí fue realmente una introducción. Cuando ella descubre el ajedrez y llega a ese lugar donde todos están jugando profesionalmente, así me sentí yo la primera vez en el set. Puede entender la misma sensación de: ´¡Guau, este mundo existe!´”, había confesado a Teleshow.

Anya Taylor-Joy con su padre el argentino-escocés Dennis Taylor, que solía competir en montonáutica contra Daniel Scioli, en los años noventa. (Dave J Hogan/Getty Images)
Anya Taylor-Joy con su padre el argentino-escocés Dennis Taylor, que solía competir en montonáutica contra Daniel Scioli, en los años noventa. (Dave J Hogan/Getty Images)

En esa misma entrevista, la actriz había sido consultada por el éxito de la serie: “Es curioso, el otro día me preguntaron si había hecho esta serie porque sabía que iba a ser la número 1 en las listas de las más vistas en el mundo. ¡Sí, claro ya lo sabía y por eso la elegí (risas)! Creo que es porque hay dos líneas de historia. Por un lado, la idea de que tu mayor enemigo podés ser vos mismo, pero si trabajás en eso y aprendés que vos mismo sos tu hogar, vas a poder permitir que las demás personas te amen. Porque si no te amás a vos mismo, el resto de la gente no va a poder quererte. Y la otra idea es que somos más fuertes juntos que si estamos separados. Y en este año nos dimos cuenta de cómo necesitamos el contacto con el otro. Y en Gambito de Dama eso también sucede”.

Por otra parte, la actriz había dado a entender que no era factible una segunda temporada de la ficción, pero contó cómo le gustaría que se desarrolle su personaje en caso de que suceda. “Sería fascinante ver cómo sería Beth como madre. Considerando la relación de ella con las madres de su vida, me da mucha curiosidad lo de sus traumas, su amor y todas esas emociones tan complicadas. Creo que sería interesante”, señaló.

De origen estadounidense, la intérprete de tan solo 24 años de edad, vivió sus primeros siete años de existencia en la capital de Argentina, donde aún conserva a parte de su familia. “No he ido los últimos dos años y es lo más largo que estuve alejada de Buenos Aires, mi hogar. Lo que más extraño es que todos los que me conocen allá saben cómo soy yo desde que era una bebé. Y como viajamos tanto con mi familia, esto resulta lo más extraño. Tener la posibilidad de estar en un lugar donde la gente me vio crecer. Extraño mis apodos, hablar en español todo el tiempo. Allá está gran parte de mi alma y mi corazón. Por eso yo visito Argentina al menos una vez al año. Quiero volver ya mismo”, había expresado.

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