Susana Giménez, en el Conrad (Fotos: Matias Souto)
Susana Giménez, en el Conrad (Fotos: Matias Souto)

A diferencia de aquellos temporadas en que los escándalos solían ser moneda corriente en Mar del Plata, en este 2020 que aun se está asomando, timorato, la atención se trasladó al otro lado del Río de la Plata: desde Punta del Este se han escrito las crónicas más polémicas. Y dos de ellas -quizás las más resonantes- la tuvieron a Susana Giménez como protagonista: una de manera indirecta -la pelea de tránsito de su nieta, Lucía Celasco-, y otra, directa -sus dichos sobre la pobreza, que hasta terminaron involucrando a su hermano, Patricio Giménez-.

Buscando dejar atrás todo aquello, la diva se divirtió este viernes por la noche en el hotel Enjoy. En un grupo de amigos, entre los que se destacaban Teté Coustarot y Dany Mañas, y también acompañada por su hija, Mercedes Sarrabayrouse, y su pareja, Joe Miranda, Susana asistió a una función de la obra Crazy House.

Aquí, un paréntesis. Fundado en 1951 por Alain Bernardin (para muchos, el creador del striptease moderno) en un sótano de la célebre avenida de George V, bocacalle de los Campos Elíseos, el Crazy Horse Saloon es un cabaret emblemático de París. Sus espectáculos suelen estar protagonizados por un cuerpo de bailarinas. Y más allá del salón parisino, cuenta con una versión que -en estos momentos- está de gira, Forever Crazy. Este verano llegó a la ciudad esteña. Y Susana estuvo allí, siguiendo un espectáculo de primer nivel europeo a pocos metros del escenario.

Susana, con Teté Coustarot y amigos
Susana, con Teté Coustarot y amigos
Mamita querida: Susana recibe un mimo de Mecha
Mamita querida: Susana recibe un mimo de Mecha
Mecha Sarrabayrouse y Joe Miranda
Mecha Sarrabayrouse y Joe Miranda

La troupe de la conductora ocupó las dos mesas mejor ubicadas. Aplaudiendo todos los cuadros, miraron la función degustando una tabla de quesos y fiambres regionales, y tomando champán, vino y gaseosas. De excelente humor, Susana aceptó tomarse fotos con quienes se acercaron a saludarla en el intervalo.

Susana Giménez lució un mono rojo de seda off shoulders que combinó con un cinturón de Dolce & Gabbana dorado y sandalias. Completó su look con una estola del mismo color de su outfit. Por su parte, Mecha optó por un maxi vestido en verde esmeralda con volados y mangas acampanadas combinado con un cinturón de cuero en color rojo. Completó su look con un pañuelo de animal print de leopardo en su cuello y botas cowboy en rojo.

Una vez que concluyó la obra, la diva se dirigió al primer piso del Enjoy, donde funciona el restaurante St. Tropez. Recorrió la cava acompañada por el director, Javier Azcurra, quien la invitó a que eligiera el vino de su agrado. Luego sí, Susana cenó con sus amigos. Y ya sobre la medianoche jugaron unas fichas en el sector vip del casino, procurando cambiar la suerte que hasta aquí -al menos en lo mediático- a Susana le venía dando la espalda. Todos se retiraron ya sobre la madrugada.

Susana, en la cava del St. Tropez
Susana, en la cava del St. Tropez

El futuro de la diva la encontrará en nuevos horizontes, tanto en lo geográfico como en lo profesional. Según anunció, pasará el 29 de enero pasará su cumpleaños en Nueva York. “Últimamente la paso ahí, con familia, amigos -le había adelantado a Teleshow-. Hace frío pero está divino, hay cosas lindas”. Y además de la oferta de Telefe de regresar con su ciclo dominical, Susana evalúa regresar a la ficción, pero incursionando en las series: “Tengo firmado un contrato con Amazon para hacer una serie En marzo me entregan el libro y si nos gusta, se hará. Y sino, buscaremos otro. Tiene que ser algo que me guste. Cuando hacés algo que realmente te gusta, te encanta… te sale bien”.

Siempre diva: Susana Giménez
Siempre diva: Susana Giménez

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