Natalie Pérez dio detalles de su internación: "Me desmayé tres veces"

Tras ser dada de alta después de cuatro días del Sanatorio de Los Arcos, Natalie Pérez salió al aire en el programa Los Ángeles de la Mañana (por El Trece) para contar los detalles de su estado de salud. La actriz había tenido una hemorragia interna, que se produjo después de realizarse un tratamiento para congelar óvulos.

De buen humor y ya recuperada, Natalie relató cómo se sucedieron los hechos. “El sábado fui a hacerme el tratamiento en el que, unas semanas previas, hay que inyectarse hormonas todos los días. Para mí fue re loco: soy una chica sana, nunca me tuve que inyectar nada en mi vida. Es movilizante, porque no es que yo quiera postergar mi maternidad ni mucho menos, era algo solo preventivo y surgió esta posibilidad”, contó.

En ese sentido, compartió los motivos de su decisión: “Como todas las mujeres de mi familia a mi edad ya tenían sus hijos, empecé a cuestionarme si no era demasiado tarde. La edad recomendada para congelar los óvulos es entre los 30 y los 36, porque son óvulos jóvenes. Y como justo no estaba trabajando en una tira diaria y tenía tiempo, dije: ‘Voy a aprovechar ahora que me puedo hacer los estudios’".

“La verdad que es muy movilizante: te tenés que levantar todas las mañanas para que te inyecten hormonas. Tenía calor, frío, te tenés que pinchar todos los días... No todo el mundo puede hacerlo. Conozco gente que no se anima. Te sensibiliza, es la maternidad”, contó.

Una imagen de Natalie Pérez durante su internación, tras haber tenido una hemorragia interna
Una imagen de Natalie Pérez durante su internación, tras haber tenido una hemorragia interna

Según su testimonio, hasta el día en el que le hicieron la intervención, todo marchaba de la mejor manera. Como se trata de un tratamiento ambulatorio, después de que se lo realizaran se fue a su casa, y ahí comenzaron los problemas: “Me descompensé tres veces. Me desmayé tres veces. Sentía pinchazos en la espalda y los hombros. Al principio dije ‘claramente esto no tiene que ver con el procedimiento’. Pensé que se me había mezclado con otra cosa, me puse nerviosa, estrés, no sé. ¿Viste cuando decís ‘debe ser por otra cosa’? Lo que menos pensé era que tenía que ver con eso”.

Sin embargo, tuvieron que internarla de urgencia en el Sanatorio de Los Arcos de Palermo y le informaron que el susto que se llevó fue consecuencia del procedimiento que se había realizado. “Esto no sucede pero puede pasar. Está bueno averiguar bien antes de hacerlo porque la verdad que no es lo más normal, pero puede suceder y es muy doloroso la verdad. Ahora tengo una recuperación lenta por la hemorragia y la anemia”, concluyó, ya mucho más tranquila y esperanzada en que mejorará con el paso de los días y la ayuda de los profesionales.

Natalie Pérez se grabó desde la clínica para agradecerles a los seguidores que le manifestaron su apoyo (Video: Instagram)


Cuando aún estaba internada en la clínica, Natalie grabó un video que publicó en sus redes sociales agradeciendo a los seguidores que le desearon una pronta recuperación: “A todos los que estuvieron re pendientes: muchas gracias. Ya me voy sintiendo mejor y espero que pronto me den el alta. Les mando un abrazo gigante”.

La palabra de Natalie Pérez sobre la materidad

En noviembre pasado, la actriz había brindo una entrevista a Teleshow en la cual había expresado sus ganas de congelar óvulos. Había estado durante seis años en pareja con Ramiro Gayoso, un ex compañero de colegio, y cuando se separó se refirió a sus ganas de ser madre en un futuro. “Hay una vida útil. Por suerte la tecnología nos acompaña, podemos congelar óvulos y todas esas cosas”, dijo.

—¿Pensaste en congelar óvulos?

—Sí, lo pensé.

—¿Y no te decidiste?

—Bueno, ahora, cuando descanse, cuando baje, cuando tenga mi rato para poder ir al médico y hacerme estudios, hay que hacer varias cosas para que eso suceda. Tenés que tener tiempo, que es lo que me estaba faltando.

—Sí, tenés que poner tiempo y tenés que poner el cuerpo. Es como la previa de un tratamiento de fertilidad, ¿pero es algo que se evalúa?

—Y... voy a cumplir 33 años y creo que estaría bueno, porque si quiero tener hijos, por ahí puedo... no sé... pienso: ¿viste que uno hace cálculos con esas cosas? Decís: “Bueno, dos años, pero si quiero tener uno cuando tenga 40 ya no puedo”. Entonces, no está mal guardar.

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