La angustia de Lissa Vera al recordar a su amiga Natacha Jaitt: “Hay muchas cosas que ella me dijo que van a morir conmigo”

A casi dos años de la muerte de Natacha, la ex Bandana se refirió a las acusaciones sobre su persona

La angustia de Lissa Vera al recordar la muerte de su amiga Natacha Jaitt

En la madrugada del sábado 23 de febrero de 2019, Natacha Jaitt fue encontrada muerta en un salón de fiestas de la localidad de Benavidez. Se había dirigido hacia allí para cerrar un negocio con un empresario que le había acercado su amiga Lissa Vera. Desde entonces, el círculo íntimo de Natacha -su hermano Ulises y su hija Antonella, el abogado- apuntaron en dirección a la ex Bandana.

Este jueves, la cantante estuvo invitada a Los ángeles de la mañana, el programa que conduce Ángel de Brito en El Trece. Además de hablar de su paso por el Cantando 2020, el periodista le preguntó por aquellas acusaciones. Y a casi dos años del fallecimiento de su amiga, Lissa tenía muchas cosas para decir.

“Sé que eran amigas, que Natacha te adoraba y en aquel momento se te señaló mucho. ¿Qué podés contar a la distancia?”, introdujo el conductor, para que la cantante iniciara descargo. En el momento en que sucedió todo, estaba embarazada de Delfina. Le mandé un mensaje a Ulises mientras él estaba en Brasil. Cuando llegó, vociferó que no había dado la cara... ¡yo no tenía que dar la cara si no estaba ahí!”, señaló Vera, en referencia a los hechos de febrero de 2019.

La angustia de Lissa Vera al recordar a su amiga Natacha Jaitt

“Ahí se armó un circo siniestro alrededor de lo que verdaderamente pasó, -que era una desgracia, que había fallecido mi amiga- en el que me metió en la bolsa y yo nunca entendí por qué, por qué su hija me insultaba a mí”, recordó Lissa. “Entonces, empecé a pensar dentro de todo ese dolor. Mi cara garpa, que digan ‘van a meter presa a Lissa Vera’ por cómplice de algo... Me parecía un disparate, no quería pensar eso, pero a la distancia, lo pienso”, reconoció la cantante cada vez más angustiada. “Me decían ‘asesina, cómplice, entregadora’. Cosas horribles en un estado de embarazo, que no perdí mi bebé de pedo”, agregó.

Luego Lissa y Ángel recordaron los últimos encuentros con su amiga en común. “La pasamos todos mal porque éramos todos amigos”, reflexionó la cantante. “Lo que no entiendo es por qué te acusaron a vos”, inquirió el conductor. “Mi cara vende, no es lo mismo Natalia Natalia que Lissa Vera de Bandana involucrada en la muerte de una persona que tiró muchas cosas picantes”, argumentó la ex Popstars, que aseguró que le pedía a su amiga que frenara un poco con sus denuncias. “Ella estaba agotada, lo hablábamos mucho. Hay muchas cosas que ella me dijo que van a morir conmigo y no voy a decir jamás”, prometió.

“¿Qué pensás que pasó con ella?”, preguntó de Brito, y Lissa fue cautelosa: “Hay una investigación. Cuando esté terminada, o tenga acceso, estaría bueno que lo lean para que quede claro. Yo no sé que pasó en Xanadu -en referencia al salón de fiestas en el que falleció Natacha- no puedo hablar porque no estaba. De hecho, Natacha no quiso que yo vaya. Fue Raúl, pobre, mi amigo, que tenía la nacionalidad equivocada, por eso fue preso”, señaló en relación al empresario paraguayo Raúl Velaztiqui Duarte.

El posteo de Lissa Vera luego de la muerte de Natacha Jaitt
El posteo de Lissa Vera luego de la muerte de Natacha Jaitt

Durante el programa, Lissa se refirió a los proyectos que tenía con su amiga. “Nuestra idea era trabajar juntas, salir adelante, unir fuerzas. Falleció tres días antes de viajar a la Costa”, recordó antes de volver a apuntar contra el círculo íntimo de Jaitt. “No pude ir a despedirla al velatorio, el abogado me dijo ‘no vengas’ y después salieron por todos lados diciendo ‘ni siquiera vino’”.

“¿Volviste a hablar con Ulises?”, preguntó la panelista Luli Fernández. “No, la verdad que me decepcionó, " contestó Lissa con amargura. “No voy a decir nada malo de él ni de la hija, porque pasó algo horrible en el medio. Pero algún día dirán por qué me pegaron a mí que no tenía nada que ver con eso. Un día me desperté y tenía un amigo desaparecido y una amiga muerta. Y mil mensajes horribles de gente que quería hablar conmigo. Y yo con mi panza... eso lo tengo acá”, cerró Lissa, señalándose el pecho, y visiblemente angustiada. “No tengo más nada que agregar.”

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