Osvaldo Laport
Osvaldo Laport

"Uno de los primeros viajes míos fue a Congo, por eso cuando hablamos de violencia de genero digo 'qué sociedad la nuestra tan livianas e irrespetuosa', porque yo sé lo que es la violencia de género. En Congo visité un hospital en el que su especialidad era la reconstrucción vaginal, camas compartidas con cientos de mujeres ultrajadas por batallones, con bayonetes, destrozadas, ultrajadas. Por eso a veces cuando encendés un poco la televisión y encendés los programas decís qué frágiles estamos como sociedad", dijo hace unos días Osvaldo Laport en el programa Modo Sábado, de Radio Nacional.

De inmediato muchos medios se hicieron eco de sus palabras, haciendo foco en una supuesta comparación entre lo que pasa en Argentina y lo que relató el actor que vivió en uno de sus viajes como embajador de ACNUR. En diálogo con Teleshow, explicó que no hubo mala intención en sus declaraciones: "Con tal de que te gane un punto más de rating todo se malinterpreta".

"Lamentablemente estamos es un país donde la grieta no es solo política, es racial, religiosa deportiva cultural. La otra vez me preguntaron como una figura como yo hacia teatro independiente y un buen texto no tiene ámbito, es arte. Siempre buscamos la quinta pata al gato y es una pena porque no hay manifestaciones en paz, estamos irascibles y todo se malinterpreta a favor de quien quiere lucrar con eso esa necesidad de ver quien tiene más seguidores, más rating", agregó el actor que el martes celebrará los 130 años del teatro Seminari en Escobar, donde esta semana además estrenará dos obras, Pizarnik y Mamá te presento a mi novie.

El artista dijo que no estaba al tanto de la polémica y que no sabe "qué habrá molestado": "Esta relacionado con que estamos en un momento de revolución social con extremos y necesidad de encontrar el equilibrio para tomar las cosas con adultez y sabiduría".

"Lamentablemente es imposible querer aclarar algo cuando hay tanta necedad e ignorancia. Cómo va  a haber mala intención, con rivalidades que verdaderamente duelen", dijo sobre sus declaraciones radiales y agregó: "Es sensacionalismo. Buscan tener más visitas en sus portales y no es honesto".

"Sabiendo quien soy, no soy desprolijo en la vida, no  tengo antecedentes, por un punto más de rating, ¿por qué no me consultan?", dijo en referencia al conflicto que tuvo hace poco más de un mes con la dueña de un restaurante: "Imaginate que me acusan de violencia de género por tomar a una señora que se violentó conmigo, tomarla del brazo, o sea que los hombres no tenemos derecho a frenar a una mujer violenta".

"Hoy no se puede tener una charla adulta con nadie. Siempre sí o sí hay una opinión desencontrada o desafortunada del otro lado, es histórico", dijo e insistió con que "la grieta"  no es algo nuevo ni exclusivo de la política.

Desde hace 16 años que el ex Campeones de la vida colabora como embajador de la buena voluntad de ACNUR, para visibilizar las crisis humanitarias. Ha estado al Congo,  a Siria y a Ecuador, entre otros países. "Veo otras crueldades y digo '¿qué  nos pasa a nosotros que tenemos todo?' Estamos tan distraídos de vivir en paz que no lo valoramos, estamos enviciados" , dijo sobre cómo observar otras realidades lo motiva a querer cambiar cosas acá: "Con mi vida, con mi alma, no solo familiar, en las clases de teatro con las nueva generaciones busco que tengan posibilidad de ver que no está todo tan quebrado y en el ostracismo, todavía se puede, pero con una sociedad tan irascible y quisquillosa no se puede tener una dialogo adulto".

En lo laboral, además de las dos obras que dirige en Seminari, Laport realiza todos los miércoles Un susurro de alas, en el Kairos. Su labor en ACNUR continúa y espera el año que viene volver a viajar como embajador y dar a conocer su labor.

Si sufrís violencia de género o conocés a alguna víctima, llamá al 144: es gratis y atiende las 24 horas

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